Mi?rcoles, 12 de abril de 2006
Ponemos a continuaci?n el mensaje de Pascua, publicado por ZENIT, que el martes 11 de Abril hizo p?blico el patriarca latino de jerusal?n, Su Beatitud Michel Sabbah



?Cristo ha resucitado! ?S?, verdaderamente ha resucitado!
Feliz y santa fiesta de Pascua.

1. Cada fiesta nos lleva a reflexionar sobre el sentido de nuestra fe. Renueva nuestro ?nimo para enfrentar los desaf?os de la vida, privada y p?blica, y todas las dificultades que encontramos en todos nuestros pa?ses d?nde se encuentran nuestras di?cesis: Jordania, Palestina, Israel y Chipre. La fiesta nos invita a renovar nuestra fe en Dios y nuestra confianza en nosotros mismos, a fin de contribuir mejor a la edificaci?n de nuestra sociedad en la cual somos llamados para llevar el amor a todos, sin distinci?n alguna y m?s all? de todas las barreras confesionales o nacionales. Cristo Resucitado, el triunfo sobre la muerte, el retorno a la vida, todo eso nos dice que, en primer lugar, Dios est? entre los hombres: ??l ha habitado entre nosotros?
(Jn 1,14); en segundo lugar, que ??l es amor? (1 Jn 4,8) y, finalmente, que ?l nos hizo capaces de amar como ?l mismo ama: ?Nos ha dado de su Esp?ritu - dice San Juan-. Si nos amamos unos a otros, Dios permanece en nosotros y su amor ha llegado en nosotros a su plenitud? (1 Jn 4, 13.12). Por su muerte y su Resurrecci?n, Jes?s ha hecho de nosotros una criatura nueva y un Hombre Nuevo ?en la justicia, la santidad y la verdad? (Ef 4, 23-24). ?l nos ha colmado de su Esp?ritu y ?el fruto del Esp?ritu -nos dice san Pablo- es amor, alegr?a, paz, paciencia, afabilidad, bondad, fidelidad, mansedumbre, dominio de s?? (Gal 5, 22-23).

2. Nuestra vida cotidiana parece estar muy lejos de esta visi?n del Dios-con-nosotros, de su amor por todos y de los frutos del Esp?ritu en nosotros. En nuestra vida cotidiana, puede parecernos que la vida del Esp?ritu, que produce la caridad, la alegr?a y la paz, sea un proyecto imposible, sobre todo en nuestra Tierra Santa, entregada desde hace a?os y a?os al odio, al rechazo mutuo y a la muerte. Y, la acci?n de los jefes y la vida de las personas y de los grupos no hacen otra cosa que dejarse guiar seg?n esta l?gica. Hace falta matar para vivir. Hace falta matar porque se ha matado. Hace falta odiar porque se tiene miedo o porque se est? oprimido. He aqu? los criterios de gobierno y de vida en una tierra santa, una tierra de la Resurrecci?n, una tierra en la que Dios ha hablado, en la que las tres religiones dicen creer en Dios y escuchar Su palabra.

3. A pesar de esta dura realidad, tenemos que proclamar y tenemos que decir que la tierra donde Dios ha hablado, donde ?l ha hecho conocer su amor por todos los hombres, puede ser tierra de la Palabra de Dios, y no solamente tierra de la palabra de los hombres que reemplaza aquella de Dios por actitudes de muerte y odio. Hace falta que creamos en nuestra capacidad de amar, todos, israel?es y palestinos. Somos capaces de amar y de hacer justicia por nosotros mismos y por los dem?s. Hace falta recomenzar sobre nuevos principios, sobre una nueva visi?n de la vida en esta Tierra Santa. Somos capaces de liberarnos de la muerte que nos ha sido impuesta hasta hoy. Nosotros, israel?es y palestinos, somos capaces de liberarnos del miedo nacido en la violencia y el terrorismo, de la ocupaci?n impuesta por la ley del m?s fuerte, y de la l?gica de la muerte y del odio. ?Vosotros que mat?is, cesad de matar! ?Vosotros que odi?is, dejad de odiar! ?Vosotros que ocup?is la tierra, devolvedla a sus propietarios! El amor y la confianza son m?s eficaces para volver a poseer la libertad perdida, la seguridad perdida y la independencia deseada. Ciertamente, este lenguaje es extra?o a todos aquellos que detentan en sus manos el poder. Pero a vosotros tambi?n, gobiernos, os decimos: ?Vosotros, gobiernos, que no cre?is en este lenguaje, vosotros tambi?n, sois capaces de amar, de vivir y de transformar en t?rminos de vida y paz las relaciones entre los dos pueblos en esta tierra santa!

4. Hermanos y Hermanas que celebr?is la Resurrecci?n del Se?or en nuestra di?cesis y en el mundo entero, os deseamos una feliz y santa fiesta de Pascua. A todos los habitantes de esta Tierra Santa, cristianos, jud?os, musulmanes y drusos, os deseamos todas las bendiciones del Se?or. A los jud?os, que celebr?is vuestra Pascua en estos d?as, os deseamos que la fiesta sea un manantial de bendici?n, de amor y de justicia para vosotros y para todos los habitantes de la Tierra Santa.

El profeta Isa?as dice: ?He aqu? que para hacer justicia reinar? un rey, y los jefes juzgar?n seg?n el derecho? (Is 32,1). Deseamos que esta profec?a pueda realizarse en nuestra tierra. Por el momento ?los mensajeros de paz lloran amargamente? (Is 33,7) como dice tambi?n Isa?as. Nosotros rogamos y esperamos que nuestros jefes puedan dejarse conducir por nuevos puntos de vista y un nuevo ?nimo capaces de cambiar la faz de esta tierra y de llenar los esp?ritus y los corazones de seguridad, de justicia y de tranquilidad.

?Feliz y santa fiesta de Pascua!

+ Michel Sabbah, Patriarca
Publicado por verdenaranja @ 11:03
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios