Viernes, 21 de abril de 2006
21 Abr. 06 (ACI).- En una entrevista publicada por la prensa indonesia, el Secretario para las Relaciones con los Estados, Arzobispo Giovanni Lajolo, reiter? que siguiendo el principio de la separaci?n entre los ?mbitos pol?tico y religioso, la Iglesia no impone leyes civiles pero s? interviene y no puede callar ?cuando se pone en cuesti?n la dignidad o los derechos fundamentales de los seres humanos o la libertad religiosa".

En di?logo con el diario Kompas, el Prelado se refiri? a la recta comprensi?n de la separaci?n entre las competencias de la Iglesia y del Estado, adem?s de la peculiaridad del Estado de la Ciudad del Vaticano, de la actividad diplom?tica de la Santa Sede y del di?logo interreligioso.

Respecto a la separaci?n de poderes entre Iglesia y Estado civil, Mons. Lajolo record? que ?la Iglesia no pretende imponer ley civil alguna, si no lo hacen las mismas fuerzas pol?ticas. Es v?lido el principio fundamental de la separaci?n entre la esfera pol?tica y la religiosa y la firme tutela de la libertad religiosa por la cual el Estado, as? como no entra en la actividad de la Iglesia, tampoco est? a sus ?rdenes?.

?La Iglesia ?en la pr?ctica los obispos de los pa?ses interesados?, quieren iluminar a los cat?licos y a la opini?n p?blica del pa?s, explicando con declaraciones p?blicas la posici?n cat?lica sobre cuestiones morales planteadas por la legislaci?n o por la actividad pol?tica, bas?ndose sobre todo en argumentos racionales, accesibles tambi?n a los que no tienen fe", se?al? en la entrevista publicada el 16 de abril pasado.

Sobre el particular, el Arzobispo precis? que ?en el ?mbito universal, la Santa Sede interviene sobre las grandes cuestiones morales planteadas por la pol?tica con documentos de varios tipos, como las enc?clicas o las exhortaciones apost?licas del Papa o las instrucciones de la Congregaci?n para la Doctrina de la Fe. Los criterios para enjuiciar si es oportuno intervenir son diversos: la Iglesia no puede callar, de todas formas, cuando se pone en cuesti?n la dignidad o los derechos fundamentales de los seres humanos o la libertad religiosa?.

No confundir Estado Vaticano y Santa Sede

En la entrevista, el arzobispo precis? que el Estado de la Ciudad del Vaticano es un verdadero estado, pero de "min?scula realidad pol?tica, que tiene solamente la funci?n de garantizar la independencia del Papa como autoridad suprema de la Iglesia Cat?lica de cualquier poder civil", mientras la Santa Sede, es decir, "el Papa y la Curia Romana, impropiamente llamados Vaticano, porque tienen sede en el Estado de la Ciudad del Vaticano, no son un ?rgano de gobierno civil ni tienen por tanto funciones pol?ticas". Por lo tanto, "no hay superposici?n entre la funci?n pol?tica del estado y la funci?n religiosa de la Iglesia".

Asimismo, el Arzobispo precis? que tampoco se debe confundir el Estado de la Ciudad del Vaticano, que "tiene relaciones, sobre todo con Italia, limitadas a su modesta estructura" con la Santa Sede, que cuenta en cambio con una "vasta red de embajadas en todo el mundo", es decir, las nunciaturas apost?licas.

Estas ?ltimas, continu?, ?no se ocupan de pol?tica o de intereses comerciales, sino de cuestiones relativas a la libertad de la Iglesia y de los derechos humanos. En general, la Santa Sede interviene para defender el estatus jur?dico de la Iglesia y, en algunos pa?ses, en defensa de los cat?licos oprimidos, sometidos a presi?n o discriminados, y lo hace invocando los derechos sancionados en la Declaraci?n Universal de los Derechos del Hombre y del International Covenant on Civil and Political Rights (ICCPR) o de los establecidos en la Constituci?n de los diversos Estados?.

?Los criterios de intervenci?n cambian, seg?n las situaciones, y se inspiran en la voluntad de ayudar de la manera m?s eficaz, y por lo tanto con la prudencia y la reserva necesarias para evitar repercusiones negativas", agreg?.

Di?logo interreligioso

Por ?ltimo, respecto al di?logo interreligioso, el Prelado asegur? que "Benedicto XVI continuar? el compromiso del di?logo interreligioso, seg?n las directrices del Concilio Vaticano II, como sus antecesores".

Despu?s de advertir que "un conflicto de culturas, o peor a?n de religiones, dividir?a a los pueblos todav?a m?s de cuanto ya lo est?n", Mons. Lajolo subray? que "el di?logo interreligioso apunta a conocer mejor la fe del interlocutor y a dar a conocer mejor la propia, reforzando los v?nculos de estima mutua" y que "no pretende hacer que los que participan en ?l sean menos fieles a las profundas convicciones religiosas propias, sino abrir cada vez m?s las mentes y los corazones a la voluntad de Dios".
Publicado por verdenaranja @ 23:36
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