S?bado, 22 de abril de 2006

Un gran revuelo


Entre el recorrido de las procesiones, y el eco de las celebraciones de la Semana Santa este a?o se ha colado como invitado un revuelo sorprendente e inesperado. El elemento desencadenante ha sido un Documental que Nacional Geographic estren? con un t?tulo tan sugerente como El evangelio prohibido de Judas y del que muchos medios de comunicaci?n, en nuestro pa?s y fuera de ?l, se han hecho eco. En el trasfondo de esa retransmisi?n televisiva lat?a una pregunta: ??Pondr? este nuevo documento en tela de juicio la fe de las iglesias cristianas y, en particular, la de la Iglesia Cat?lica??.
La emisi?n pasa a engrosar una lista no corta de art?culos period?sticos, documentales, largometrajes y novelas con pretensi?n m?s o menos hist?rica que han visto la luz en los ?ltimos a?os. Y pone de relieve el inter?s que en estos ?ltimos a?os se ha despertado por la literatura ap?crifa de los primeros siglos del Cristianismo .
A trav?s de muchas de estas realizaciones se destila un mensaje: ?la aut?ntica verdad del nacimiento del Cristianismo ha sido falseada por una iglesia que ha controlado las fuentes en las que basaba su fe. Es necesario sacar a la luz lo que ha sido escondido para encontrarnos con la realidad de los hechos?.
A unos pocos d?as de distancia de la presentaci?n de El Evangelio de Judas, cuando el impacto y la sorpresa inicial se suaviza, uno se pregunta cu?l ha sido el impacto real que ha tenido esta noticia en la conciencia de los miembros de nuestra iglesia y en la de quienes, desde una cierta lejan?a, miran desde fuera la fe y la vida de nuestras comunidades.

Pero, ?qu? es lo que se ha encontrado?

El denominado Evangelio de Judas constituye un manuscrito de papiro de unas 13 hojas (escritas en el anverso y reverso). Es decir, un texto de unas 26 p?ginas de las cuales se ha logrado restaurar y descifrar aproximadamente el 85% de las mismas .
El texto fue hallado a finales de a?os 70, en una zona denominada Al-Minya, a orillas del Nilo . Probablemente, el hallazgo fuese el resultado casual de alg?n intento de profanaci?n de tumbas en busca de tesoros. El n?mero exacto de manos por las que el papiro pas? hasta el momento actual resulta imposible describirlo con exactitud. Del primer propietario del que tenemos noticia segura se sabe que sac? ilegalmente de Egipto el documento y lo guard? en una caja de seguridad de un banco de Long Island, en Nueva York, sin que intuyera la verdadera importancia del mismo.
Al final de los a?os noventa, un nuevo propietario se percata de la relevancia del Evangelio de Judas y, tras las pertinentes verificaciones, se toma conciencia de la antig?edad del escrito . En el a?o 2002 una fundaci?n suiza compr? y financi? la restauraci?n del manuscrito, cuyo resultado final es el que ahora se nos permite conocer .
La versi?n que se ha encontrado de este evangelio est? escrita en copto. Se trata de una lengua, profundamente influenciada por el griego, difundida en Egipto en fecha contempor?nea al Imperio Romano. En copto, en efecto, han llegado a nosotros otros numerosos escritos de los primeros siglos de nuestra ?poca, vinculados m?s o menos directamente con el cristianismo naciente .

?Es el Evangelio de Judas absolutamente novedoso?

Si entendemos por novedoso que constituye un descubrimiento ?nico, debemos afirmar que no. Se coloca dentro de serie de hallazgos de manuscritos antiguos realizados en Egipto. La llamada Biblioteca de Nag Hamadi, que vio la luz el a?o 1945 y que supuso el descubrimiento de manuscritos que se sit?an entre los siglos II y IV de nuestra era , constituye la colecci?n m?s relevante. Esta serie de manuscritos posee una importancia incalculable para el estudio de la historia de las religiones. En particular para el estudio de un movimiento conocido como los gn?sticos.

?Qui?nes eran estos gn?sticos?

Los gn?sticos son grupos que tuvieron un importante desarrollo en los primeros siglos de nuestra ?poca y que se ubicaron de modo relevante en Egipto. No es f?cil definir sus contornos precisos . En su origen pueden detectarse influencias diversas: elementos iranianos y mesopot?micos, rasgos de platonismo y pitagorismo, elementos de tradici?n jud?a? Aunque sus antecedentes pueden ser evidenciados anteriormente, su eclosi?n se produce, sobre todo, a mediados del siglo II d. C.
El nombre de gn?sticos les viene de la palabra griega gnosis, que significa conocimiento. En este conocimiento radica la posibilidad de la salvaci?n, pero resulta accesible ?nicamente a un grupo reducido .
Su concepci?n del hombre es profundamente dualista. A ejemplo del mundo, el hombre est? dividido en dos partes: la parte espiritual y la material. Pero, la parte material no es s?lo inferior, como sosten?a gran parte de la concepci?n griega, sino como absolutamente mala. El matrimonio, el cuerpo, el sexo son terminantemente malos, para los gn?sticos .
El car?cter elitista de los movimientos gn?sticos hizo que no fueran excesivamente populares, y, era frecuente que sus documentos no se hicieran p?blicos en cuanto reveladores de un saber al que no todos pod?an acceder. Es posible que ello determinara que muchos de sus manuscritos permanecieran escondidos.


?Es el evangelio de judas un evangelio gn?stico?

Decididamente s?. Seg?n el texto, Judas es el ?nico que ?conoce? mejor que nadie qui?n es Cristo. En un momento del evangelio, Jes?s le dice: ?ap?rtate de los otros y te dar? a conocer los secretos del reino. Podr?s alcanzarlos, aunque para ello tengas que sufrir mucho?. Porque Judas es el aut?ntico conocedor, a ?l le corresponder? la tarea de entregar a Jes?s, porque s?lo mediante la muerte, podr? ser liberado de su cuerpo. El texto dice exactamente: ?sacrificar?s el cuerpo del que estoy revestido?.
La afirmaci?n se encuentra en perfecta coherencia con el desprecio de lo material propio de las doctrinas gn?sticas. De hecho, toda la humanidad despreciar? a Judas. S?lo los verdaderos conocedores (gn?sticos) sabr?n que ?l es el aut?ntico elegido por Dios para hacer posible la entrega de Jes?s.
Se ha pretendido identificar este Evangelio de Judas con uno al que hace alusi?n S. Ireneo (en torno al a?o 180). Si eso fuese cierto, el original de nuestro texto se remontar?a al siglo segundo de nuestra ?poca y, probablemente hubiese sido escrito en griego . Este padre de la Iglesia, hablando de un grupo gn?stico llamado de los cainitas (pues se consideraban seguidores de Ca?n) nos dice que ellos creen: ?que Judas el traidor conoci? estas cosas y que solamente por haber conocido antes que los otros la verdad, consum? el misterio de la traici?n. Por ?l dicen, adem?s, que fueron disueltas todas las cosas, celestiales y terrenas. Y aducen una ficci?n de este estilo, d?ndole por nombre el Evangelio de Judas?.

?Aporta algo importante el evangelio de judas?

Hist?ricamente hay que decir que el Evangelio de Judas supone una ayuda inestimable para el conocimiento del mundo religioso de los dos o tres primeros siglos de nuestra ?poca. Fundamentalmente, aporta datos de relevancia sobre la vida y doctrinas enraizadas en el gnosticismo.
Adem?s, nos coloca en una situaci?n hist?rica en la que la fe cristiana no era ni mayoritaria ni estrictamente fijada en sus contornos exactos. La iglesia naciente tuvo que coexistir con movimientos religiosos, que en ocasiones asum?an elementos de su propia doctrina. Y tuvo que contemplar, no sin sufrimiento, c?mo comunidades nacidas del anuncio de su fe, asum?an elementos doctrinales que las iban separando del mensaje de Jes?s, tal y como hab?a sido recibido de los Ap?stoles. Este recorrido, si bien doloroso, sirvi? de ayuda en la tarea de dar cuerpo y formulaci?n al conjunto de su fe. Esto, consecuentemente, trajo consigo su diferenciaci?n de otros movimientos religiosos con los que coexist?an.
Resulta m?s dif?cil, sin embargo, atribuir valor hist?rico al contenido exacto del Evangelio de Judas y a su interpretaci?n del papel de Judas en la pasi?n de Jes?s. No debemos olvidar que, aunque sobre el personaje de Judas se hayan cargado las tintas a lo largo de la historia, los escritos b?blicos no se detienen con demasiada precisi?n sobre ?l. Los escritos del Nuevo Testamento no coinciden ni sobre el porqu? de la entrega de Jes?s (Mc no da explicaci?n; Mt dice que por dinero; Lc y Jn porque entr? en ?l Satan?s) ni sobre el modo en que muri? (Mt nos relata que se ahorc?; Hechos de los Ap?stoles dice que muri? despe?ado). Cuando se escriben los evangelios, Judas ya est? muerto, y los escritos del Nuevo Testamento intentan dar una explicaci?n a una traici?n que para ellos resulta escandalosa. El Evangelio de Judas lo que hace es informarnos de la interpretaci?n gn?stica de ese hecho. Quiz?s nunca lleguemos a saber qu? pas? por la cabeza de Judas cuando decidi? entregar a Jes?s .

?Qu? desaf?os supone para la vida de la iglesia el evangelio de judas?

Yo me atrever?a a sugerir dos desaf?os para la vida de la Iglesia a partir de un hallazgo de este tipo y del eco que ha producido.
El primero es el de toparnos con una realidad hist?rica compleja. El nacimiento del cristianismo fue un proceso hist?ricamente trabajoso, como lo es toda historia y fue el resultado de una comprensi?n paulatina de los elementos esenciales de la fe.
En varias ocasiones, en las p?ginas anteriores he hablado de diferentes escritos evang?licos. En efecto, junto a los cuatro evangelios b?blicos se conocen aproximadamente casi cuarenta evangelios ap?crifos . Los evangelios seg?n Mateo, Marcos, Lucas y Juan fueron redactados en los decenios inmediatamente posteriores a la muerte y resurrecci?n de Jes?s . Su lectura y su uso en la liturgia atestiguan que las primitivas comunidades los consideraron expresi?n de la fe que profesaban. Con el tiempo, comenzaron a circular otras historias sobre Jes?s de contenidos diversos. Algunas constitu?an narraciones piadosas; otras eran leyendas sin fundamento; otras serv?an de base a doctrinas claramente apartadas del cristianismo. Entre estas ?ltimas se colocar?a el Evangelio de Judas.
Estar atentos a esta complejidad hist?rica de los or?genes supone tomar conciencia de que la fijaci?n de los libros b?blicos se hizo a la luz de la fe, la celebraci?n y la vida de las distintas comunidades. Y aceptar ese proceso es, en el fondo, profesar que Dios va guiando la historia de la comunidad naciente en la comprensi?n del mensaje evang?lico .
El segundo desaf?o se orienta a una mejor comprensi?n de los evangelios can?nicos. El Evangelio de Judas parece cuestionar la ?historia de lo sucedido tal y como nos la han contado?. Eso con frecuencia nos pone nerviosos. Sin embargo, conviene entender que los escritos que van naciendo de la comunidad primitiva no son escritos de historia en el sentido estricto en el que lo entendemos ahora. Los evangelios no son biograf?as de Jes?s. Y esto vale tanto para el Evangelio de Judas como para los de nuestras Biblias. No son cr?nicas period?sticas, ni reportajes que intentan reflejar minuto a minuto lo que Jes?s hizo y dijo.
Son interpretaciones de los acontecimientos desde la fe que se profesa en las comunidades. Por eso ellos constituyen regla de fe, no de la historia. Con ello no se quiere decir que no se preocupen de lo que sucedi?. Lo que queremos decir es que los hechos hist?ricos son contemplados con el color que le da la Pascua; a la luz de lo que se ha transmitido de Jes?s a trav?s de los Ap?stoles; con el brillo que le aporta la vida de la Iglesia. Cuando en el recorrido de la iglesia naciente, la comunidad no acepta como expresi?n de su fe un texto como el Evangelio de Judas no est? realizando un acto arbitrario. Est? decidiendo si lo que se expresa all? es conforme o no a lo cree y a lo que vive .

NOTAS:

En este sentido, la publicaci?n de este documento puede servirnos de ocasi?n propicia para acercarnos de modo m?s riguroso al conocimiento del papel, origen y mensaje de los escritos b?blicos. Si este camino se realizara en nuestras comunidades, la publicaci?n de un nuevo documento antiguo constituir?a un motivo para la alegr?a porque nos permitir?a conocer el ambiente en el que comenz? a forjarse de modo preciso la fe que hoy seguimos profesando. Y, por supuesto, no habr?a raz?n para un revuelo como el que hemos vivido estos d?as.

La raz?n de este nombre se encuentra en el hecho del protagonismo que Judas asume en el escrito. En ning?n momento se afirma que Judas sea su autor.
M?s adelante explicaremos el significado exacto de esta palabra.
En el campo de la literatura cabr?a mencionar la saga El caballo de Troya de J.J. Ben?tez, El Evangelio seg?n Jesucristo de Jos? Saramago y, sobre todo, el reciente ?xito editorial El c?digo da Vinci de Dan Brown. En el campo cinematogr?fico, por ce?irnos a los ?ltimos a?os, podr?amos mencionar las pel?culas Estigma y El Cuerpo al que se sumar? inmediatamente C?digo da Vinci, protagonizado por Tom Hanks.
El papiro es una planta muy alta, difusamente extendida en Egipto y que actualmente podemos encontrar en Sicilia y en el valle del Jord?n. Con tiras de 20 a 30 cm de largo por 6 cm de ancho, sacadas de la pulpa del tallo y colocadas de forma transversal, unas sobre otras, se confeccionaban hojas que se utilizaban para la escritura. Al ser de origen vegetal, los manuscritos de papiro son muy sensibles a la humedad; por esta raz?n, salvo raras excepciones, ?nicamente el clima excepcionalmente seco de Egipto hizo posible la conservaci?n de los papiros. En el origen de nuestra palabra papel se encuentra el t?rmino papiro.
La traducci?n inglesa del texto se puede obtener en la p?gina Web de National Geographic y consta de siete p?ginas.
No es f?cil determinar el lugar exacto del hallazgo. Como se dir? m?s adelante, la obra no fue encontrada por especialistas que supiesen calibrar su importancia. Se trataba, m?s bien, de mercaderes que intentaron sacar rendimiento econ?mico a la misma. S?lo cuando comienza el estudio serio del documento se intenta precisar la gruta exacta del hallazgo, pero el propio documental televisivo en el que se narra la historia reconoce que es imposible la ubicaci?n exacta del mismo. Se llega al m?ximo a la delimitaci?n m?s o menos amplia de la zona.
La informaci?n que se ha difundido, fruto del an?lisis del manuscrito mediante la t?cnica del Carbono 14 lo sit?a en la franja que se extiende entre el a?o 250 y el 300 de nuestra era.
Es muy probable que en fechas no lejanas asistamos a una publicaci?n del texto manuscrito y alg?n comentario al mismo. Aunque no sabemos con exactitud el tipo de difusi?n escrita que se har? del Evangelio de Judas, podemos presagiar que si adopta tintes de divulgaci?n nos encontraremos ante un ?xito de ventas.
Uno de los ejemplos m?s relevantes lo constituye el Evangelio de Tom?s. Posiblemente fue escrito originariamente en griego y luego traducido al copto. Se trata del documento sobre el que se novela en la pel?cula Estigma. El largometraje, falsea los datos cuando afirma su escritura en arameo y cuando proclama que el documento ha sido objeto de ocultamiento sistem?tico por parte de la Iglesia Cat?lica. Cualquier visita a una librer?a religiosa desmentir?a tal afirmaci?n.
Entre otros documentos, se encontr? en ella el denominado Evangelio copto de Tom?s del que ya hemos hablado.
De hecho, en ocasiones puede hablarse de gn?sticos cristianos, pero en otros casos se sit?an m?s pr?ximos al juda?smo o incluso a movimientos de inspiraci?n filos?fica.
La variedad de orientaciones y escuelas es perfectamente detectable en el movimiento gn?stico. En l?neas generales, no obstante, suele aceptarse que el mundo material es una especie de mixto c?smico, en el que algunas chispas de la divinidad se encuentran atrapadas por la materia. Escapar de dicha materia s?lo es posible cuando se adquiere conciencia del propio origen divino. La salvaci?n, por tanto, no es obra de Dios, sino una especie de auto−salvaci?n que se obtiene por la conciencia de tener una chispa divina.
De hecho, algunas corrientes gn?sticas sosten?an que el cuerpo no hab?a sido creado por Dios, sino por un Dios malo o por el propio Satan?s.
S. Ireneo es uno de los personajes principales de la Iglesia de la Galia (actual Francia) de finales del siglo II de nuestra era.
No se puede afirmar, no obstante, categ?ricamente que fuese ?ste el texto que conoci? Ireneo. Tendremos que esperar a estudios comparativos de mayor profundidad para poder dirimir la cuesti?n con una cierta seguridad.
Seg?n este movimiento gn?stico Ca?n habr?a sido un ?conocedor?, y a ?l le corresponder?a el elogio, porque asesinando a Abel, lo liber? de su cuerpo, que como ya sabemos, era considerado negativamente por los gn?sticos.

Lo que parece muy dif?cil de aceptar es que Judas estuviese predestinado a entregar a Jes?s y no tuviese libertad para sustraerse a su destino. Si fuese as?, Judas ser?a una aut?ntica marioneta en manos de Dios, y no ser?a responsable de su acto.
Ap?crifo es una palabra griega que significa literalmente escondido. Es un t?rmino que se utiliz? para designar el conjunto de escritos que la comunidad eclesial no acept? como expresi?n de su fe. Precisamente por ello, con el transcurrir del tiempo, ap?crifo casi se convirti? en sin?nimo de falso. Su gran n?mero (no todos denominados evangelios) impide que los consideremos un todo homog?neo. En sdiferentes intencionalidades y no siempre fruto de comunidades cristianas, aunque s? con una influencia del mensaje evang?lico.
Probablemente en el arco de tiempo que va entre el a?o 65 y el 100 de nuestra era).
Este proceso llev? a la fijaci?n de lo que se conoce por canon. Canon es una palabra que significa medida. Se denomina canon de la Escritura al conjunto de escritos que contienen nuestras biblias en virtud de que son ?medida, regla de nuestra fe?.
Perm?taseme un ejemplo, no exacto, pero que puede darnos una idea aproximada de lo que queremos decir. Con motivo de la todav?a no terminada Guerra de Irak, numerosas personas se movilizaron en contra de la misma. Algunas de ellas crearon grupos que en torno a la palabra paz, elaboraron sus idearios por escrito. En la misma ?poca en la que se elaboraban estos estatutos de grupos pacifistas, se publicaron tambi?n algunos documentos que defend?an la intervenci?n armada. ?Podr?amos decir que los pacifistas habr?an debido aceptar esos documentos contempor?neos justificadores de la guerra como expresi?n de su ideariou mayor?a se trata de escritos tard?os, nacidos con simplemente porque eran de la misma ?poca? Sin duda no, porque escritos justificadores de la guerra no eran expresi?n de lo que cre?an y de aquello por lo que luchaban. El proceso de fijaci?n de los escritos sagrados en la Iglesia, aunque de modo m?s lento, puede decirse que se produjo de manera an?loga. ?Estaba obligada la primera comunidad a aceptar como sagrados escritos que propon?an contenidos opuestos a lo que era su vida y su fe, simplemente porque eran aproximadamente de la misma ?poca?
Publicado por verdenaranja @ 15:07
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