Lunes, 24 de abril de 2006
La revista Iglesia Nivariense publica un interesante art?culo acerca de un sacerdote y la inmigraci?n.


Un sacerdote cat?lico ha recibido este cari?oso apelativo en los medios de comunicaci?n por su atenci?n a los que, desde la otra orilla, tratan de alcanzar canarias. Reproducimos en nuestra publicaci?n la informaci?n que ofrec?a Luis de Vega en el ABC.

El sacerdote, que viste vaqueros, zapatillas de deporte y una camiseta con capucha, entiende la gravedad de la situaci?n, pero tambi?n que los j?venes arriesguen sus vidas. ?1 lacen lo que sea por llegar a Europa, muchos han estado ya all? y quieren volver?. Pero son muy pocos los que, despu?s de mucho contacto y di?logo, deciden dar marcha atr?s. Ni siquiera mostrarles v?deos en los que aparecen las im?genes de las tra?gedias de sus colegas suele tener resultado positivo. ?Logramos que no se vayan los que est?n muy fatigados, los enfermos y heridos o los que han tenido ya malas experiencias en las piraguas. S?lo a esos convencemos?.

Jerome recibe muchas llamadas de tel?fono y cartas de aquellos que han logrado llegar a la orilla de la esperanza, por lo que no oculta su satisfacci?n. ?Si no hay llama-das de este tipo, pasados dos meses pensa?mos que han muerto, porque siempre dejan alg?n amigo o alguien a quien comunican si consiguen pasar. Siempre nos enteramos?.

?Conozco a muchos de los que han muerto. Algunos participaban en nuestras actividades?. Conoc?a bien a Samuel, un joven nigeriano, pero, como muchos, ?ste no hizo caso de los consejos del religioso. ?El 29 de agosto de 2004 encontramos su cuerpo despu?s de un naufragio y lo enterramos. Envi? las fotos del cad?ver a la familia?, explica. ?Samuel no es que quisiera quedarse a vivir en Europa, s?lo deseaba mandar dinero a su familia para que viviera mejor?, comenta.

La Misi?n Cat?lica de Nuadib? tiene el apartado de correos 312 a disposici?n de los inmigrantes y sus familias. Hasta ?l llegan decenas de cartas, muchas veces dirigidas a Jerome para dar noticias del paradero de los que se frieron y han rehecho su vida lejos del continente africano. El cura muestra parte de esa correspondencia llegada desde Espa?a. El apartado de correos es tambi?n la ?nica forma que tienen muchas familias de otros pa?ses de contactar con los hijos a los que han encomendado la misi?n de emigrar.

Algunos llegan a Mauritania despu?s de meses o a?os intentando llegar a Europa desde otros lugares de ?frica como Libia. Argelia, Marruecos y el Sahara Occidental. Despu?s de ese periplo ?nos encontramos con gente que decide regresar a su pa?s y no puede. Intentamos ayudarles, aunque no son muchos?.

El padre Jerome cuenta con dos habitaciones, con un total de tres camas, en las que suelen aterrizar aquellos que llegan a Nuadib? de vac?o. En teor?a s?lo pueden quedarse tres d?as, pero inmediatamente muestra la foto de una mujer y sus hijas que estuvieron tres meses porque el padre de familia fue encarcelado.

La poblaci?n cat?lica en la ciudad, entre-los que quieren emigrar y los comerciantes de ida y vuelta, var?a mucho, aunque nunca sobrepasa las cien o 150 personas, explica el sacerdote. ?Son pocas las familias que se quedan?. Apenas cinco o seis personas acuden cada ma?ana a misa de siete, y algunas m?s a la eucarist?a dominical.

Sin demasiados medios, la Misi?n desarrolla desde hace varios a?os una tarea enca?minada no s?lo a disuadir a los que quieren irse a Canarias a bordo de los cayucos. A pesar de que Mauritania es una rep?blica isl?mica, las autoridades les dejan emprender proyectos de tipo social incluso con la poblaci?n local, siempre que no traspasen la cada vez m?s delicada parcela de la fe.

?Ofrecemos una importante ayuda a muchas de las mujeres de emigrantes que se quedan aqu? al cargo de la familia despu?s de que sus maridos se han ido en la piragua?, explica el religioso. Tambi?n conceden microcr?ditos para los que quieren emprender peque?os negocios, como restaurantes, peluquer?as o venta de pescado, que en aguas mauritanas abunda. Pero un empresario europeo, refiri?ndose al mal reparto de los recursos, pone el dedo en la llaga del asunto. ?Con todo lo que huele el pescado, los mauritanos ni lo huelen?.
Publicado por verdenaranja @ 23:24
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