Martes, 02 de mayo de 2006
Art?culo publicado en MISA DOMINICAL, n?mero 6, a?o XXXVIII.


La Pascua debe mantener su vigor durante los cincuenta d?as. Resulta dif?cil por muchos motivos, pero es importante trabajarlo. Aqu? quisi?ramos recor?dar tres aspectos b?sicos, que se unir?n a otras iniciativas m?s espec?ficas seg?n los distintos lugares.

1. La ornamentaci?n de la iglesia. Durante los cincuenta d?as debe notarse, al entrar en la iglesia, que estamos en Pascua. Un clima que deber? culminar en Pentecost?s, y que bajar? el tono inmediatamente despu?s (el domingo de la Trinidad, aunque sea una solemnidad, debe tener una ornamentaci?n menor). El signo principal ser? el cirio pascual, bien adornado con flores o ramas, que estaremos atentos a cambiarlas si se marchitan. Igualmente, el recipiente del agua para la aspersi?n, visible y adornado. Luego, todas las luces y flores que podamos poner. Y, tambi?n, carteles o p?sters que ayuden a vivir lo que la Pascua significa.

2. Los cantos. El canto es un elemento fundamental para que, por ?smosis y casi insensiblemente, penetremos en lo que estamos celebrando. Por ello, no debemos ceder a la tentaci?n de ir pasando, a medida que transcurren los domingos, de los cantos de Pascua a cantos m?s comunes. Durante toda la cincuentena debemos cantar cantos de Pascua, incorporando tambi?n cantos del Esp?ritu. Tambi?n, durante la cincuentena procuraremos cantar m?s elementos del ordinario de la misa, sobre todo los di?logos y aclamacio?nes de la plegaria eucar?stica, y a ser posible el prefacio entero. Y haremos que el aleluya resuene lo m?s posible en nuestras asambleas.

3. La homil?a. Las homil?as del tiempo de Pascua deben ser anuncio de la salvaci?n y la vida nueva de Jes?s, que transforma nuestras vidas y llena al mundo con su Esp?ritu; no deber?n centrarse primordialmente, por tanto, en temas espec?ficos de comportamiento y menos en consideraciones negativas sobre la realidad, sino que estos temas, si es necesario, deber?n salir en rela?ci?n con lo que debe ser el anuncio b?sico: la Buena Noticia de Jes?s resuci?tado, salvaci?n para todos. (Un ejemplo: el domingo del Buen Pastor incluye una concreci?n llam?mosle "oficial", la oraci?n por las vocaciones sacerdota?les y religiosas; pues bien, ello no debe significar dedicar la homil?a a las voca?ciones, sino que el tema central debe ser Jes?s resucitado, pastor y gu?a de sus seguidores; y, como un elemento concreto de este seguimiento, las voca?ciones espec?ficas a las que algunos cristianos son llamados). B?sicamente, lo que habr?a que decir todos los domingos es que estamos contentos de creer y seguir a Jes?s, y que queremos compartir y transmitir esa alegr?a.

Josep Lligadas
Publicado por verdenaranja @ 21:44  | Espiritualidad
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