S?bado, 06 de mayo de 2006
Comentario del padre Raniero Cantalamessa, ofmcap., al Evangelio dominical

5 mayo 2006 ZENIT publica el comentario al Evangelio del pr?ximo domingo ?del Buen Pastor?, IV de Pascua, del padre Raniero Cantalamessa, ofmcap., predicador de la Casa Pontificia.



IV Domingo de Pascua - B
(Hechos 4, 8-12; I Juan 3, 1-2; Juan 10, 11-18)




Yo soy el Buen Pastor



Se llama al IV domingo del tiempo pascual ?domingo del Buen Pastor?. Para comprender la importancia que tiene en la Biblia el tema del pastor hay que remontarse a la historia. Los beduinos del desierto nos brindan hoy una idea de la que fue, en un tiempo, la vida de las tribus de Israel. En esta sociedad la relaci?n entre pastor y reba?o no es s?lo de tipo econ?mico, basada en el inter?s. Se desarrolla una relaci?n casi personal entre el pastor y el reba?o. Pasan d?as y d?as juntos en lugares solitarios, sin nadie m?s alrededor. El pastor acaba conociendo todo de cada oveja; la oveja reconoce y distingue entre todas la voz del pastor, quien frecuentemente habla con las ovejas.

Esto explica por qu? Dios se ha servido de este s?mbolo para expresar su relaci?n con la humanidad. Uno de los salmos m?s bellos del salterio describe la seguridad del creyente de tener a Dios como pastor: ?El Se?or es mi pastor, nada me falta...?.

Posteriormente se da el t?tulo de pastor, por extensi?n, tambi?n a quienes hacen las veces de Dios en la tierra: los reyes, los sacerdotes, los jefes en general. Pero en este caso el s?mbolo se divide: ya no evoca s?lo im?genes de protecci?n, de seguridad, sino tambi?n las de explotaci?n y opresi?n. Junto a la imagen del buen pastor hace su aparici?n la del mal pastor, la del mercenario. En el profeta Ezequiel encontramos una terrible acusaci?n contra los malos pastores que se apacientan s?lo a s? mismos, y a continuaci?n la promesa de Dios de ocuparse ?l mismo de su reba?o (Ez 34, 1 ss.).

Jes?s en el Evangelio retoma este esquema del buen y mal pastor, pero con una novedad: ??Yo --dice-- soy el Buen Pastor!?. La promesa de Dios se ha hecho realidad, superando cualquier expectativa. Cristo hace lo que ning?n pastor, por bueno que fuera, estar?a dispuesto a hacer: ?Yo doy mi vida por las ovejas?.

El hombre de hoy rechaza con desd?n el papel de oveja y la idea de reba?o, pero no se percata de que est? completamente dentro. Uno de los fen?menos m?s evidentes de nuestra sociedad es la masificaci?n. Nos dejamos guiar de manera supina por todo tipo de manipulaci?n y de persuasi?n oculta. Otros crean modelos de bienestar y de comportamiento, ideales y objetivos de progreso, y nosotros los seguimos; vamos detr?s, temerosos de perder el paso, condicionados y secuestrados por la publicidad. Comemos lo que nos dicen, vestimos como nos ense?an, hablamos como o?mos hablar, por eslogan. El criterio por el que la mayor?a se deja guiar en la propias opciones es el ?Cos? fan tutti? (?Todos son as??. Ndr) de mozartiana memoria.

Mirad c?mo se desarrolla la vida de la multitud en una gran ciudad moderna: es la triste imagen de un reba?o que sale junto, se agita y se amontona a hora fija en los vagones del tren y del metro y despu?s, por la tarde, regresa junto al redil, vac?o de s? y de libertad. Sonre?mos divertidos cuando vemos una filmaci?n a c?mara r?pida con las personas que se mueven a saltos, velozmente, como marionetas, pero es la imagen que tendr?amos de nosotros mismos si nos mir?ramos con ojos menos superficiales.

El Buen Pastor que es Cristo nos propone hacer con ?l una experiencia de liberaci?n. Pertenecer a su reba?o no es caer en la masificaci?n, sino ser preservados de ella. ?Donde est? el Esp?ritu del Se?or, all? est? la libertad? (2 Corintios 3, 17), dice San Pablo. All? surge la persona con su irrepetible riqueza y con su verdadero destino. Surge el hijo de Dios a?n escondido, del que habla la segunda carta de este domingo: ?Queridos, ahora somos hijos de Dios y a?n no se ha manifestado lo que seremos?.
Publicado por verdenaranja @ 0:13  | Espiritualidad
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