Lunes, 08 de mayo de 2006
Estimado y apreciado Padre Jorge:

Quiz? no te acuerdes de m?, te salud? un d?a. Pero no importa. Luego te vi en la prensa. En una divulgaron la noticia de tu muerte y en la oficialista te prensaron. S?, no s? qui?n es m?s bajo: el que te mat? o el funcionario del Ministerio con P?blico -como dice Cantinflas- que intent? quitarte tu buena fama. El que te mat? se enfrent? a un vivo, y este funcionario no respet? a un muerto.

Padre Jorge, lo doloroso no es que hayas muerto sino que te hayan matado. Porque la muerte no es mala, es dolorosa. ?Qui?n se averg?enza de tener un familiar difunto? Nadie. Al rev?s, hay vivos que dan m?s verg?enza que los muertos. Como el funcionario gubernamental que con los instintos m?s bajos se regode? quit?ndote la moral y las buenas costumbres. Como si ?l hubiera sido el protagonista de hecho tan vil.

Lo triste no es que las flores de un ?rbol se caigan, sino que las tumbemos y as? matemos el fruto que ven?a dentro de cada una de ellas. El problema no es que un matrimonio se disuelva sino que lo matemos antes de morir. Porque s?lo la muerte puede matar un matrimonio. "Hasta que la muerte nos separe". La Vida es hasta la muerte, no hasta que me mates. Que nadie nos mate, ya moriremos. "No me mates, ya morir? yo. Te lo prometo", dir?a a todos los que no respetan la vida de los dem?s.

La muerte, entonces, no es mala ni vergonzosa, es dolorosa. Dolorosa para tus ancianos padres, para tus seres queridos y para todos tus amigos. Que eran muchos. ?Dios!... ?C?mo te quer?a la gente! Debes estar muy satisfecho.

Padre Jorge, justo en la madrugada del s?bado 22 del mes de Abril, horas en que estabas siendo asesinado, seg?n la prensa, escrib?a yo un art?culo para el Signo, semanario de la Di?cesis de Los Teques, titulado "?A d?nde vas?", referido al destino de Venezuela. En este art?culo, entre otras cosas, escrib?: "?Hacia d?nde vamos?... ?Tus hijos llegar?n a viejos? ?Qui?n es el pr?ximo que va a morir en manos del hampa com?n y no com?n?". Mi mente estaba lejos, padre Jorge, de imaginar que t? estabas siendo el pr?ximo.

Tambi?n, padre Jorge, ese mismo s?bado 22 de Abril, m?s de cuarenta mil personas, entre j?venes y adultos en protesta, se acostaron como muertos en una avenida de Caracas. Sin pensar que en ese momento t? engrosabas la lista de los setenta mil venezolanos a quienes ya les haces compa??a.

Padre Jorge, t? fuiste el pr?ximo... el padre Pi?ango. Pero pudo ser cualquier apellido con el antecedente de padre, obrero, joven, periodista, militar. Cualquiera de nosotros puede ser el pr?ximo. Por eso en ti, le escribo a todos los que han dejado la vida en manos de la delincuencia.

?Me preguntas que si agarraron a los responsables de tu muerte? S?, los capturaron. Pero no s? si sean los verdaderos causantes. Es m?s no s? si los responsables est?n en el pa?s. No s?. Vivimos en el pa?s de la duda y de la desconfianza. La ?nica verdad padre Jorge, es que te quitaron la vida prematuramente. Como las flores de los ?rboles.

Te mataron, padre Jorge, te mataron. Pero no mataron a la Iglesia; no han matado a todos los cientos de ni?os que bautizaste; ni a todos los que impartiste la Primera Comuni?n; ni a todos los que diste la absoluci?n: "Yo te perdono", que sin duda tambi?n lo hiciste con tus agresores. No han matado a los miles que dijiste: "La bendici?n de Dios Todopoderoso, Padre, Hijo y Esp?ritu Santo descienda sobre ustedes. Pueden irse en Paz".

Padre Jorge, te env?o esta carta por medio del recuerdo de Teresa de Calcuta. Pues, seguro que ya est?s en su compa??a. Ella dijo un d?a: "No es lo mismo morir solo y abandonado, a morir con alguien al lado que te ponga con cari?o la mano en la frente". T? moriste solo, sin tus padres al lado y sin tus amigos que te quisieron mucho. Pero, estoy seguro en la fe que tu ?ngel de la Guarda te hizo dulce compa??a.

Padre Jorge, me saludas a Juan Pablo II. Dile que desde que ?l se fue, este mundo qued? hu?rfano de liderazgo: ya no hay nadie que lo una. A la Virgen La Divina Pastora, tu patrona, que no abandone a los hombres por quienes su hijo Jes?s dio la vida. Que nos bendiga.

Padre Jorge, t? muchas veces predicaste esta sentencia de Jesucristo: ?El que cree en m?, aunque haya muerto vivir?. Est?s vivo en el misterio del amor de Dios.

Padre Jorge, que descanses en Paz.
Tu hermano en el sacerdocio:
Ricardo Bulmez
Publicado por verdenaranja @ 23:07
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