Martes, 09 de mayo de 2006
Orientaciones para la atenci?n Pastoral
de los Cat?licos Orientales en Espa?a

17-21 de noviembre de 2003


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INTRODUCCI?N
La semilla evang?lica fue sembrada en Espa?a hace dos mil a?os. Esta semilla creci? en el campo abonado de la cultura romana, que se vio as? enriquecida por la revelaci?n divina, y se desarroll? en el surco de nuestra historia particular, dando frutos de santidad y evangelizaci?n.

Desde hace algunos a?os, la Iglesia cat?lica en Espa?a viene acogiendo a otros muchos hermanos cat?licos, que tambi?n recibieron la semilla evang?lica, desarrollada en el campo de otras culturas o tradiciones asentadas en Europa oriental y Oriente medio fundamentalmente. La misma semilla ha generado una sorprendente variedad: la Iglesia cat?lica proclama al mismo tiempo la unidad en la fe, celebrada sacramentalmente y vivida en comuni?n eclesial, junto con la leg?tima diversidad en sus diferentes formas celebrativas y organizativas.

Dentro de la comuni?n eclesi?stica, existen leg?timamente Iglesias particulares, que gozan de tradiciones propias, permaneciendo inmutable el primado de la Sede de Pedro, que preside la asamblea universal de la caridad, defiende las diferencias leg?timas y al mismo tiempo se preocupa de que las particularidades no s?lo no perjudiquen a la unidad, sino que m?s bien la favorezcan (LG 13). Estas Iglesias particulares que poseen tradiciones propias son las Iglesias cat?licas orientales, con una estructura patriarcal como forma de gobierno colegial.

La impugnaci?n de las f?rmulas dogm?ticas de los Concilios de ?feso y Calcedonia, as? como la ruptura de la comuni?n eclesi?stica entre los Patriarcados orientales y la Sede Romana a partir del siglo XI, motiva que la cristiandad oriental se presente en su doble vertiente eclesial, ortodoxa y cat?lica. Esta grave anomal?a eclesial, amparada por cuestiones pol?ticas, geogr?ficas y culturales, quiso ser resuelta por el Concilio de Florencia, pero result? ineficaz. Desde entonces, grupos de jerarcas y fieles orientales no dejar?n de pedir la comuni?n con la Iglesia de Roma y con quien la preside, sin renunciar a su patrimonio lit?rgico, espiritual, teol?gico y can?nico.

As? pues, las Iglesias cat?licas orientales siempre han estado unidas a la Iglesia de Roma por los v?nculos de la caridad y de la comuni?n. Aunque entre las Iglesias ortodoxas orientales y la Iglesia de Roma no se haya alcanzado la plena unidad cat?lica, algunas Iglesias orientales siempre han permanecido en la unidad, otras tuvieron necesidad de firmar la uni?n a partir del siglo XV, y otras finalmente han sido aceptadas como cat?licas de forma expresa o t?cita. Todas las Iglesias cat?licas orientales tienen especialmente encomendada la misi?n de actuar como ?puente? que une dos orillas, y de ser ?pulm?n? para que todo el cuerpo eclesial pueda respirar plenamente.

Los cat?licos orientales, al pertenecer a estas venerables Iglesias, tambi?n est?n unidos plenamente a la Sede Apost?lica de Roma. Han llegado a nuestro pa?s buscando unas condiciones laborales y econ?micas que les permita salir de su penuria, y alcanzar una mejor situaci?n de vida. Por su parte, nos ofrecen otro estilo de vivir nuestra misma fe cat?lica, su testimonio frecuentemente silencioso y sacrificado en medio de reg?menes totalitarios, as? como su deseo de colaborar con la Iglesia cat?lica en Espa?a desde su dimensi?n oriental. Por nuestra parte, los cat?licos latinos hemos de mostrarnos plenamente como hermanos, respetando las tradiciones eclesiales.

Todas las Iglesias cat?licas orientales gozan de los mismos derechos y obligaciones, porque no se apoyan en el n?mero de sus fieles ni en los sacrificios padecidos, sino en la com?n dignidad. Y as? como en Espa?a existe, adem?s de la liturgia romana, la liturgia hispano-moz?rabe que tratamos de conservar y fomentar como patrimonio propio, hemos de respetar las liturgias orientales, manifestando de esta forma el aprecio por los distintos ritos y liturgias.

Sin embargo, los cat?licos orientales, al estar desprovistos muchas veces de sus propios pastores as? como de instituciones apropiadas para vivir conforme a su propio rito o tradici?n, esperan disponer de los adecuados cauces que les permitan vivir su pertenencia cat?lica. Por ello, la Iglesia cat?lica en Espa?a quiere ejercer la hospitalidad cristiana y procurar su atenci?n pastoral, esperando que todos los cat?licos promuevan la unidad en la diversidad. Con las presentes orientaciones, cuyos primeros destinatarios son los fieles y pastores cat?licos latinos, se ofrecen algunas pautas para la atenci?n pastoral de los cat?licos orientales, teniendo en cuenta el Decreto sobre las Iglesias cat?licas orientales del Concilio Vaticano II, as? como otras disposiciones pontificias posteriores, en particular el C?digo de Derecho Can?nico y el C?digo de C?nones de las Iglesias Orientales.

LA PRESENCIA DE LOS CAT?LICOS ORIENTALES

1. La tarea de detectar la presencia de cat?licos orientales en cada di?cesis corresponde al p?rroco latino, quien debe mantener los oportunos contactos con estos fieles y preocuparse por su vida cristiana.

2. Cada p?rroco latino podr? encomendar la recogida de datos a un cat?lico oriental o a varios, cuando se trata de fieles de una o de varias Iglesias sui iuris[1], e informar? por escrito a su Obispo diocesano y al Director del Departamento para la atenci?n pastoral de los cat?licos orientales.

3. Cuando la poblaci?n de fieles cat?licos orientales no pudiera constituirse en una di?cesis como comunidad estable por su n?mero exiguo, su dispersi?n o su condici?n laboral, el Obispo diocesano podr? designar un sacerdote latino para su atenci?n pastoral. Si se trata de una Provincia eclesi?stica, el Arzobispo metropolitano y los Obispos sufrag?neos podr?n designar un sacerdote latino para su atenci?n pastoral.

LA PARROQUIA ORIENTAL Y SU P?RROCO

4. Si la poblaci?n de fieles cat?licos orientales en una di?cesis constituye una comunidad estable, el Director del Departamento para la atenci?n pastoral de los cat?licos orientales sugerir? al Obispo diocesano la conveniencia de erigir una parroquia para todos los fieles cat?licos orientales o una parroquia para fieles cat?licos de una determinada Iglesia sui iuris [2] .

5. La parroquia oriental, can?nicamente erigida, tendr? su propio p?rroco, latino u oriental, nombrado por el Obispo diocesano, quien podr? designar, adem?s, un templo de forma exclusiva, si es posible. El despacho parroquial habr? de contar con los libros parroquiales de bautismos, matrimonios y otros sacramentos, para su preparaci?n, celebraci?n y posterior inscripci?n [3] .

6. Para facilitar la identificaci?n de una parroquia oriental es conveniente que figure la inscripci?n Parroquia cat?lica oriental (para todos los fieles cat?licos orientales) o Parroquia cat?lica de rito... (para todos los fieles cat?licos orientales de una determinada Iglesia sui iuris) en el r?tulo de entrada, membretes, sello y direcciones. Asimismo, es conveniente que se facilite informaci?n sobre las parroquias orientales m?s cercanas y su tel?fono de contacto, si es posible.

7. Si en una di?cesis existieran varias parroquias para los fieles cat?licos orientales desprovistos de Ordinario propio, el Obispo diocesano puede, adem?s, nombrar un Vicario episcopal ?por raz?n del rito? [4] .

8. Cuando los fieles cat?licos orientales sean numerosos y convenga desmembrar la parroquia para todos los fieles cat?licos orientales desprovistos de Ordinario propio, el Obispo diocesano habr? de ponderar si existen fieles suficientes de una determinada Iglesia sui iuris, en cuyo caso podr? erigir una parroquia de esa Iglesia cat?lica oriental (greco-melkita, ucraniana, rumana, u otra). En este caso, el p?rroco deber? pertenecer a la propia Iglesia sui iuris y continuar? bajo la ?nica autoridad del Obispo diocesano.

9. Cuando en una determinada di?cesis el Obispo juzgue que conviene la presencia de un sacerdote cat?lico oriental [5] , podr? pedir el parecer del Director del Departamento para la atenci?n pastoral de los cat?licos orientales; sin embargo, corresponde al Obispo diocesano dirigir la petici?n al S?nodo de Obispos de la Iglesia patriarcal o arzobispal mayor, o al Consejo de Jerarcas de la Iglesia metropolitana sui iuris de que se trate.

10. El Obispo diocesano otorgar? la missio canonica al sacerdote cat?lico oriental designado por su propio Jerarca para atender en Espa?a una parroquia oriental o una comunidad de cat?licos orientales, y podr? establecer un convenio regulador sobre materias de retribuci?n econ?mica y seguridad social[6] , residencia[7] , y otras actuaciones u oficios.

11. Cuando el p?rroco latino de una parroquia oriental, debidamente preparado, convenga que celebre una liturgia no latina, la petici?n deber? hacerla el propio Obispo diocesano a la Congregaci?n para las Iglesias Orientales, ?nica competente para conceder las oportunas licencias[8] .

LA LENGUA Y LA LITURGIA EN LAS CELEBRACIONES

12. Para procurar la atenci?n pastoral de todos los cat?licos orientales en una lengua com?n, es deseable que en la Divina Liturgia de la Eucarist?a y en las celebraciones sacramentales se use la lengua espa?ola, de acuerdo con el derecho com?n [9] y particular.

13. El ministro ha de celebrar los sacramentos seg?n las prescripciones lit?rgicas de la propia Iglesia sui iuris, a no ser que el derecho establezca otra cosa o ?l mismo haya obtenido especial facultad de la Sede Apost?lica [10] .

EL BAUTISMO

14. La administraci?n del bautismo corresponde al p?rroco latino u oriental del que se va a bautizar o a otro sacerdote con licencia del mismo p?rroco o del Jerarca del lugar, que, con causa grave, se presume leg?timamente [11] .

15. El que pide el bautismo a un ministro cat?lico de otra Iglesia sui iuris no tiene derecho a exigirle la celebraci?n del bautismo en su liturgia o conforme a su rito. Es el ya bautizado quien est? obligado a observarlo en todas partes[12] .

16. El p?rroco del lugar donde se celebra el bautismo debe anotar cuidadosamente y sin demora en el libro de bautismos el nombre de los bautizados, haciendo menci?n del ministro, padres y padrinos, as? como de los testigos, si los hay, y del lugar [y d?a del bautismo, indicando al mismo tiempo el lugar] de nacimiento y de la Iglesia sui iuris a la que los bautizados quedan adscritos[13] .

17. Como la inscripci?n del bautismo recibido produce ipso iure la adscripci?n a la Iglesia sui iuris de que se trate, se ha de anotar en el libro de bautismos toda adscripci?n a una Iglesia sui iuris y todo paso a otra Iglesia sui iuris, incluso, si es el caso, de la Iglesia latina donde se ha celebrado el bautismo[14] .

18. El bautizando menor de catorce a?os queda adscrito a la Iglesia sui iuris a que est? adscrito su padre cat?lico; pero si s?lo la madre es cat?lica o si ambos padres lo piden con voluntad concorde, queda adscrito a la Iglesia sui iuris a que pertenece la madre[15] .

19. El ni?o de padres cristianos acat?licos puede ser bautizado l?citamente en la Iglesia cat?lica si ambos o uno de ellos o aquel que leg?timamente ocupa su lugar lo piden y les es f?sica o moralmente imposible acceder al ministro propio[16]. Este bautismo no se inscribir? en el libro de bautismos de la parroquia cat?lica, sino que el ministro entregar? la correspondiente certificaci?n a los padres.

20. Si los padres cristianos acat?licos piden el bautismo de su hijo en la Iglesia cat?lica para que sea cat?lico y reciba educaci?n cat?lica, la petici?n deber?n hacerla por escrito, presentando los padres certificaci?n de su propio bautismo; as? se determinar? posteriormente la adscripci?n del reci?n bautizado a la Iglesia sui iuris. El bautismo administrado se inscribir? en el libro de bautismos de la parroquia cat?lica, anotando tambi?n la pertenencia del bautizado a la Iglesia sui iuris o rito[17] . Si es posible, el ministro de este bautismo deber? ser un sacerdote cat?lico oriental, y lo administrar? junto con la crismaci?n (confirmaci?n) y la eucarist?a, seg?n la praxis com?n de todas las Iglesias orientales.

21. Cuando un ni?o ha sido bautizado en una Iglesia oriental no cat?lica antes de los catorce a?os y es adoptado despu?s del bautismo por padres cat?licos, queda adscrito en principio a la Iglesia sui iuris del padre cat?lico [18] .

22. El bautizando mayor de catorce a?os puede elegir libremente cualquier Iglesia sui iuris a que se adscribe por el bautismo recibido en ella[19].

LA CONFIRMACI?N

23. La confirmaci?n o la crismaci?n con el santo myron debe administrarse conjuntamente con el bautismo, y los fieles cristianos de las Iglesias orientales pueden recibirla incluso de los presb?teros de la Iglesia latina, seg?n las facultades de las que dispongan[20], especialmente si carecen de sacerdote cat?lico oriental.

LA EUCARIST?A

24. Los fieles (cat?licos latinos u orientales) pueden participar en el Sacrificio Eucar?stico y recibir la sagrada comuni?n en cualquier rito cat?lico[21].

25. Los sacerdotes de diversas Iglesias sui iuris pueden concelebrar la Eucarist?a con causa justa y con licencia del obispo, siguiendo todas las prescripciones de los libros lit?rgicos del primer celebrante, lejos de todo sincretismo lit?rgico y conservando, en lo posible, los ornamentos lit?rgicos e insignias de la propia Iglesia sui iuris[22] .

LA PENITENCIA

26. Todo fiel (cat?lico latino u oriental) tiene derecho a confesarse con el confesor leg?timamente aprobado que prefiera, aunque sea de otro rito [23] .

LA UNCI?N DE ENFERMOS

27. El sacramento de la unci?n de los enfermos puede ser administrado por aquellos sacerdotes que tienen fieles encomendados a su tarea pastoral, independientemente del rito al que pertenezcan, y con licencia presunta por cualquier sacerdote [24] .

EL MATRIMONIO

28. El expediente matrimonial de dos cat?licos orientales podr? ser instruido en las di?cesis de su residencia, recabando especialmente la certificaci?n de estado libre en su parroquia de origen.

29. Para asistir y bendecir el matrimonio can?nico de dos cat?licos orientales, el Ordinario del lugar y el p?rroco latinos son, de suyo, incompetentes, aunque los contrayentes sean s?bditos [25] . Si no hay un sacerdote que sea competente conforme al derecho para celebrar el matrimonio, o no se puede acudir a ?l sin grave dificultad... y hay otro sacerdote (latino) que puede estar presente, ha de ser llamado, si se puede, para que bendiga el matrimonio, salvada la validez del matrimonio ante s?lo los testigos; en las mismas condiciones tambi?n puede llamarse a un sacerdote acat?lico (ortodoxo) [26] .

30. Para asistir y bendecir el matrimonio can?nico de un cat?lico oriental y de un cat?lico latino son competentes el Ordinario de lugar y el p?rroco latinos [27] .

31. En el matrimonio contra?do con un cat?lico latino la mujer tiene pleno derecho a pasar a la Iglesia sui iuris del marido al contraer matrimonio o durante el mismo; y una vez disuelto el matrimonio, puede libremente volver a la anterior Iglesia sui iuris[28]. El marido no tiene el derecho de pasar a la Iglesia sui iuris de la mujer.

32. Para asistir y bendecir el matrimonio can?nico de un cat?lico oriental y un acat?lico, s?gase la normativa sobre los matrimonios mixtos[29] .

33. Para que los fieles cat?licos orientales no contraigan matrimonio en forma civil o en celebraci?n ?ortodoxa?[30], como tambi?n para que puedan celebrar su matrimonio ante la carencia de sacerdote propio, es muy conveniente que conozcan d?nde se encuentran las parroquias cat?licas orientales m?s cercanas.

LA RECEPCI?N EN LA PLENA COMUNI?N CAT?LICA

34. Todo cristiano tiene derecho, por razones de conciencia, a decidir libremente entrar en la plena comuni?n cat?lica[31]. El fiel oriental no cat?lico que, de acuerdo con su conciencia, desee ser recibido en la Iglesia cat?lica deber? hacer la petici?n por escrito, presentando certificaci?n del bautismo recibido para ser adscrito a la Iglesia sui iuris del mismo rito.

35. No se debe recibir en la plena comuni?n cat?lica al fiel oriental no cat?lico que no haya cumplido catorce a?os [32] . La Iglesia cat?lica preparar? personalmente a quien desea ser recibido, asumiendo el interesado lo que significa ser cat?lico.

36. Los bautizados acat?licos (procedentes de las Antiguas Iglesias Orientales o de las Iglesias Ortodoxas bizantinas) que vienen a la plena comuni?n con la Iglesia cat?lica mantienen el rito y lo cultivan y observan seg?n sus fuerzas; quedan por tanto adscritos a la Iglesia sui iuris del mismo rito[33] .

37. Quienes son recibidos en la Iglesia cat?lica est?n equiparados en derecho a los bautizados en la misma Iglesia cat?lica [34] .

38. Para la celebraci?n de la recepci?n en la Iglesia cat?lica de un laico oriental no cat?lico, obs?rvese el Rito de admisi?n a la plena comuni?n con la Iglesia cat?lica de los ya bautizados v?lidamente, y sus oportunas orientaciones previas[35]. El ministro competente es el Ordinario/Jerarca del lugar, y tambi?n el p?rroco de la parroquia oriental cat?lica, si el derecho no se lo proh?be[36].

LA FUNCI?N DE LA SECE APOST?LICA
39. Los fieles cat?licos orientales pueden recurrir a la Sede Apost?lica, como ?rbitro supremo de las relaciones intereclesiales[37], en aquellas cuestiones previstas por el C?digo de C?nones de las Iglesias Orientales, especialmente las que se refieren a la adscripci?n a una Iglesia sui iuris [38] .

40. Corresponder? a la Sede Apost?lica la oportunidad de nombrar un Jerarca o erigir una circunscripci?n oriental [39] .

LA FUNCI?N DEL DIRECTOR DEL DEPARTAMENTO

41. El Director del Departamento para la atenci?n pastoral de los cat?licos orientales est? al servicio de todas las di?cesis y de sus obispos, orientando cualquier consulta pastoral, can?nica o ecum?nica, y coordinando la atenci?n pastoral en relaci?n con los fieles cat?licos orientales.

DEBERES DE LOS CAT?LICOS LATINOS Y ORIENTALES

42. Los fieles cat?licos tanto orientales como latinos est?n llamados a manifestar la unidad eclesial y la diversidad en sus diferentes ritos y tradiciones.

43. Los fieles cat?licos orientales tienen el derecho de vivir y celebrar la fe en su rito. El rito expresa el modo de vivir la fe en una Iglesia sui iuris, y lo constituye el patrimonio lit?rgico, teol?gico, espiritual y disciplinar[40].

44. Los fieles cat?licos latinos debemos procurar, como hermanos que somos por estar confiados por igual al gobierno pastoral del Romano Pont?fice[41], el respeto y el conocimiento de la tradici?n oriental como la mejor forma de vivir la unidad en la fe en la leg?tima diversidad eclesial.

ALGUNAS INICIATIVAS PASTORALES

45. Como iniciativas y formas de colaboraci?n sugeridas por el Romano Pont?fice conviene destacar: el hermanamiento de parroquias (sacerdotes y fieles) latinas y orientales para apoyarse y enriquecerse mutuamente, las experiencias mon?sticas compartiendo la vida religiosa o los contactos por internet, la formaci?n de seminaristas orientales en Espa?a facilitando becas, especialmente cuando se requiere la presencia de sacerdotes orientales en Espa?a, el intercambio de profesores o las peregrinaciones a trav?s de viajes organizados [42] .

46. Peri?dicamente el Director del Departamento para la atenci?n pastoral de los cat?licos orientales convocar? a todos los sacerdotes cat?licos orientales residentes en Espa?a, as? como a los sacerdotes latinos con facultades otorgadas por la Congregaci?n para las Iglesias Orientales, e incluso a los sacerdotes latinos designados por el Obispo diocesano para atender a los fieles cat?licos orientales, para programar y revisar la atenci?n pastoral de los fieles cat?licos orientales. A la Secretar?a de la Conferencia Episcopal Espa?ola se enviar? una memoria o informe anual.

* * *

Con las presentes orientaciones pastorales, la Iglesia cat?lica en Espa?a desea que los fieles cristianos de toda Iglesia sui iuris, y tambi?n de la Iglesia latina que por raz?n de oficio, de ministerio o de funci?n tienen relaciones frecuentes con fieles cristianos de otra Iglesia sui iuris, sean formados cuidadosamente en el conocimiento y cultivo del rito de la misma Iglesia seg?n la gravedad del oficio, ministerio o funci?n que cumplen[43].





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* Las presentes Orientaciones han sido aprobadas el d?a 21 de noviembre de 2003 por la Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal Espa?ola. Tienen presentes particularmente el Decreto Orientalium ecclesiarum del Concilio Vaticano II (=OE), el C?digo de C?nones de las Iglesias Orientales (=CCEO) y el Magisterio Pontificio: Cf Juan Pablo II, Carta Enc?clica Slavorum apostoli (2 de julio de 1985), 14 y 21 especialmente; Carta Enc?clica Ut unum sint (25 de mayo de 1995), 60; Carta Apost?lica Orientale lumen (2 de mayo de 1995), 26 (=OL); Exhortaci?n Apost?lica Postsinodal Ecclesia in Europa (28 de junio de 2003), 32; Exhortaci?n Apost?lica Postsinodal Pastores gregis (16 de octubre de 2003), 60-61 y 72.

[1] Los elementos constitutivos de una Iglesia sui iuris son: un grupo de fieles y pastores, reconocido expresa o t?citamente por la suprema autoridad de la Iglesia, y que tiene su origen en cualquiera de las cinco tradiciones eclesiales orientales (Cf CCEO 27 y 28.2). Las Iglesias sui iuris son la copta y la et?ope (tradici?n alejandrina); la malankar, la maronita y la siria (tradici?n antioquena); la armenia (tradici?n armenia); la caldea y la malabar (tradici?n caldea); y la albanesa, la bielorrusa, la croata, la b?lgara, la griega, la greco-melkita, la italo-albanesa, la macedonia, la rumana, la rusa, la rutena, la eslovaca, la ucraniana y la h?ngara (tradici?n constantinopolitana o bizantina).

[2] La parroquia oriental o ratione ritus entra dentro de la funci?n pastoral del Obispo diocesano cuando existen fieles de otro rito (Cf CIC 383.2 y 518; OL 26). El CCEO no menciona la figura del capell?n.

[3] Se anotar? la pertenencia del bautizado a una determinada Iglesia sui iuris... la administraci?n de la crismaci?n del santo myron... (CCEO 296.2). El cambio de rito tambi?n ha de ser anotado (CIC 535.2).

[4] Cf CIC 476.

[5] Cf CCEO 393.

[6] Cf CIC 281.1-2; 1274.1-2; CCEO 390.1-2; 1021.1-2.

[7] Cf CIC 533.1 y CCEO 292.1.

[8] Cf Juan Pablo II, Constituci?n apost?lica Pastor bonus (28 de junio de 1988) 58.1.

[9] Cf OE 23.

[10] CCEO 674.2 y CIC 846.2.

[11] CCEO 677.1. En territorio ajeno, a nadie es l?cito administrar el bautismo sin la debida licencia; pero esta licencia no puede ser denegada por el p?rroco de otra Iglesia sui iuris a un sacerdote de la Iglesia sui iuris a la que el que se va a bautizar quedar? adscrito (CCEO 678.1).

[12] CCEO 40; OE 4.

[13] CCEO 689.1. El par?ntesis indica que el texto latino no se contempla en la traducci?n espa?ola.

[14] CCEO 37 y 296.2. Al inscribir la partida de bautismo, h?gase constar la adscripci?n al rito con esta frase: ?Adscrito al rito de la Iglesia.... por el bautismo recibido?. Si se ha producido cambio de rito, h?gase constar con esta frase: ?Ha pasado del rito de la Iglesia... al rito de la Iglesia... por la celebraci?n del matrimonio / por la disoluci?n del matrimonio / por rescripto de la Sede Apost?lica?.

[15] CCEO 29.1. Cf CIC 111.1.

[16] CCEO 681.5.

[17] CCEO 37 y 296.2.

[18] Cf CCEO 29.1-2, 2?. La adopci?n ha de ser tambi?n anotada en el libro de bautismos de la correspondiente parroquia cat?lica (Cf CIC 535.2 y CCEO 296.2).

[19] CCEO 30 y CIC 111.2.

[20] CCEO 695.1. y 696.2.

[21] CIC 923.

[22] CCEO 701.

[23] CIC 991.

[24] Cf CIC 1003.2 y CCEO 739.2.

[25] El fundamento de la incompetencia radica en la cl?usula dummodo eorum alteruter sit ritus latini (CIC 1109). Al Jerarca del lugar y al p?rroco oriental tambi?n les afecta la incompetencia para asistir y bendecir el matrimonio de dos cat?licos latinos, o de dos cat?licos orientales si al menos uno no est? adscrito a su propia Iglesia sui iuris, en virtud de la cl?usula dummodo alterutra saltem pars sit ascripta propriae Ecclesiae sui iuris (CCEO 829.1). Hay que tener en cuenta que los c?nones del CIC son s?lo para la Iglesia latina (CIC 1), y los c?nones del CCEO son para todas y solas las Iglesias orientales, a no ser que, en lo referente a las relaciones con la Iglesia latina, se establezca expresamente otra cosa (CCEO 1). No cabe, pues, aplicar la legislaci?n latina a fieles cat?licos orientales, ni la legislaci?n oriental a los fieles cat?licos latinos.

[26] CCEO 832.1-2; Cf CIC 1116.1-2. El di?cono no asiste ni bendice ning?n matrimonio, a tenor del CCEO, ni se le puede delegar.

[27] Cf CIC 1109.

[28] CCEO 33. Todos estos pasos de una Iglesia sui iuris a otra han de ser anotados en el libro de bautismos.

[29] Cf CCEO 813-816. T?ngase en cuenta que si la parte cat?lica adscrita a alguna Iglesia oriental sui iuris celebra el matrimonio con otra parte que pertenece a la Iglesia oriental acat?lica, la forma de celebraci?n del matrimonio establecida por el derecho se requiere ?nicamente para la licitud; pero se requiere para la validez la bendici?n de un sacerdote, observadas las dem?s prescripciones del derecho (CCEO 834.2; CIC 1127.1). Hay que recordar que el CCEO no contempla la posibilidad de la dispensa de la forma can?nica por el Jerarca del lugar (Cf CCEO 835). Al matrimonio mixto tambi?n le reconoce el derecho algunas cuestiones relativas a la adscripci?n del rito (Cf CCEO 34).

[30] No se olvide que los fieles cat?licos orientales, cuando carecen de sacerdote competente para bendecir su matrimonio, pueden llamar a un sacerdote ortodoxo (cf CCEO 832.2).

[31] Pontificio Consejo para la Promoci?n de la Unidad de los Cristianos, Directorio para la aplicaci?n de los principios y normas sobre el ecumenismo (25 de marzo de 1993), 99 (=DE).

[32] Cf CCEO 900.1.

[33] CCEO 35.

[34] Cf CIC 11; CCEO 1490.

[35] Cf Ritual de la Iniciaci?n cristiana de adultos (Madrid 1976), Ap?ndice, nn. 223-225.

[36] Cf CCEO 898.2-3; OE 25.

[37] OE 4.

[38] Cf CCEO 29.1; 30; 32.1; 35 y 36.

[39] Cf Juan Pablo II, Constituci?n apost?lica Pastor bonus, 58.1.

[40] CCEO 28.1; OE 1 y 3.

[41] OE 3.

[42] Cf OL 24-25; Juan Pablo II, Exhortaciones apost?licas Vita consecrata (25 de marzo de 1996) 101, y Ecclesia in America (22 de enero de 1999) 38; DE 85 y 195.

[43] CCEO 41. Cf OE 6.
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