Viernes, 26 de mayo de 2006
Se ha recibido guión litúrgico para la celebración del Día de la Acción CAtólica y del Apostolado Seglar, que tendrá lugar el 4 de Junio de 2006.


Guión para la Eucaristía



Día de la Acción Católica
y del Apostolado Seglar.


4 de junio de 2006

Solemnidad de Pentecostés.

"Enviados para evangelizar"



CANTO DE ENTRADA

ESPÍRITU SANTO, VEN, VEN.
ESPÍRITU SANTO, VEN, VEN.
ESPÍRITU SANTO, VEN, VEN.
EN EL NOMBRE DE JESÚS.


Acompáñame, condúceme toda mi vida.
Santifícame, transfórmame. Espíritu Santo, ven.

Resucítame, conviérteme todos los días.
Glorifícame, renuévame. Espíritu Santo, ven.

Fortaléceme, consuélame en mis pesares.
Resplandéceme, libérame. Espíritu Santo, ven.

Ilumíname, inspírame cuando decaiga. Aniquílame, consúmeme.

(Otros posibles cantos: Iglesia peregrina, Oh, Señor, envía tu Espíritu, El Señor os dará su Espíritu Santo...)



MONICIÓN DE ENTRADA

Es Pentecostés. Fiesta final del tiempo de Pascua. Afirmación de fe en la acción del Espíritu Santo vivificador en nosotros, en la Iglesia y en el mundo. Y en este día celebramos la jornada de apostolado seglar y de la Acción Católica.
El Espíritu sacudió como un vendaval a los primeros discípulos y les empujó a la calle a ser la buena noticia de Jesús. Hoy, como siempre, sigue poniendo en pie a los creyentes, a todos los creyentes, en medio del mundo para enviarlos a evangeli¬zar, para ser testigos, apóstoles.
Festejemos en este Pentecostés todo compromiso evangelizador que se da en el mundo que es acción del Espíritu. Festejemos toda vida entregada, de tantos cristia¬nos comprometidos y pidamos que el Espíritu siga alentando la acción del aposto¬lado seglar y de la Acción Católica.

ASPERSIÓN

El bautismo supuso para nosotros recibir el don del Espíritu Santo y comenzar una vida nueva. Ese bautismo sigue vivo y actuante en nosotros: el agua que ahora se derrama sobre nuestras cabezas lo evoca y nos recuerda que hemos sido incor¬porados a una Iglesia de apóstoles, llamada a ser fermento en medio del mundo.

(Mientras se hace la aspersión se puede entonar un canto bautismal)

OH HAY QUE NACER DEL AGUA.
OH HAY QUE NACER DEI ESPÍRITU DE DIOS.
/OH HAY QUE NACER DEL AGUA Y DEL ESPÍRITU DE DIOS,
HAY QUE NACER DEL SEÑOR/
(bis).

(Otros posibles cantos: Un solo Señor, Fuente bautismal...)

MONICIÓN A LAS LECTURAS

La Palabra que vamos a escuchar pone de relieve la fuerza transformadora del Espíritu. El Espíritu es quien fortalece a los discípulos, ilumina sus mentes, pone palabras de vida en sus bocas y ardor para salir al mundo a proclamarlo. Hoy ese mismo Espíritu sigue suscitando apóstoles para nuestro mundo.

Lecturas:
Hch 2,1-11;
1 Cor 12, 3b-7.12-13;

Salmo responsorial:
"Oh Señor, envía tu Espíritu y renueva la faz de la tierra" (si es posible se canta el salmo o al menos el estribillo).
Sal. 103 - Secuencia

Evangelio:
Jn 20, 19-23.

IDEAS PARA LA HOMILÍA

El mejor don que nos ha hecho Jesús es su Espíritu. El Espíritu de la verdad y de la vida, de la alegría y de la esperanza. El Espíritu cambió aquella comunidad primera, pasaron del miedo al coraje y la fuerza. Todos necesitamos una especie de sacudida interior que nos despierte y nos quite el miedo a perder nuestras falsas seguridades, al cambio, el miedo a salir a evangelizar. El Espíritu nos empuja a la misión, con su impulso somos capaces de evangelizar.
Todos los cristianos, también los laicos, somos enviados a evangelizar. Los fieles laicos, "son llamados por Dios para contribuir, desde dentro a modo de fermento, a la santificación del mundo mediante el ejercicio de sus propias tareas, guiados por el espíritu evangélico, y así manifiestan a Cristo ante los demás, principalmente con el testimonio de su vida y con el fulgor de su fe, esperanza y caridad" (ChL 15.15). Son llamados a anunciar y proclamar, en los distintos ámbitos de su vida (familia, trabajo, amigos, barrio o pueblo, Iglesia...) con su vida y su palabra que Jesucristo y su Buena Noticia son camino de vida y liberación para todos, de sentido y felicidad.
El ser enviados a evangelizar no lo podemos vivir por libre. Es Cristo a través de la Iglesia, la comunidad quien nos envía. Vivimos la comunión para la misión. Son muchos los laicos que formando parte de asociaciones o movimientos comparten con otros sus inquietudes y su fe, se forman en común y disciernen las llamadas que el Espíritu sigue haciéndoles a comprometerse en la transformación de nuestro mundo en la línea de Reino, bien sea individualmente o comunitariamente. Compromiso en el que los pobres, los últimos, los marginados deben tener un lugar preferente, como lo tuvieron en la vida de Cristo. También se comprometen en la edificación de la Iglesia para que responda a la misión encomendada.
Paz a vosotros. Como el Padre me ha enviado así también os envío yo. El amor es fuerza y es poder para el envío y la misión de Cristo en el mundo. Y es el Espíritu el que da ese poder para actuar en cualquier rincón de la tierra. No existe una sola acción de Dios en el universo entero, o en la vida del ser humano, o en la de cada comunidad, o en la de cada laico, que no sea acción de amor e inspirada por el Espíritu de Cristo.
El reto de nuestra Iglesia es hacer audible y visible hoy en el mundo el Evangelio de Cristo. Y eso sólo es posible con una comunidad unida, coherente en el amor y guiada por el Espíritu Santo. Esto será posible si hay un laicado consciente de su vocación y dispuesto a responder con acciones pequeñas y sencillas en el día a día, acciones que sean respuestas a la llamada bautismal a la santidad y al envío para evangelizar.

ORACIÓN DE LOS FIELES

En esta fiesta de Pentecostés, oremos a Dios Padre para que envíe su Espíritu, renueve su Iglesia y transforme la faz de la tierra, diciendo: Danos, Señor, tu Espíritu (se puede buscar alguna respuesta similar que se pueda cantar).

Por la Iglesia, por los pastores y laicos, para que unidos en comunión y en corres¬ponsabilidad, respondamos a la llamada a evangelizar y hagamos presente a Cristo y su salvación. Oremos.

Por los gobernantes de nuestro Estado, de nuestras ciudades y pueblos, para que tra¬bajen sin descanso por la paz, la justicia y el bienestar de todos los ciudadanos y en especial por los más necesitados.

Por los movimientos apostólicos de laicos para que promoviendo la responsabilidad de sus miembros en la tarea evangelizadora formen cristianos capaces de dar respuesta desde la fe a los problemas que viven las personas de nuestro tiempo. Oremos.

Por los más pobres de nuestro mundo (excluidos, refugiados, víctimas de la violen¬cia y el terror, inmigrantes, parados...) para que su grito sea escuchado y provo¬que en nosotros una reacción de solidaridad y compromiso por la justicia. Oremos

Por todas las religiones del mundo; para que el Espíritu de Dios nos lleve a todos a la cooperación, a la comprensión, al esfuerzo común por la dignidad de todos los hijos de Dios. Oremos.

Por los que estamos celebrando esta eucaristía para que el Espíritu nos ayude a sen¬tirnos parte de la Iglesia, responsables en las tareas de anunciar y vivir con coherencia el evangelio. Oremos.

Danos, Padre, tu Espíritu, que nos construya como comunidad de hermanos en la que Jesucristo sea anunciado y reconocido como salvador. El, que vive y reina por los siglos de los siglos.

OFRENDAS

Se presentan el pan y el vino signos de aquello ordinario y pequeño que presen¬tamos nosotros para que la acción del Espíritu los transforme en el Cuerpo y la Sangre de Cristo. Cuerpo y Sangre que serán alimento para no flaquear en el envío a evangelizar.


CANTO DE COMUNIÓN


Andando por el camino, te tropezamos, Señor,
te hiciste el encontradizo, nos diste conversación, tenían tus palabras fuerza de vida y amor, ponían esperanza
y fuego en el corazón.

Llegando a la encrucijada,
proseguías, Señor;
te dimos nuestra posada, techo, comida y calor; sentados como amigos, a compartir el cenar, allí te conocimos, al repartirnos el pan.


TE CONOCIMOS, SEÑOR,
AL PARTIR EL PAN.
TU NOS CONOCES, SEÑOR, AL PARTIR EL PAN
.

(Otros posibles cantos: Ilumíname, Señor, Oración del pobre...)

CANTO DE ENVIO

Nos envías por el mundo / a anunciar la Buena Nueva. (2) Mil antorchas encendidas / y una nueva primavera. (2)
Siendo siempre tus testigos / cumpliremos el destino. (2) Sembraremos de esperanza / y alegría los caminos. (2)
Después de la oración de los fieles y antes del ofertorio o al final de la celebración como envío, si es posible, se puede
realizar el siguiente gesto:


GESTO DE PRESENTACIÓN DE DONES

(Se presentan los dones del Espíritu)
Presidente: Recibid el Don del Espíritu Santo de la SABIDURÍA. Por él, saborearéis y gustaréis lo que Dios es y obra, su amor derramado preferentemente a los más pobres. Por este santo Don aprenderéis a gustar la experiencia de Dios que es Padre y quiere que vivamos como hermanos.

Respondemos: "Ven Espíritu Santo, llena nuestros corazones con el don de la SABIDURÍA (Inteligencia, Consejo, Fortaleza, Ciencia, Piedad, Temor de Dios) y enciende en nosotros la llama de tu amor."

Presidente: Recibid el Don del Espíritu Santo de la INTELIGENCIA. Por él entende¬réis la Palabra de Dios hasta su más profunda entraña y nada de su sentido se os escapará. Por él descubriréis cual es la voluntad del Padre y trabajaréis para que se haga realidad en vuestra vida y en el mundo. Sentiréis arder vuestros corazones al entender las Escrituras como los discípulos de Emaús.

Todos respondemos: "Ven Espíritu Santo..."

Presidente: Recibid el Don del Espíritu Santo de CONSEJO. Por él podréis realizar el discernimiento cristiano para el seguimiento de Jesucristo. Por él podréis orientar a todo el que lo necesitare en los caminos de Dios y daréis cumplida razón de vues¬tra esperanza a todo el que os la pidiere.

Todos respondemos: "Ven Espíritu Santo..."

Presidente: Recibid el Don del Espíritu Santo de FORTALEZA. Por el recibiréis la fuerza de lo alto, que os mantendrá firmes y fuertes en la tarea de la evangelización de los pobres y la defensa de sus derechos, que a veces se realiza en la adversidad.

Todos respondemos: "Ven Espíritu Santo..."

Presidente: Recibid el Don del Espíritu Santo de CIENCIA. Por el conoceréis los mis¬terios de Dios, sus designios y proyectos para vosotros y la historia, un mundo donde podamos vivir como hermanos y donde todos quepamos. Así andaréis seguros por el camino del amor, de la justicia y de la paz.

Todos respondemos: "Ven Espíritu Santo..."


Presidente: Recibid el Don del Espíritu Santo de Piedad. Por él sabréis lo que sois: ¡hijos de Dios! Por él sentiréis que no habéis recibido un espíritu de siervos para recaer en el temor sino un espíritu de hijos, que os hace hermanos de todos los seres humanos. Por él encontraréis la palabra que grita en vosotros la Paternidad de Dios: ¡Abba!, ¡Padre!

Todos respondemos: "Ven Espíritu Santo..."

Presidente: Recibid el Don del Espíritu Santo de TEMOR DE DIOS. Por el valoraréis más y mejor qué sea la gracia dentro de cada uno de vosotros. Cómo sentir la pre¬sencia del Espíritu en vuestro interior a modo de un templo. Por el huiréis del peca-do, de lo que os haga desistir de la tarea de construcción del Reino de Dios.
Todos respondemos: "Ven Espíritu Santo..."
Publicado por verdenaranja @ 23:37  | Espiritualidad
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