Lunes, 29 de mayo de 2006
HOMILIA Funeral en Pascua

Lecturas.- Del Domingo 4? de Pascua. Ciclo C.

La imagen del Buen Pastor, que ha ocupado en exclusiva este breve evangelio que hemos escuchado, la escogi? Jes?s para dejarnos su propia fotograf?a y poder explicamos su misi?n.
El evangelio nos recuerda a Jes?s como un pastor que cuida de sus ovejas y se desvive por ellas, en contraposici?n con otros malos pastores a los que no les importan las ovejas.
Sin embargo, sucede que esta imagen tan sugerente para los que escuchaban a Jes?s, a nosotros: o nos dice muy poco o, lo que es peor, nos sugiere todo lo contrario.
Hoy, hablar de ovejas, de reba?o, de pastor, a algunos les suena a pasividad, a falta de personalidad, a gregarismo..., aunque, por desgracia, vivamos m?s some?tidos que nunca a la esclavitud de la moda, del qu? dir?n o "voy a donde nos lleve la corriente".
Pero, al margen que nos diga algo o nos diga muy poco la imagen del Buen Pastor, bueno ser? que nos quedemos con estas claves que, seg?n el evangelio, definen al que es un buen gu?a:
" Mis ovejas escuchan mi voz, asumen mis ideales y mi manera de amar y de servir. Y, porque me quieren y yo las quiero, doy la vida por ellas y les doy la vida eterna".
Podemos decir que, en la vida, a todos nos toca ser ovejas en la escucha de los consejos y de los ejemplos de nuestros padres y educadores; como nos toca tambi?n ser pastores en la responsabilidad que tenemos con los hijos, los familia-res y amigos, a quienes les tenemos que cuidar y ayudar.
Por eso, en esta misa funeral, tan cercana a la fiesta del Buen Pastor y al d?a, de la madre, queremos dedicarle un c?lido homenaje a N. . Vosotros sois testigos del cari?o que os ha tenido y sab?is que hab?is sido en este mundo lo m?s querido para ella.
Con sus fallos y defectos (que, claro que los ha tenido), hay una cosa que le defin?a a N. : lo orgullosa que se sent?a de su familia. En cu?ntas ocasiones me ha contado an?cdotas de la vida de cada uno sus preocupaciones y deseos, las veces que os ha sacado de apuros y os ha defendido...
A ella le gustaba ser protagonista de vuestras vidas, aunque fuerais mayores. Pero, precisamente porque somos adultos, sabemos ver en todo ello su deseo de entrega y de protecci?n.
Las palabras de Jes?s son nuestro consuelo y confiamos que habr? podido reconocer la voz del Buen Pastor:
"Yo les doy la vida eterna y nadie me las quitar? de la mano".
Publicado por verdenaranja @ 22:08  | Homil?as
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