S?bado, 10 de junio de 2006
El domingo: Eucarist?a y otras expresiones


1. Canto Inicial.

2. Oraci?n del Padrenuestro.

3. Lectura b?blica: Hch 20, 7-20.

4. Lectura de la Ense?anza de la Iglesia:

1. El domingo es el n?cleo de todo el a?o lit?rgico; porque en ?l celebramos la muerte y la resurrecci?n del Se?or, la cual es el centro de toda la historia y la fuente de la que dimana toda la gracia salvadora. As? fue entendido y celebrado por los Ap?stoles y las primeras comunidades cristianas.

2. Desde los or?genes, la Eucarist?a es el centro del domingo. As? lo expresaban los m?rtires de Abitinia, cuando, sorprendidos un domingo mientras celebraban la Eucarist?a, al ser interrogados por qu? hab?an transgredido la severa orden del emperador, respondieron: "Sine dominico non possumus", es decir, sin reunirnos en asamblea el domingo para celebrar la Eucarist?a no podemos vivir. Nos faltar?an las fuerzas para afrontar las dificultades diarias y no sucumbir.

3. Sin embargo, el domingo no se agota en la celebraci?n de la Eucarist?a, sino que se prolonga en otras celebraciones y vivencias; v.g. la familiar, la preocupaci?n y atenci?n a los pobres, el descanso, etc.

4. Por eso, es preciso insistir y dar un realce especial a la Eucarist?a dominical y al domingo mismo, como d?a especial de la fe, d?a del Se?or Resucitado y del don del Esp?ritu. La participaci?n en la Eucarist?a debe ser para cada bautizado el centro del domingo. Es un deber irrenunciable, que se ha de vivir no solo para cumplir un precepto sino como necesidad de una vida cristiana verdaderamente consciente y coherente. El deber de la participaci?n eucar?stica, cada domingo, es un aspecto espec?fico de la propia identidad de la comunidad cristiana, aun viviendo en circunstancias de peque?as minor?as y en condiciones de aislamiento y dificultad.

5. La Eucarist?a dominical, congregando semanalmente a los cristianos como familia de Dios en torno a la mesa de la Palabra y al pan de vida, es tambi?n el ant?doto m?s eficaz contra la dispersi?n, por ser el lugar privilegiado donde se cultiva y vive continuamente la comuni?n.

6. Por todo ello, la Eucarist?a del domingo ha de ser el centro de la piedad de los padres y de la familia como tal. Los hijos, viendo a los padres y participando con ellos en ella, la ir?n incorporando a sus vidas y la convertir?n en el alimento principal de su piedad. La participaci?n como familia en la Eucarist?a dominical es un ideal hacia el que hay que tender; de este modo, se est? significando su supremac?a sobre las dem?s actividades nobles y dignas del domingo.

7. La Eucarist?a, si se participa debidamente, especialmente por la recepci?n de la sagrada comuni?n, urge a vivir la dimensi?n de la caridad cristiana. Por eso, los padres deben ser ejemplo vivo para los hijos en la preocupaci?n por los pobres necesitados.

8. Para recibir dignamente el sacramento de la Eucarist?a, ser? preciso recurrir, siempre que exista conciencia de pecado mortal, al sacramento de la reconciliaci?n, ya que, como dice San Pablo,?quien coma el pan o beba el c?liz del Se?or indignamente, ser? reo del Cuerpo y de la Sangre del Se?or?(1 Cor 11, 27).

5. Reflexi?n del que dirige.

6. Di?logo:
--?Qu? dimensiones de la fe pone de relieve el domingo?
--?Por qu? tiene tanta importancia participar como familia en la misa dominical?
--?Acabada la misa podemos despreocuparnos, porque "ya he cumplido" mi obligaci?n?

7. Compromisos.

8. Oraci?n del Ave Mar?a e invocaci?n: ?Regina familiae. Ora pro nobis?.

9. Oraci?n por la familia: ?Oh Dios nos re?nes cada domingo en torno a la mesa de tu Palabra y del Cuerpo y la Sangre de tu Hijo para celebrar el memorial del Se?or Resucitado; te pedimos que, mientras llega el domingo sin ocaso, vivamos como una familia unida y alabemos por siempre tu misericordia. Por Jesucristo nuestro Se?or?.

10. Canto final.


? Pontificio Consejo para la Familia y Arzobispado de Valencia 2005
Publicado por verdenaranja @ 0:12  | Espiritualidad
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios