S?bado, 10 de junio de 2006
Juan Chapa
Sagrada Escritura Facultad de Teolog?a
Universidad de Navarra
6 de junio de 2006 Diari de Tarragona





Atenci?n al 6 de junio de este a?o. El 06 del 06 del 06 s?lo se da una vez en cada siglo y recuerda el c?lebre n?mero de la bestia del Apocalipsis y la figura del Anticristo, 666.

Para m?s emoci?n, ese d?a se estrenar? ?La profec?a?, un remake de aquella famosa pel?cula de los a?os setenta. ?The Omen?, en la versi?n original.

El argumento es que un ni?o entregado a un matrimonio en lugar del hijo que acaban de perder es en realidad el Anticristo. Los padres s?lo lo descubrir?n cuando tenga cinco a?os y les sobrevengan toda clase de espantos.

En el Apocalipsis de Juan, el ?ltimo libro de la Biblia, el n?mero 666 identifica al adversario de Cristo y sus seguidores lo llevan marcado. Desde el principio han sido muchos los intentos de aplicar este n?mero a un personaje concreto de la historia pasada o contempor?nea. Los candidatos van desde Ner?n o Trajano, pasando por Lutero, Napole?n o Hitler, hasta Ronald Reagan o Bill Gates.

Como en hebreo y griego las letras se usan como n?meros (A = 1; B = 2, etc.), resulta que todos los nombres tienen un n?mero asociado, que se forma sumando las letras. As?, el 666 puede ser el nombre encriptado de un personaje, conocido por los destinatarios del libro, cuyas letras sumaban esa cifra.

Hasta ahora ninguna de las identificaciones que se han propuesto resulta satisfactoria. La de ?C?sar Ner?n? es posible, pero presenta dificultades. La variante 616 que aparece en algunos manuscritos antiguos puede aplicarse al ?dios C?sar? o a Cal?gula, el c?lebre emperador que nombr? a su caballo c?nsul.

Recientemente, algunos int?rpretes sostienen que Juan habr?a redondeado el 616 en 666 para mostrar mejor el contraste con el nombre de Jes?s, cuyo valor num?rico en griego es el 888. Sobre el eje de la plenitud, representada en un hipot?tico 777, Cristo, que excede esa plenitud, y el Anticristo, que quiere llegar a ella y no llega, se entabla la batalla final.

Si Juan estaba pensando en Ner?n, en Cal?gula o en otro personaje de su tiempo, no lo sabemos. Lo que s? sabemos es que toma prestado im?genes de la literatura apocal?ptica jud?a para hablar prof?ticamente de los combates finales que habr?n de sufrir los cristianos antes de la segunda venida de Cristo. Los ?ltimos tiempos se han inaugurado con la muerte y resurrecci?n de Jes?s. Desde entonces a la Iglesia le espera una constante lucha contra el Adversario, que ser? m?s intensa cuanto m?s cerca est? el final.

En el Apocalipsis el 666 es el s?mbolo de las fuerzas del mal que defienden, justifican y propagan la deificaci?n del poder, la impostura de un poder que quiere suplantar a Dios. En tiempos de Juan ese peligro estaba representado en el culto divino al emperador. Luego, se ha repetido otras veces a lo largo de la historia.

Han sido muchos los momentos en que se ha vuelto a intentar sustituir a Dios por el hombre. Los actuales tambi?n lo son. No hace falta ser muy perspicaz para darse cuenta de que el deseo del hombre de colocarse en lugar de Dios no es cosa del Imperio Romano. Prescindir de la verdad y poner en el trono a los propios gustos es el pan de cada d?a. No en vano Benedicto XVI advierte constantemente de los peligros de ese relativismo a la carta.

El Apocalipsis, al contrario de lo que muchos piensan, no es un libro tenebroso. Es un libro de consolaci?n. Cristo ha vencido. El d?a de su resurrecci?n es el d?a de su victoria y los que tenemos fe tenemos la seguridad de su actuaci?n y de su regreso. Aunque las cosas, en tantos momentos de la historia, no sean f?ciles, no hay nada que temer. La bestia ser? derrotada. Lo importante es estar del lado del vencedor. Preferir el 8-8-8 al 6-6-6.





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