Viernes, 16 de junio de 2006
JUN 2006 (VIS).-Hoy, solemnidad del Corpus Christi, Benedicto XVI celebr? la Santa Misa a las 19,00 en la explanada de la bas?lica de San Juan de Letr?n y posteriormente presidi? la procesi?n eucar?stica hasta la bas?lica de Santa Mar?a la Mayor.

En la homil?a, el Papa afirm? que la Hostia consagrada es "el alimento de los pobres" y "fruto de la tierra y del trabajo del hombre". Sin embargo, dijo, "el pan no es simplemente y solo un producto nuestro, algo hecho por nosotros; es fruto de la tierra y por tanto, un don. (...) Presupone la sinergia de las fuerzas de la tierra y de los dones del cielo, es decir, del sol y de la lluvia".

"E un per?odo en que se habla de la desertificaci?n y o?mos denunciar cada vez m?s el peligro de que hombres y bestias mueran de sed en las regiones que no tienen agua, nos damos cuenta de la grandeza del don del agua y de que somos incapaces de conseguirla por nosotros mismos. Entonces, mirando desde m?s cerca este peque?o trozo de Hostia blanca, este pan de los pobres, es como una s?ntesis de la creaci?n".

El Santo Padre puso de relieve que "cuando al adorar miramos la Hostia consagrada, nos habla el signo de la creaci?n. Entonces encontramos la grandeza de su don; pero tambi?n encontramos la Pasi?n, la Cruz de Jes?s y su resurrecci?n".

"En la fiesta del Corpus Christi vemos sobre todo el signo del pan, que nos recuerda tambi?n la peregrinaci?n de Israel durante los cuarenta a?os en el desierto. La Hostia es nuestro man?, con el que el Se?or nos nutre; es realmente el pan del cielo, mediante el que se dona a s? mismo. En la procesi?n seguimos este signo y as? le seguimos a El mismo".

Benedicto XVI pidi? a continuaci?n al Se?or: "Gu?anos por los caminos de nuestra historia! Muestra a la Iglesia y a sus pastores siempre de nuevo el justo camino! Mira a la humanidad que sufre, que vaga insegura entre tantos interrogantes; mira el hambre f?sico y ps?quico que la tormenta! Da a los seres humanos pan para el cuerpo y para el alma! Dales trabajo, dales luz, dales T? mismo! Purif?canos y santif?canos!".

"Haznos comprender -termin?- que s?lo mediante la participaci?n en tu Pasi?n, mediante el "s?" a la cruz, a la renuncia, a las purificaciones que nos impones, nuestra vida puede madurar y alcanzar su verdadero cumplimiento. Re?nenos de todos los confines de la tierra! Une a tu Iglesia, une a la humanidad lacerada! Danos tu salvaci?n!".

Terminada la misa, el Papa presidi? la procesi?n eucar?stica que recorri? la Via Merulana hasta la bas?lica de Santa Mar?a la Mayor. Durante el camino, miles de fieles rezaron y cantaron acompa?ando al Sant?simo Sacramento. Un veh?culo descubierto transport? el Sant?simo en una custodia, frente a la cual iba el Papa arrodillado.
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