Martes, 20 de junio de 2006
20 de junio

En las p?ginas amarillas de Iglesia Dominical, n?mero 11, a?o XXXVII, 2005,aparece el articulo "Adoraci?n Eucar?stica y Rosario, que colocamos a continuaci?n:

Adoraci?n eucar?stica
y Rosario


En las "Sugerencias y propuestas" que la Congregaci?n para el Culto Divino public? para el a?o de la Eucarist?a, hay un apartado dedicado a la "adoraci?n eucar?stica" (nn. 13-17). En ?l se motiva esta adoraci?n y se recuerda la coherencia de la lectura de la Biblia y del rezo de la Liturgia de las Horas (sobre todo Laudes y V?speras) durante la adoraci?n comunitaria.

A algunos les extra?? que en una carta apost?lica que dedic? al Rosario, Juan Pablo II dijera que tambi?n el Rosario es compatible con la adoraci?n eucar?stica, aunque est? en principio dirigida fundamentalmente a Cristo. En el n. 16 de estas "Sugerencias" se justifica este cambio en la normativa de la Iglesia.


16. "La carta apost?lica Rosarium Virginis Mariae nos ha ayudado a superar una visi?n del Rosario como oraci?n simplemente mariana, para valorar su sentido eminentemente cristol?gico: contemplar los misterios de Cristo con los ojos y el coraz?n de Mar?a, en comuni?n con ella y a ejemplo suyo.
Si bien es verdad que durante la exposici?n del Sant?simo Sacramento no se deben realizar otras pr?cticas devocionales en honor de la Virgen Mar?a y de los Santos (cf. Directorio piedad popular, 165), sin embargo, se comprende por qu? el Magisterio no excluye el Rosario: es, en efecto, por raz?n de este car?cter que es preciso poner en evidencia y desarrollar. Precisamente con miras al A?o de la Eucarist?a, el Papa ha escrito: ?El Rosario mismo, considerado en su sentido profundo, b?blico y cristoc?ntrico, que he recomendado en la carta apost?lica Rosarium Virginis Mariae, puede ser una ayuda adecuada para la contemplaci?n eucar?stica, realizada seg?n la escuela de Mar?a y en su compa??a? (Mane nobiscum Domine 18; cf. Redemptionis Sacramentum, 137; Directorio piedad popular, 165). Por tanto, deben redescubrirse y promoverse en la pr?ctica pastoral los elementos ofrecidos en Rosarium Virginis Mariae cap. III. La lectura de un texto b?blico, el silencio meditativo, la cl?usula cristol?gica despu?s del nombre de Jes?s al centro del Ave Maria, el Gloria cantado, una apropiada oraci?n conclusiva dirigida a Cristo, tambi?n en forma de letan?as, favorecen la ?ndole contemplativa propia de la oraci?n ante el Sant?simo custodiado en el sagrario o expuesto. Recitar el rosario deprisa, sin espacios para la meditaci?n, o con insuficiente orientaci?n cristol?gica no ayuda a encontrarse con Cristo en el Sacramento del altar.
En cuanto a las letan?as de la Virgen, que son un acto cultual en s? mismo no necesariamente ligado al Rosario (cf. Directorio piedad popular, 203), pueden sustituirse m?s oportunamente por letan?as dirigidas directamente a Cristo (por ejemplo, las letan?as del Coraz?n de Jes?s, de la Sangre de Cristo)
Publicado por verdenaranja @ 21:52  | Liturgia
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios