Viernes, 30 de junio de 2006
30 de junio

Comunicado de la Oficina de Prensa de la Conferencia Episcopal Argentina



Comunicado de Prensa

La Iglesia ante el proyecto de
Ligadura de Trompas y Vasectom?a





Al ser de p?blico conocimiento que en la C?mara de Diputados de la Naci?n tiene avanzado estado parlamentario un proyecto de ley que propone la legalizaci?n de la ligadura de trompas y la vasectom?a, queremos fijar, con claridad, cu?l es el pensamiento de la Iglesia respecto de un tema que causa un da?o irreparable, ya que se trata de una verdadera mutilaci?n, altamente irreversible, particularmente para la gente de bajos recursos.

En efecto, estas intervenciones son una mutilaci?n que privan a la persona de las funciones de un ?rgano sano. Por esto mismo no son terap?uticas (pues no curan una enfermedad, sino que anulan el normal funcionamiento del cuerpo) y su legalizaci?n constituye una violaci?n al derecho humano a la integridad corporal cayendo as? en una insalvable inconstitucionalidad (Pacto de San Jos? de Costa Rica, art. 5). De convertirse en ley, el referido proyecto podr?a aplicarse ante la solicitud de cualquier persona, sin necesidad de que medie indicaci?n m?dica alguna, ni consentimiento del c?nyuge, ni autorizaci?n judicial.

En el debate generado por estas iniciativas se dice que este proyecto busca responder a supuestas necesidades de los sectores m?s carenciados. Sin embargo cuando se analiza esta visi?n, se advierte que constituye una forma de discriminaci?n hacia los m?s pobres, dado que la esterilizaci?n no soluciona la pobreza, limit?ndose a impedir nuevos nacimientos. Los problemas econ?mico-sociales requieren soluciones econ?micas y sociales, no m?dicas.

Lamentablemente el referido proyecto repite las soluciones del liberalismo salvaje de la d?cada pasada, ya utilizada en otros pa?ses de la regi?n, como lo demuestra la dolorosa experiencia internacional, logrando que dentro del marco de planificadas estrategias sanitarias, las personas m?s pobres se vean forzadas o condicionadas en su libertad a realizarse pr?cticas que las limiten de por vida y de las que, en los hechos, no podr?n arrepentirse.

La responsabilidad social del legislador ante esta decisi?n es muy grande, pues nos encontramos frente a una ley con efectos permanentes y duraderos. Como ciudadanos de esta naci?n y Pastores del Pueblo de Dios llamamos a cada uno de ellos y a la ciudadan?a en general, a buscar soluciones no mutiladoras sino caminos de solidaridad y de promoci?n humana, que sean instrumentos ?tiles para trabajar por el bien com?n y el desarrollo de las personas y las familias, respetando la dignidad e integridad del ser humano.

Buenos Aires, 28 de junio de 2006

Oficina de Prensa
Conferencia Episcopal Argentina
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