S?bado, 15 de julio de 2006
14 julio 2006 (ZENIT.org).- La transmisi?n de la fe en una sociedad secularizada, la falta de sacerdotes, la importancia de los movimientos eclesiales, la atenci?n a los problemas sociales y a los medios de comunicaci?n son temas que aborda el presidente del episcopado portugu?s en esta entrevista, de la que publicamos la segunda parte.

A su paso por Roma, para participar en la Asamblea General de la Conferencia Episcopal Italiana ?el pasado mayo--, monse?or Jorge Ferreira da Costa Ortiga --arzobispo primado de Braga? convers? con Zenit.

--?Cu?les son las prioridades actuales de la Conferencia Episcopal Portuguesa?

--Monse?or Ferreira da Costa Ortiga: Como he dicho, una y quiz? la principal que me he propuesto es revisar la transmisi?n de la fe hoy, frente a este mundo secularizado y en ciertos aspectos anticristiano.

Hemos afrontado ya tambi?n los problemas de una sociedad pluri-cultural y la cuesti?n de la iniciaci?n cristiana. Tenemos ahora frente a nosotros los espacios en los que esta transmisi?n de fe deber? ser realizada: las universidades, la familia, la escuela, la comunidad, los movimientos. La dimensi?n de la espiritualidad como oraci?n --y no s?lo--, y tambi?n otra que es fundamental, el ?rea de la formaci?n. La formaci?n permanente como factor que incide en los sacerdotes, pero tambi?n en los laicos.

Si este es el programa que se ha trazado, hay otro que est? surgiendo espont?neamente a partir de nuestras reuniones habituales del Consejo Permanente y que me parece que debe ser un programa delineado a partir de lo que la sociedad nos propone. Pienso que deberemos abrirnos mucho m?s a la sociedad, dejar de mirar s?lo nuestras cosas, dejar de pensar s?lo en t?rminos internos de vida de la comunidad, tomar conciencia del hecho de que somos levadura del mundo. Entonces tendremos ante nosotros muchos problemas que no podemos posponer, como el aborto, la reproducci?n m?dicamente asistida o la realidad del trabajo.

La ?ltima semana social realizada por la Conferencia Episcopal, a la que quiz? no se ha dado la importancia que en realidad tuvo, se dedic? justamente al tema del trabajo, es decir a una sociedad creadora y generadora de empleo. La Iglesia est? interesada en crear esta mentalidad que exhorta a favorecer las condiciones necesarias para que todos tengan un trabajo, porque el trabajo es un derecho y naturalmente tambi?n un deber.

No podemos de ning?n modo cerrarnos a los problemas sociales porque, en este momento, con la realidad del paro, emergen los problemas sociales: la miseria, el hambre, la pobreza y una pobreza escondida, los pobres que se averg?enzan, y luego la dificultad de encontrar el primer empleo. Toda esta realidad de marginaci?n juvenil es un aspecto que no podemos olvidar.

Otro aspecto fundamental es la realidad de la migraci?n: los portugueses siguen y?ndose. Debemos acompa?arles, pero la Iglesia tambi?n debe acoger, porque en este momento Portugal es tambi?n, en cierto sentido, un lugar buscado. Hay inmigrantes bien acogidos, integrados, y otros no.

--Cada vez m?s movimientos adquieren visibilidad dentro de la Iglesia. En su opini?n, ?cu?l es el lugar y la importancia de los movimientos eclesiales en la Iglesia?

--Monse?or Ferreira da Costa Ortiga: Los movimientos eclesiales son esenciales para el desarrollo de la misi?n de la Iglesia. He tenido siempre esta mentalidad; creo seriamente en la presencia del Esp?ritu en estos movimientos. Y dir?a que esta opini?n personal ha sido confirmada por el Congreso internacional de Lisboa, cuando en la carta que el Papa nos envi? para la apertura, se hablaba justamente de parroquias y movimientos. Estoy convencido de que la parroquia, en el sentido exclusivamente territorial, va perdiendo mucho de su significado, y los movimientos, sobre todo en la realidad urbana, van adquiriendo un espacio nuevo.

Es importante que estos movimientos, como carismas, sean capaces de integrarse en una comunidad local, sin perder su originalidad. Carisma e instituci?n son dos aspectos inseparables y que lograr?n crecer y ser ?tiles si caminan al mismo paso. Hoy m?s que nunca creo en la importancia de los movimientos. Por otra parte, ?stos no pueden cerrarse; deben integrarse y deben llegar a la instituci?n, ya sea la parroquia o la di?cesis.

--Los medios de comunicaci?n forman parte de las sociedades actuales y de la vida de las personas. ?De qu? manera mira la Iglesia los medios de comunicaci?n?

--Monse?or Ferreira da Costa Ortiga: Creo que hoy la Iglesia deber? retomar en modo diverso su misi?n: id y anunciad, proclamad desde los tejados. Frente a una realidad plural, no tenemos necesidad de privilegios. Lo ?nico que necesitamos es ser lo que somos, ser Iglesia. Esto no significa que debemos cerrarnos; debemos anunciar.

Pienso que hoy es fundamental que la Iglesia se deje implicar con una postura de di?logo y anuncio. Dialogar con el mundo y anunciar en el mundo. Dialogar como quien acepta la diversidad pero al mismo tiempo anuncia. Anunciar dentro y fuera. Es aqu? donde sit?o la importancia de los medios de comunicaci?n. Realidades que nosotros conocemos y utilizamos, realidades que existen pero a las que no damos todav?a la debida importancia. No puede ser extra?o a la Iglesia si es un instrumento para anunciar a Jesucristo y su Buena Nueva.

Por esto la Conferencia Episcopal Portuguesa, en sus jornadas pastorales de este a?o, afront? estos temas, en especial todo lo que est? relacionado con la cuesti?n de Internet. No s?lo la comunicaci?n social en lo que es tradicional: la comunicaci?n social escrita o televisiva, sino tambi?n los nuevos are?pagos que hoy han invadido la sociedad moderna y sobre los cuales deberemos apuntar. Es signo de una preocupaci?n, es signo de que tambi?n nosotros, los obispos, queremos aprender, no dir?a quiz? a usarlos, pero ciertamente a estimular a nuestros cristianos a usarlos, y tambi?n para que a trav?s de ellos la Buena Nueva llegue a todo el mundo.
Publicado por verdenaranja @ 9:18  | Entrevistas
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