S?bado, 15 de julio de 2006
Palabras del Padre Antonio Mar?a Hern?ndez en la Asamblea General y firma ante notario de la Nueva Fundaci?n Canaria para el Alzheimer, publicadas en la revista Como las Abejas de los meses Mayo-Junio de 2006, n?mero 27.


31 DE MAYO. ASAMBLEA GENERAL
Y FIRMA ANTE NOTARIO DE LA NUEVA FUNDACI?N


Queridos amigos asamble?stas, se?or notario del Puerto de la Cruz, don Marcos Guimer? Ravina, buenas noches y bienvenidos a esta hist?rica reuni?n.

Hoy d?a, 31 de mayo de 2006, festividad de la Visitaci?n
de la Virgen Sant?sima a su prima Santa Isabel, nos reunimos de
una manera extraordinaria para constituir y elevar a escritura
p?blica la nueva Fundaci?n, denominada ?FUNDACI?N CANARIA PARA EL ALZHEIMER, SANTA LEONOR Y SANTA RITA?. A veces nosotros creemos que elegimos las fechas y los acontecimientos y luego te das cuenta que es Dios el Director de la historia. ?Por qu? hoy 31 de mayo? Dios ha querido que en este d?a y no en otro, gracias a la eficacia y preocupaci?n de nuestro notario, firmemos el documento fundacional de esta nueva entidad. ?Qu? d?a tan especial ha se?alado Dios para poner en marcha esta maravillosa Fundaci?n! La Virgen Sant?sima se entera en el momento de la Anunciaci?n, de que su prima Isabel, tiene problemas, porque va a dar a luz a su hijo, el futuro Juan el Bautista. Ella, dice la Biblia, sali? corriendo por la monta?a, para ponerse a su disposici?n en los momentos dif?ciles del parto. Eso se llama: pensar en los dem?s. Esto es lo que queremos hacer nosotros en esta noche al crear esta nueva fundaci?n, dedicada de una manera muy especial a los enfermos de Alzheimer.

Gracias, en nombre propio, en nombre de Dios y de los propios enfermos de Alzheimer, y de sus familiares, por haber venido, para dar su nombre y firmar el documento p?blico que acredita oficialmente el momento del pistoletazo de salida de esta nueva entidad ben?fica.

Nos hemos subido todos en el mismo barco, sabiendo el rumbo y la meta final, aunque ahora solamente sea un bonito sue?o. Sabemos que es una aventura alucinante; pero larga y llena de dificultades la que hoy emprendemos. Pienso que vale la pena. El funcionamiento y el conseguir llegar a la meta depende de nuestra constancia y de no ceder ante ninguna dificultad. Desde este momento hemos de creer en este nuevo proyecto, aunque no conozcamos los vericuetos de la traves?a; sin embargo la ilusi?n y la necesidad de este viaje, ya sin retorno, nos debe hacer caminar sin pararnos. Cuando don Crist?bal Col?n se lanz? a la aventura de descubrir un nuevo mundo, tuvo que superar un mont?n de dificultades. Ahora se ve todo muy bonito; pero son muchas las veces que aquellos valientes hombres, estuvieron a punto de dar vuelta a la embarcaci?n y desistir de la aventura; pero all? estaba Col?n, animando, tambi?n con miedo humano, igual que todos los acompa?antes: pero se sent?a apoyado por los Reyes Cat?licos y una fe inquebrantable en la Cruz que iba a plantar tan pronto llegara a esa nueva tierra que no acababa de aparecer. No hay que olvidar que Col?n era un creyente y contaba especialmente con Dios.

Por fin lleg? el d?a hist?rico: 12 de octubre de 1492, ?Tierra! ?Tierra! Grit? Rodrigo de Triana y luego gritaron, hasta casi romperse la garganta los famosos hermanos Pinzones y el resto de los 120 que compon?an la hist?rica tripulaci?n, y se olvidaron las penas, las dudas, porque hab?an logrado ver realizado un sue?o, casi ut?pico y en el cual la mayor?a de los que quedaron en Tierra no cre?an y hasta lo cre?an un disparate.
Nosotros hoy, nos atrevemos a montarnos en un mismo barco, en una fascinante aventura. Vamos a gastar un poco del tiempo de nuestra vida para hacer algo bueno por tantas buenas personas que estaban bien, como nosotros, y que ahora padecen de esta dura enfermedad, llamada Alzheimer y que de momento es incurable y por supuesto, aliviar en lo posible a los familiares de estos enfermos, implic?ndonos en esta hermosa obra.
En este barco no est? Col?n, ni los Reyes Cat?licos. Pero est? pilotando el barco, el mismo Dios y es Santa Rita y Santa Leonor, las que llevan el tim?n. Creo que con esta tripulaci?n es m?s que suficiente para sentirnos seguros en esta traves?a un tanto escabrosa. En la otra orilla nos esperan tantas personas necesitadas y que est?n gritando desde tierra, que no nos paremos, que pongamos en funcionamiento no solamente la residencia, sino el alucinante proyecto del Centro de investigaci?n.

Hemos de estar preparados para las cr?ticas destructivas, de los que no creen en esta obra, de los mil problemas, tambi?n econ?micos, de las personas desanimantes que a todo ponen ?peros?. Por favor, que nadie se baje del barco, hasta no llegar a la meta. Sue nadie d? marcha atr?s a la embarcaci?n, que nadie pare el barco. Ser?a un pecado grave contra la historia y contra estos pobres enfermos y sus familiares que nosotros dejemos el barco a la deriva. No estamos solos. Tenemos de nuestra parte a Dios y a toda la Asamblea Qeneral del Cielo y aqu?, en el planeta Tierra, el respaldo incondicional de la Fundaci?n Canaria Hogar Santa Rita. Y el apoyo moral actualmente de don Ad?n Mart?n - presidente del Gobierno de Canarias, don Ricardo Melchior y don Jos? Manuel Berm?dez - presidente y vicepresidente del Cabildo de Tenerife, do?a Cristina Valido - presidenta del IHSS, don Paulino Rivero - presidente de Coalici?n Canaria y Diputado del Congreso de la Naci?n, don Marcos Brito - alcalde-presidente del Ayuntamiento del Puerto de la Cruz, el ofrecimiento gratuito del arquitecto de la Obra, don Fernando Hern?ndez Garc?a, la empresa JUMISA, don Paco Corona que nos est?n ya ayudando incondicionalmente, nuestro notario don Marcos Quimera, que ha venido con tanto cari?o, a pesar de sus miles de ocupaciones, a levantar acta notarial de este acontecimiento hist?rico, protagonizado por esta digna Asamblea Qeneral. El nos ha ayudado, animado y asesorado para que en esta noche inolvidable elevemos a p?blica esta nueva Fundaci?n.

Todos ustedes y un largo etc?tera, que conf?an en nosotros, nos empujan a emprender esta bonita obra, que no quiere quedarse en s?lo palabras. Hoy, todo comienza. Este es un viaje que ninguno hemos realizado; pero que a todos nos entusiasma hacer.

Yo conf?o totalmente en la Divina Providencia. Est? claro que esta idea es buena y por tanto procede de Dios y ya tenemos en el Cielo, muchos amigos que un d?a vivieron en los Hogares Santa Rita y actuar?n con ella, como abogados defensores de esta obra ante Dios. Ellos ser?n los que golpear?n en las puertas de los corazones de nuestros pol?ticos y de tanta posible gente que nos va a ayudar.

Detr?s de cada cargo, detr?s de cada nombre concreto hay personas y son las ideas el motor que mueve a estas personas, para realizar algo grande. Tenemos la ventaja de que est? todo por hacer. De la voluntad de cada uno de nosotros depende de que esta Fundaci?n que hoy inicia su andadura, no se quede en puros papeles y palabras. Tenemos que llenar de carne estas ideas y no detener el paso hasta que sea una aut?ntica realidad lo que solamente ahora es un proyecto. Somos los encargados de mover los corazones y los sentimientos de tantas personas con cargos de responsabilidad y con puestos claros en la pol?tica para que nos ayuden. Hemos encendido hoy la hoguera. Nuestra preocupaci?n ha de ser seguir manteniendo viva la llama de esta hoguera y no dejar que baje su altura, ni pierda calor. Tenemos la oportunidad de dejar algo grande y digno para la historia. Ni siquiera sabemos si alguno de nosotros mismos ser? un futuro usuario de este Centro que vamos a empezar a construir, y del cual estamos poniendo hoy mismo la "primera piedra", con la constituci?n de esta nueva Fundaci?n.

Hagamos de esta nueva Fundaci?n un prodigioso volc?n de amistad siempre en erupci?n, expandiendo amor, como la lava del volc?n, por all? por donde cruce nuestro barco, rumbo a la eternidad.
Gracias amigos, unidos como en racimo i.9u? importa el cargo o responsabilidad que cada uno tengamos! Seamos s?lidos y coherentes como un bloque de m?rmol. No dejemos que nunca el des?nimo, el abatimiento, las depresiones y sinsabores y contrariedades que puedan aparecer en nuestra ruta, desv?en ni un solo mil?metro el camino que hoy, con tanto amor emprendemos. due Santa Leonor y Santa Rita y el gran JEFE y DUE?O del Cielo, nuestro Padre Dios, jam?s suelte la direcci?n de este barco milagroso,en el que ya todos nos hemos subido y comenzamos a viajar.

Antonio Mar?a Hern?ndez Hern?ndez
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