Lunes, 17 de julio de 2006
El Arzobispo de Valencia reflexiona, despu?s del V Encuentro Mundial de las Familias, sobre lo que ha supuesto el esfuerzo de colaboraci?n para el ?xito del encuentro.

La alegr?a de la colaboraci?n c?vica



Publicada en ?Paraula-Iglesia en Valencia? el 16 de julio de 2006

Uno de los frutos m?s inmediatos del V Encuentro Mundial de las Familias ha sido experimentar la alegr?a de la colaboraci?n c?vica. Valencia recibe estos d?as la felicitaci?n desde los lugares m?s lejanos del mundo y en innumerables medios de comunicaci?n, suscitando comentarios elogiosos por el ?xito de la organizaci?n, por el comportamiento de los participantes y por el servicio generoso y eficaz de los voluntarios.
Tambi?n entre nosotros surgen f?cilmente los intercambios de felicitaciones, prueba evidente de que nos encontramos ante un enorme bien conseguido por la suma de m?ltiples esfuerzos en una sana colaboraci?n.

La conclusi?n es clara: tenemos que pasar de la alegr?a y la gratitud, a la confianza y a la acci?n. El V Encuentro Mundial de las Familias ha supuesto para la inmensa mayor?a de la sociedad valenciana un ejercicio novedoso de educaci?n ciudadana en el compromiso por el bien com?n.

Esta educaci?n ciudadana compartida ayudar? en tantos campos sociales que necesitan del esfuerzo compartido para mejorar. A nadie se le escapa que los problemas de la juventud, de la familia, de la educaci?n o de la acci?n social con los m?s desfavorecidos se enfrentar?an mucho mejor con una colaboraci?n social amplia y profunda con capacidad de movilizar los mejores deseos de participaci?n de las personas y de los grupos.

El ?xito del V Encuentro Mundial de las Familias en Valencia ha sido el resultado de la colaboraci?n de todos. Nuestro agradecimiento comienza por el voluntariado. Han sido el mejor rostro de la sociedad: el rostro de la entrega, la imagen del servicio, la expresi?n de la solidaridad.

Tanto la Generalitat Valenciana, como el Ayuntamiento y la Diputaci?n sumaron sus esfuerzos para crear una Fundaci?n con capacidad de gestionar la magnitud del acontecimiento. El Gobierno de la Naci?n colabor? eficazmente para garantizar todo lo relativo a la seguridad de las familias del mundo y del Santo Padre. Deseo mencionar expresamente a la Polic?a Local de Valencia, que durante estos meses ha trabajado intensamente para que la Ciudad estuviera dispuesta y organizada.

Estamos contando con la desinteresada ayuda de m?ltiples empresarios y emprendedores, algunos de manera an?nima y otros con un mecenazgo expl?cito. Los donativos de particulares tambi?n han sido cuantiosos, especialmente los destinados a favorecer la venida a Valencia de las familias procedentes de los pa?ses en v?as de desarrollo.

La propia comunidad cristiana se dinamiz? activamente para la acogida, la hospitalidad y la vivencia interior del acontecimiento. Parroquias, asociaciones, movimientos, centros educativos y universitarios se convirtieron en colaboradores activos y entusiastas. Las catequesis ampliamente difundidas y asimiladas crearon u clima de interiorizaci?n, ratificado por el silencio participativo con el que se siguieron las celebraciones festivas, testimoniales y lit?rgicas.

Feria Valencia se ha convertido en una aut?ntica ciudad mundial de las familias. Los pabellones dedicados a los juegos con los ni?os y ni?as y a la guarder?a, la zona expositiva y el auditorio de los Congresos Teol?gico-Pastoral, de los Hijos y de los Abuelos eran continuamente transitados por decenas de miles de familias, en una aut?ntica fiesta del encuentro y la acogida. La generosa acogida del personal de la Feria ha favorecido la expresi?n el rostro familiar de nuestra sociedad como nunca antes se hab?a conseguido.

No hay que estar esperando que del Estado nazcan todas las soluciones a los problemas. Una sociedad sana es activa, cr?tica y propositiva, y tiene capacidad de implicar a las administraciones para que colaboren con sus iniciativas. El V Encuentro Mundial de las Familias nos transmite a todos la alegr?a de una gran meta conseguida entre todos, y principalmente por la acci?n, la ilusi?n y el compromiso de los voluntarios y de las familias. Sin su entusiasta colaboraci?n, los aspectos organizativos se hubiesen quedado sin contenido, mientras que con el dinamismo familiar se llenaron de vida y de colorido.

Lo pudo ver todo el mundo. La retransmisi?n de la Televisi?n Valenciana ha hecho evidente lo que hemos vivido. Se ha reflejado la alegr?a de las familias valencianas y de todo el mundo que se reun?an con el Santo Padre. Su lealtad con el acontecimiento se hace cada d?a m?s evidente, sobre todo si se la compara con la opci?n por el sesgo y la deformaci?n que ha caracterizado a otros medios.

La alegr?a de la colaboraci?n nos lleva a todos, y a vuestro Arzobispo tambi?n, a elevar de nuevo nuestro agradecimiento al Santo Padre Benedicto XVI por venir a Valencia, a Espa?a, y por habernos convocado a un esp?ritu de mutua cooperaci?n, ratificado por sus gestos y sus palabras.

?Gracias, Santo Padre! ?Su presencia y su ejemplo nos ha estimulado decisivamente para ser constructores de una sociedad habitable, una sociedad del amor, de la familia y de la libertad!
Con mi bendici?n y afecto,

Agust?n Garc?a-Gasco Vicente
Publicado por verdenaranja @ 23:44  | Hablan los obispos
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