Mi?rcoles, 19 de julio de 2006
Publicado el D?A en la secci?n de "Criterios", escrito por Fernando Lorente, Capell?n de la Cl?nica de San Juan Dios en Santa Cruz de Tenerife.

Luz en el Camino
Fernando Lorente, o.h. *



No marginar a Dios



(EL D?A, - VII, Criterios) POR LOS A?OS de 1950, el te?logo jesuita franc?s Henri de Lubac escribi? la siguiente obra: "El drama del humanismo ateo". De ella guard? el texto siguiente: "No es verdad que el hombre no pueda organizar la tierra sin Dios. Lo que es verdad es que, sin Dios, no puede organizarla, en definitiva, m?s que contra el hombre". Esta afirmaci?n me impresion? bastante y la coment? con un m?dico del centro hospitalario de la Orden en donde me encontraba que, por cierto, lo hac?amos con frecuencia, pues sent?a y viv?a de verdad al un?sono su responsabilidad profesional y fidelidad cristiana. Algunas notas guard? de las que ahora me sirvo para elaborar este art?culo.

Los tiempos vienen demostrando que cada vez que se margina a Dios con la actitud personal o con el poder ideol?gico pol?tico, el camino de la manipulaci?n, de la explotaci?n y de la esclavitud del hombre queda totalmente abierto. Y el resultado no puede ser otro, pues, cuando falla este punto de referencia tan fundamental, es el mismo hombre el que queda perjudicado; y si no pone remedio a tiempo, la gravedad ser? total. Y la raz?n de esta realidad es porque es muy dif?cil vivir la fraternidad humana si no se acepta a un Padre com?n.

En una sociedad organizada sin Dios, al margen de Dios o contra Dios, la primera v?ctima es el ser humano. ?Es tan dif?cil que pueda haber respeto por la dignidad humana si se niega el fundamento mismo de esa dignidad, que no es otro que el haber sido creado a imagen y semejanza de Dios!

Dios existe independientemente de nuestro querer. Pero la convicci?n personal de la esencia de Dios no es s?lo problema de inteligencia, sino de voluntad. Pr?cticamente es muy dif?cil que no se convenza de la existencia de Dios el que quiera que exista, y casi imposible convencer de ella a quien quiere que no exista. Aqu? no valen razones para quienes recusan escucharla. La voluntad suele ser m?s atea que la raz?n.

Es muy repetida la denuncia o la queja del silencio de Dios. Ser?a m?s justa la denuncia del ruidoso tumulto de nuestro mundo humano que nos impide o?rle. La voz de Dios s?lo resuena en el silencio de los corazones de o?rle. Hay personas que emplean todo su ingenio en persuadirse y persuadir de que Dios no existe. Se valen de su luz para cegarse. Son como aquel sujeto que se sac? los ojos para suprimir el sol. De hecho, Dios es tan necesario para el ser humano que no puede suprimirlo sin sustituirlo. Donde falta la religi?n (como lo intenta el Gobierno espa?ol actual con la LOE para los alumnos y padres que manifiestan deseos de que se ense?e en los centros docentes en raz?n del derecho fundamental y Constitucional que les asiste) pululan las supersticiones. El que no adora a Dios adora a sus ?dolos supletorios. Si Dios es la suma Verdad, no hay mayor ni peor ignorancia que la ignorancia de Dios.


Capell?n de la Cl?nica

S. Juan de Dios
Publicado por verdenaranja @ 11:17  | Espiritualidad
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