S?bado, 22 de julio de 2006
Extracto del Discurso de Benedicto XVI
a la Asamblea Plenaria del Consejo Pontificio para la Familia el s?bado 13 de Mayo de 2006.


PRESENTAR LA VERDAD DE LA FAMILIA TAL Y COMO HA SIDO QUERIDA POR DIOS DESDE LA CREACI?N
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La familia, fundada sobre el matrimonio, constituye un ?patrimonio de la humanidad?, una instituci?n social fundamental; es la c?lula vital y el pilar de la sociedad y esto afecta tanto a creyentes como a no creyentes. Es una realidad a la que todos los Estados deben dedicar la m?xima consideraci?n, pues, como le gustaba repetir a Juan pablo II, ?el futuro de la humanidad se fragua en la familia?. Adem?s, seg?n la visi?n cristiana, el matrimonio, elevado por Cristo a la alt?sima dignidad de sacramento, confiere mayor esplendor y profundidad al v?nculo conyugal, y compromete m?s intensamente a los esposos que, bendecidos por el Se?or de la Alianza, se prometen fidelidad hasta la muerte en el amor abierto a la vida. Para ellos, el centro y el coraz?n de la familia es el Se?or, que les acompa?a en su uni?n y les apoya en su misi?n de educar a los hijos hacia la edad madura. De este modo, la familia cristiana coopera con Dios no s?lo dando la vida natural, sino tambi?n cultivando las semillas de vida divina donada en el Bautismo. Estos son los ya conocidos principios de la vida cristiana del matrimonio y de la familia. Los record? una vez m?s el jueves pasado al dirigirme a los miembros del Instituto Juan Pablo II para Estudios sobre el Matrimonio y la Familia.
En el mundo de hoy, en el que se difunden concepciones equ?vocas sobre el hombre, sobre la libertad, sobre el amor humano, no tenemos que cansamos de volver a presentar la verdad sobre la familia, tal y como ha sido querida por Dios desde la creaci?n. Por desgracia, est? creciendo el n?mero de separaciones y divorcios, que rompen la unidad familiar y crean muchos problemas a los hijos, v?ctimas inocentes de estas situaciones. La estabilidad de la familia est? hoy particularmente en peligro; para salvaguardarla es necesario ir con frecuencia contra la corriente de la cultura dominante, y esto exige paciencia, esfuerzo, sacrificio y b?squeda incesante de la comprensi?n mutua. Pero tambi?n hoy les es posible a los c?nyuges superar las dificultades y mantenerse fieles a su vocaci?n, recurriendo al apoyo de Dios con la oraci?n y participando asiduamente en los sacramentos, en particular, la Eucarist?a. La unidad y la firmeza de las familias ayudan a la sociedad a respirar los aut?nticos valores humanos y a abrirse al Evangelio. A esto contribuye el apostolado de muchos Movimientos, llamados a actuar en este campo en armon?a con las di?cesis y las parroquias.
Publicado por verdenaranja @ 13:57  | Habla el Papa
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