Mi?rcoles, 23 de agosto de 2006
Comentario al Evangelio del martes de la vig?sima semana del Tiempo Ordinario (mt 19,23-30), publicado en el libro "Ense?ame tus caminos" de Guillermo Gut?rrez.

El amor preferencial. Si los bienes materiales pueden dar la impresi?n de arreglarlo todo, el evangelio tiene otra opini?n. La comparaci?n de la aguja y el camello como expresi?n del obst?culo de las riquezas a la entrada en el reino dej? perplejos a los disc?pulos: ?,Entonces, qui?n puede salvarse??.

El tener es necesario para el vivir y el que no tiene corre el peligro de dejarse dominar por un ?desordenado? deseo de tener. San Agust?n hablaba de ?ricos fracasados?, es decir, pobres en realidades pero opulentos en deseos. La posesi?n de hecho o de deseo pueden llegar a ocupar totalmente el coraz?n sin dejar siquiera un rinc?n libre para Dios. La ambici?n de tener engendra en el coraz?n defectos contrarios a las virtudes preconizadas por Jes?s como v?as de acceso al Reino de los Cielos. Por eso dice que los ricos dominados por sus riquezas son pobres en virtudes, lo que dificulta enormemente la entrada en el Reino.

Jes?s representa un corte con la tradici?n jud?a, donde las riquezas se interpretaban corno expresi?n de las bendiciones divinas y de ah? el desconcierto ante la prosperidad material de los malvados y pobreza de los justos. El concepto sobre las riquezas evoluciona con el descubrimiento de la otra vida en funci?n de ?sta. Las riquezas pueden ser bendici?n de Dios o un grave peligro contra el amor debido a Dios y contra las exigencias de la solidaridad debida al pr?jimo.

Ante esta problem?tica preguntaron los disc?pulos qui?n podr?a salvarse y Pedro qu? recompensa habr? en la otra vida para los que renuncian a todo en ?sta. Jes?s no encontr? improcedente la pregunta. El amor preferencial merece la vida eterna.
Publicado por verdenaranja @ 23:39  | Espiritualidad
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios