Mi?rcoles, 30 de agosto de 2006
Artículo publicado en la revista "Diálogos Nivaria", dedicado a la Familia, de Enero Junio de 1994.

La Catequesis Familiar:
una Experiencia Pastoral de la Diócesis de Tenerife.


Agustín Mendoza Ramos.
Responsable del Departamento de Catequesis Familiar
del Secretariado Diocesano de Catequesis
de la Diócesis de Tenerife.



1.- El porqué de la catequesis familiar:

Después de trabajar durante muchos años en la catequesis infantil y en la formación de los catequistas en una zona periférica de la ciudad, llegamos ala conclusión de que, si queríamos avanzar, había que implicar más a los padres en el proceso catequético de sus hijos.

Entre las muchas razones que nos llevaron a iniciar esta experiencia de Catequesis Familiar están las siguientes:

- La descristianización de las familias.
-Lapoca o nula participación delos padres en el proceso catequético de sus hijos.
- La evidente desvinculación de los padres de la comunidad parroquial.
- La falta de testimonio y de experiencia de la fe de los padres ante los hijos.
- La falta de continuidad de muchos niños en la catequesis después delaPrimera Comunión.

2.- Importancia de la familia en la educación en la fe de sus hijos:

Creemos que los padres, al bautizar a los hijos, se comprometen a educarlos en la fe y a enseñarles el Evangelio y que la comunidad parroquial debe ayudarle a cumplir esta misión, pero nunca debe suplantarles, ya que esta tarea de educarles en la fe es propia de los padres.

También estamos convenciados de que Dios, que les ha llamado a ser padres, también les dota de una capacidad especial para que cumplan su tarea de educarlos. Por eso la comunidad parroquial, a través de la Catequesis Familiar, prepara a los padres para que cumplan con su deber de padres cristianos, ya que son los mejores educadores de la fe de sus hijos. Pues nadie como sus padres, que les conocen y aman de verdad, pueden transmitirle mejor la experiencia de amor a Dios y a los demás.

La familia sigue siendo la mejor escuela para los niños, donde se forman los hombres y los cristianos del mañana.

"La familia, -decía Pablo VI- al igual que la Iglesia, debe ser un espacio donde el Evangelio es transmitido y desde donde éste se irradia" (E.N., 71)

3.- La Catequesis Familiar:

La Catequesis Familiar no consiste en que los padres den una clase semanal de religión abs oniños. La Catequesis Familiar es más una mística, un espíritu, que un método frío de enseñanza religiosa. Es un proceso de fe y de conversión del núcleo familiar. La pedagogía es sumamente activa, fomentando ampliamente la participación de todos, tanto en los temas doctrinales como en la parte metodológica. Por eso, es muy importante que en los grupos se respire un ambiente de oración, de fe, de fraternidad y sinceridad.

Creemos queunos padres que hanbautizado a sus hijos y han pedido que sus hijos se preparen para la Primero Comunión, tienen alguna motivación religiosa. Es verdad que la mayoría no son practicantes, pero hay mucha gente de buena voluntad a quienes nunca se les ha ofertado un espacio donde ellos puedan conocer o profundizar su fe y confrontar como adultos las dudas que tienen sobre la Religión.

De ahí la importancia que tienen las parejas de "Guías" o Catequistas de Padres. Deben ser personas adultas, con cierta madurez, con experiencia de fe y con una preocupación normal, pero conunagran inquietud de formarse de manera permanente. La preparación de la reunión es esencial para la buena marcha del grupo. Ha de hacerse con los otros "Guías" y, luego, personalmente orando al Señor. El trato con los padres ha de ser acogedor y sencillo procurando ser siempre más testigos que maestros.

Los padres en la reunión semanal con los "Guías" dialogarán y reflexionarán sobre el tema. Después, durante la semana, en algunos momentos hablarán y explicarán a sus hijos el temay éstos harán su ficha. Luego los niños, en grupo, se reunirán con los Animadores o Catequistas y pondrán en común el trabajo hecho y harán la celebración sobre el tema.

Los padres, al principio, tienen un poco de miedo porque creen que no van a saber enseñar a sus hijos; pero, luego, cuando comprueban que son capaces de hacerlo, se sienten seguros y se entusiasman. También es verdad que ponen muchas pegas sobre el trabajo y el tiempo, por eso en necesario darles facilidades de días y horas.

A los padres no se les pide ninguna instrucción especial, sino generosidad y disponibiliada para dedicar una hora semanal con los Guías, enseñar durante la semana en casa a sus hijos y asistir a las celebraciones conjuntas de padres y niños. Si los catequistas dedican dos horas semanales, los padres no van a ser menos generosos con sus hijos.

La mayoría de los padres que, sinceramente, asisten con interés, descubren muchas cosas y, espontáneamente, dicen: "Yo nunca me había sentado a dialogar con mi h jo de la manera que lo hago con la Catequesis Familiar "; "Yo creo que también voy a hacer la Primera Comunión con mi hija, porque he descubierto que no conocía casi nada de la fe. Antes no se enseñaban todas estas cosas "; "Siento una gran emoción al saber que soy yo la que estoy preparando ami hija para que haga la Primera Comunión "; "Yo estoy participando en la Asociación de Vecinos porque en la reunión decimos que tenemos que hacer algo por los demás ".

4.- Incidencia de la Catequesis Familiar en la evangelización de los alelados:

Optar por la Catequesis Familiar supone optar por una pastoral de Evangelización de la Familia y esto lleva consigo dedicar muchas personas y esfuerzos de la pastoral parroquial.

Nos quejamos de lo descristianizadas que están nuestras parroquias. Hablamos mucho de la pastoral de alejados. Repetimos continuamente la influencia que tiene las familias en la fe de los niños. Creo que la Catequesis Familiar es una plataforma ideal para llegar a un gran número de familias alejadas y descristianizadas. No perdamos la ocasión de hacerles una oferta de evangelización. No tengamos miedo de exigir, siempre que lo hagamos con amor y dándoles facilidades.

Las parroquias que hemos iniciado esta experiencia, estamos contentas e ilucionadas con el trabajo que estamos realizando, a pesar de las dificultades normales con las que nos encontramos. Sabemos que esto no es la panacea, ni un método único e ideal para todos. Somos conscientes de los esfuerzos que la Catequesis Familiar exige, pero creemos que vale la pena.


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