Jueves, 31 de agosto de 2006
Comentario al Evangelio, Mt 23, 23-26, del martes de la Vig?simoprimera semana del Tiempo Ordinario, ldel libro "Ens??ame tus caminos" de Guillermo Guti?rrez

Hacer lo uno sin omitir lo otro. Las amenazas de las contraventuranzas no pueden clasificarse de doctrina negativa porque a la condena de lo mal hecho se contrapone el ideal de lo que se debe hacer. Junto a los vicios que se condenan se expresan las virtudes que se aconsejan y la primera es la interiorizaci?n del culto.

Los ritos exteriores son buenos en la medida en que ayudan a orientar el coraz?n a Dios, Se?or del culto. Desprovistos de esa vinculaci?n no tienen valor alguno. Es a Dios a quien hay que convertirse, adorar, amar... y no los ritos ni la letra de la ley. El templo, el s?bado, la ley, los diezmos, las purificaciones exteriores... tienen la funci?n de recordar al hombre su vinculaci?n con Dios y la necesidad de dar culto en esp?ritu y en verdad (Jn 4,23) al que es Se?or de las cosas y autor de la ley. Pero la limitaci?n humana nos pone en trance de absolutizar lo que es relativo, particular, circunstancial. De igual manera se tiende a seccionar y seleccionar valores particulares del Evangelio separ?ndolos de su conjunto. El Evangelio es un todo y es dentro de su conjunto donde hay que evaluar cada ense?anza. Si los valores secundarios se absolutizan queda corrompida la esencia de la ley. Suced?a eso en la preferencia de los ritos cultuales sobre la ley universal del amor y el servicio al hombre.

En todos los tiempos pueden surgir neofarise?smos del pensamiento humano, que pretenden servirse del Evangelio en lugar de servir al Evangelio noblemente. Jes?s alaba la disposici?n de los sencillos como sujetos de la revelaci?n aut?ntica de los misterios de Dios. La sencillez es receptividad sin torcidas intenciones. Si la intenci?n no es sincera de?sembocar? en aberraciones farisaicas.

Jes?s alaba lo bueno de las pr?cticas de lo accidental en los fariseos, lamentando lo esencial que les falta. Es un signo de amor. Porque una religi?n exterior no compromete interiormente al hombre: se le honra con los labios... pero el coraz?n queda alejado de ?l. Ahora bien, Dios busca ante todo el coraz?n. Del coraz?n nace el compromiso de vida superior a los ritos cultuales. ?Porque no es lo exterior sino lo que nace del coraz?n lo que hace bueno o malo al hombre? (Mt 15,11. 15-20).
Publicado por verdenaranja @ 21:23  | Espiritualidad
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