Jueves, 31 de agosto de 2006
Reflexi?n al Evangelio, Mt 25, 1-13, del viernes de l Vig?simaprimera Semana del Tiempo Ordinario, del libro "Ens??ame tus caminos" de Guillermo Guti?rrez.


Identificaci?n. La verdadera sabidur?a se valora en funci?n de la actitud tornada frente al mensaje de la cruz. El sabio y el necio son respectivamente los que levantan el edificio de su vida sobre ro-ca o sobre arena, con suerte desigual. La par?bola de las diez j?venes lo plantea en t?rminos de vigilancia y de descuido. Y como la luz simboliza la fe, unas j?venes ten?an fe, las otras carec?an de ella: sabias y necias. La fe es luz que no puede extinguirse en el momento m?s decisivo. La par?bola es, por tanto, una invitaci?n a la vigilancia fiel hasta el fin, en una vida donde la fe y el amor arden como un cirio.

Una exclusi?n tan radical del sal?n del banquete parece una medida excesivamente rigurosa para quienes esperaban y les faltaba s?lo un de-talle. Pero el detalle era esencial. La luz significa la fe. No se comprender?a de otra manera la falta de caridad de las compa?eras en no compartir el aceite. Pero la fe es personal y nadie puede creer por otro.

?No os conozco?. Para ser del n?mero de los disc?pulos de Jes?s no basta profetizar en su nombre, ni invocarle circunstancialmente, ni profesarle una simpat?a superficial que no llega al compromiso en la fe y seguimiento. Ser de Jes?s es confesarle e imitarle por amor. Y como la fe y el amor son intransferibles, as? lo es tambi?n la entrada en su reino.

Llamamos a la puerta. No hay anatemas ni reprimendas, Sencillamente, Dios reconoce por suyos a los que no van marcados por el signo de Cristo. Y luego una advertencia: ?Velad?. El cristiano es hombre que, frente al futuro, est? siempre en actitud de alerta.
Publicado por verdenaranja @ 21:26  | Espiritualidad
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