Domingo, 03 de septiembre de 2006
Por qu? el d?a del Migrante

El Instituto Cat?lico Chileno de Migraci?n (INCAMI), Organismo de la Conferencia Episcopal de Chile, encargado de la animaci?n y coordinaci?n de la Pastoral de los Migrantes en Chile, est? celebrando en este d?a 03 de Septiembre de 2006 el D?a Nacional del Migrante.

Centr?ndonos en esta pregunta: ?Por qu? el D?a de Migrante?, para introducir, podemos decir que es para:
Detenernos a pensar un poco en el que es distinto y que vive entre nosotros. Que la Sociedad en que vivimos est? conformada en distintos lugares y espacios, para no olvidar que la diversidad cultural, proveniente de estas distintas personas que conforman la Sociedad, es motivo de riqueza y nos da la oportunidad de aprender unos de otros. Es la ocasi?n de tomar conciencia de las distintas facetas que toma hoy el fen?meno de la migraci?n, de las dificultades tanto de los pa?ses de acogida como de los de procedencia de quienes emigran, y tambi?n de las riquezas que conlleva la migraci?n, tales como el intercambio de las culturas y el compartir material, intelectual y espiritual.


Detenernos a pensar en el extranjero con todo lo que implica su persona, sin importar el status que se tenga y que, por esta raz?n, este concepto de igualdad trae consigo el saber que cada persona aporta, que cada persona trae algo que entregar a la Sociedad, con sus propias caracter?sticas sociales y culturales; ?sto, para superar el que nos vayamos acostumbrando a un estilo de vida en el que no las consideramos como tales.


Detenerse y recapacitar que el extranjero, con su ser distinto, tiene una gran riqueza para aportar. Observar humanamente y en la fe la vida de los emigrantes, aceptando buscar juntos los caminos de vida suscitados por ellos, por sus valores culturales, por su trabajo diario, por su testimonio de fe en nuestra Sociedad y en nuestras Comunidades Cristianas.


De igual modo, celebrar un d?a del migrante es para dar la oportunidad a aquellos que profesan un mismo Credo, de celebrar juntos la fe y orar unos por otros.

Es interesante saber que EL DIA DEL MIGRANTE fue instituido por el Papa Benedicto XV, en 1914. Cada Conferencia Episcopal elige el d?a apropiado para recordar a los Migrantes y a sus Familias, para crear conciencia del fen?meno migratorio; pues tiene sentido que, tanto la Sociedad como la Iglesia, se detengan a profundizar en esta realidad con el fin de acoger, de apoyar, para un mutuo intercambio.

Algunas Conferencias hacen una Colecta con el fin de colaborar y solidarizar ante las necesidades de los migrantes, tambi?n promueven actividades en su beneficio.

La mayor?a de los pa?ses de Am?rica Latina eligieron el mes de Septiembre para celebrar este d?a, porque se asocia al Mes de la Biblia, puesto que el Pueblo de Israel fue peregrino y vivi? la experiencia de ser extranjero. As? el D?a del Migrante viene a resaltar la urgencia de considerar a las personas que emigran, quienes, desde la iluminaci?n b?blica, son las m?s necesitadas: los pobres, las viudas y los extranjeros.

Profundizando en la raz?n de ser del DIA DEL MIGRANTE, podemos decir que, inscrito en un planteamiento de la Caridad Cristiana, este d?a encuentra su sentido en la llamada que Dios hace resonar en el coraz?n de cada persona, es en efecto la ocasi?n de llevar este d?a hacia una atenci?n m?s especial para con todos los emigrantes. Teniendo en cuenta que ?las migraciones forman parte integrante de la vida de la Iglesia, expresan la profunda universalidad, favorecen la comuni?n, influyen en el crecimiento. Las migraciones brindan a la Iglesia la ocasi?n de hacer la experiencia de las propias caracter?sticas?. (Instrucci?n Pontificia Erga Migrantes Caritas Christi, N? 97).

As?, la pregunta ?Por qu? un DIA DEL MIGRANTE?, nos sugiere esta otra ?Por qu? un ?nico d?a? Siendo que es una realidad de toda la vida, por ejemplo, los Misioneros de San Carlos y tantos otros Religiosos, de diferentes Carismas, y Laicos ofrecen su vida entera a Dios para el servicio y la evangelizaci?n de los migrantes. Considerado as?, todo hombre, en tanto ciudadano responsable, justo y solidario y, m?s a?n todo cristiano siente el deber de prestar atenci?n a todos los Hombres y Mujeres de esta tierra. Por esto es importante conocer las distintas problem?ticas que se juegan en nuestro mundo complejo y en nuestra Sociedad contempor?nea, como ?sta de la migraci?n que se siente, cada vez m?s al inicio de este nuevo siglo, en la econom?a de mercado laboral, en la apertura de las fronteras, en la econom?a nacional e internacional, etc.

Consagrar un d?a para los migrantes es adem?s, tomar conciencia del sufrimiento de cada uno de ellos, es tomar el tiempo para la escucha de el que es talvez m?s pobre, en cualquier caso, m?s escaso que nosotros, en un momento dado. El D?a del Migrante, para enterarse de que, hoy d?a cada vez m?s, aumenta el n?mero de mujeres que abandonan a sus hijos y su vida familiar para buscar los medios de poder proporcionar los recursos que necesitan para vivir m?s dignamente; es ver el sacrificio de tantos estudiantes que se exilian para asegurar, no s?lo su futuro personal, sino tambi?n un trabajo de calidad para el futuro de su familia, de su terru?o.

?La celebraci?n anual del D?a Mundial del Emigrante ser? la ocasi?n de redoblar esfuerzos ? a fin de poder ayudarse a vivir juntos ante Dios - en el mismo momento - un d?a de oraci?n, acci?n y sacrificio para la causa de los emigrantes ?? (Doc. ya citado, N? 72). Por esto el D?a del Migrante puede ser aprovechado por todos para renovar, en la fe, la confianza en Dios, Padre de todos los hombres, de todas las razas, de todas las lenguas, or?genes y culturas. Convicci?n que viene a dar un nuevo vigor a todas las iniciativas Diocesanas habituales que siguen siendo la columna vertebral de la atenci?n de la Iglesia en la Pastoral de la Movilidad Humana y a hacer que todos los cristianos y hombres de buena voluntad se pregunten sobre su compromiso ante la inaceptable deshumanizaci?n de la persona, la que debe ser reconocida y respetada en su sacralidad.

Esto nos llama, finalmente, a asumir nuestra responsabilidad de hacernos art?fices de la historia, a fin de que sea historia de la salvaci?n, que aun teniendo sus contradicciones es conducida por el Esp?ritu de Dios. Optimismo y sentido de responsabilidad nos tienen que acompa?ar siempre, particularmente en estos tiempos y en este ?mbito de la experiencia humana representado por las migraciones masivas. El hombre est? en perenne camino, en camino con los otros y entre los otros. No olvidemos que todos estamos en camino: ya porque nuestra Patria celestial est? en otro lugar o porque cada uno de nosotros cambia continuamente en su misma persona.

Sor Mar?a Victoria Leal Valladares
Hija de la Caridad de San Vicente de Pa?l
Secretaria del Instituto Cat?lico Chileno de Migraci?n
( I N C A M I )
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