Domingo, 03 de septiembre de 2006
03 Sep. 06 (ACI).- Miles de peregrinos se dieron cita el d?a de hoy en el Palacio Apost?lico de Castelgandolfo para rezar el ?ngelus Dominical con el Papa Benedicto XVI , quien en sus palabras introductorias record? al Papa San Gregorio Magno como un ejemplo de s?ntesis equilibrada de contemplaci?n y de acci?n.

En el d?a en que la Iglesia celebra a san Gregorio Magno, Papa y Doctor de la Iglesia, el Santo Padre lo present? como ?ejemplo tanto para los Pastores de la Iglesia como para los funcionarios p?blicos: fue primero Prefecto y despu?s Obispo de Roma?

Refiri?ndose al santo dijo: ?Como funcionario imperial se distingui? por la capacidad administrativa e integridad moral, de modo que a solo treinta a?os ocup? el m?s alto cargo civil de Praefectus Urbis. En su interior, sin embargo, maduraba la vocaci?n a la vida mon?stica, que abraz? en el 574, con la muerte del padre?.

?La Regla benedictina ?continu?- se convirti? entonces en la estructura de su existencia. Incluso cuando fue enviado por el Papa como representante suyo ante el Emperador de Oriente, mantuvo un estilo de vida mon?stico, simple y pobre?.

Prosiguiendo con la vida de Gregorio Magno record? que a la muerte del Papa Pelagio II, de quien fuera un ?cercano colaborador?, fue ?aclamado por todos como sucesor?, tratando de ?huir de aquel nombramiento, pero tuvo al final que darse por vencido y, dejando el monasterio, se dedic? a la vida de comunidad, conciente de estar respondiendo a un deber y de ser un simple ?siervo de los siervos de Dios??.

El Pont?fice cit? a Gregorio Magno: ?No es verdaderamente humilde quien entiende que tiene que estar a la gu?a de los otros por decreto de la voluntad divina, y sin embargo desprecia esta preeminencia?.

?San Gregorio Magno ?agreg?- desarroll? una intensa acci?n pastoral y civil. La obra m?s c?lebre es sin lugar a dudas la Regla pastoral, que tuvo para el clero la misma importancia que tuvo la Regla de san Benito para los monjes del Medioevo?.

En tal contexto el Papa cit? nuevamente a su predecesor dicendo que ?la vida del pastor de almas debe ser una s?ntesis equilibrada de contemplaci?n y de acci?n, animada por el amor que toca cumbres alt?simas cuando se acerca misericordioso a los males profundos de los otros. La capacidad de inclinarse hacia la miseria ajena es la medida de la fuerza del lanzamiento hacia lo alto?.

Terminadas las palabras introductorias, el Papa rez? el ?ngelus con los presentes y seguidamente dirigi? saludos en diversas lenguas.
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