Lunes, 04 de septiembre de 2006
Comentario al Evangelio (Lc 4, 16-30), perteneciente al lunes de la vig?simosegunda semana del Tiempo ordinario, que se encuentra en el libro "Ens??ame tus caminos" de Guillermo Guti?rrez.


Una liturgia de la palabra. La liturgia de nuestras celebraciones tiene antecedentes en la liturgia jud?a. La Ley y los Profetas formaban el n?cleo doctrinal en la formaci?n religiosa. Y en las celebraciones el sacerdote le?a, los levitas o alg?n adulto de entre los asistentes comentaba, el pueblo escuchaba el comentario.

El texto escogido en la sinagoga de Nazaret pertenece a un profeta an?nimo de la escuela prof?tica de Isa?as y el profeta se siente comisionado por Dios para anunciar la liberaci?n de los repatriados y deprimidos. Es el texto que Jes?s se apropia como discurso program?tico, obertura que se ir? desarrollando en temas a lo largo de su predicaci?n. Basta recordar la actitud de Jes?s frente a los pecadores, publicanos, tristes y oprimidos.

Pobres somos todos ante Dios. En la Biblia la pobreza no expresa s?lo una situaci?n econ?mica: es tambi?n una disposici?n interior y un estado de alma. Pero los espec?ficamente pobres son los marginados, los d?biles y oprimidos de este mundo. Los profetas se inclinaron sobre el dolor humano con m?ltiples alusiones al ?hu?rfano y la viuda? o en defensa del inocente, como en el caso de Susana ante los jueces y de Nabot frente a Jezabel...

Peri?dicamente se celebraba el A?o de gracia con devoluci?n de las tierras enajenadas, remisi?n de las deudas a los insolventes y liberaci?n de los esclavos. Con Jes?s no termina nunca ese a?o de gracia y de perd?n. En ?l se cumplen las promesas. El es quien da sentido y unidad a los libros sagrados y a los miembros de la Iglesia. La ?escritura? de la reconciliaci?n se cumple en los que creen en la luz de Cristo y esperan el futuro de Dios.

En una sesi?n del Vaticano II se present? una moci?n para definir a la Iglesia como ?Iglesia de los pobres?. El Concilio la rechaz? porque la Iglesia es para todos.
Publicado por verdenaranja @ 11:08  | Espiritualidad
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