Jueves, 07 de septiembre de 2006
6 septiembre 2006 Zenit publica el mensaje de Chiara Lubich (fundadora del Movimiento de los Focolares, http://www.focolare.org), a la VIII Asamblea de la Conferencia Mundial de Religiones por la Paz (http://www.wcrp.org).


El amor que une



Env?o un cordial y reconocido saludo a los querid?simos e ilustres l?deres religiosos, representantes de todas las grandes tradiciones de fe, llegados de todas partes del mundo para participar en la VIII Asamblea Mundial de las Religiones por la Paz.

Volverse a encontrar juntos da testimonio de nuestra misi?n com?n de promotores de paz y de fraternidad entre los pueblos, haciendo palanca sobre valores transcendentes, sobre fuerzas espirituales propias de cada religi?n nuestra.

El lugar elegido, Kioto, cuna de las Religiones por la Paz, es cu?nto m?s indicativo para hacernos considerar nuevamente nuestros grandes ideales, para recordarnos que la cooperaci?n entre nosotros, entre nuestras diferentes religiones, tendr?a en s? el poder de llevar al mundo la paz.

Pero ?qu? se necesita para que esto suceda?
Es necesario llevar al mundo el Amor.
Es necesario recordar que hay algo que es m?s fuerte que la muerte y la violencia. Existe una fuerza que reside en el coraz?n del hombre y de la mujer y que s?lo necesita ser despertada, reanimada.
Jam?s como ahora se ha constatado que todos los seres son interdependientes y que s?lo juntos pueden construir un mundo reconciliado.

Jam?s como ahora, por otro lado, a pesar de todo, se busca una v?a com?n, un di?logo constructivo, un conocimiento rec?proco. Hay una aspiraci?n a la unidad que penetra los esp?ritus m?s iluminados y que reclama el encuentro, compartir.
Escrib?a nuestro amado Papa, el desaparecido Juan Pablo II: ??Debe llegar el tiempo en que se manifieste el amor que une! Numerosos indicios permiten pensar que ese tiempo efectivamente ha llegado?.

El ?amor que une? es el que cada uno de nosotros, empezando por s? mismo, puede injertar en todas sus relaciones. Es el amor que se olvida de s? mismo para ponerse al servicio de los dem?s, que construye la base para la unidad de la familia humana.

Esta unidad puede ser la semilla de un mundo nuevo.
Esta unidad ser? nuestra fuerza porque, a?n cuando estemos lejos unos de otros, nos acompa?ar? la certeza de estar unidos, y lo que hagamos no ser? tanto fruto de acciones individuales cuanto expresi?n de un v?nculo que, incluso a distancia, ser? para nosotros fuente de nueva luz para comprender lo que debemos hacer y de nueva energ?a para poderlo realizar.

S?lo nuestra unidad podr? desprender esa sabidur?a y esa capacidad necesaria para cambiar el mundo y ganar la batalla de la paz.

Y esto porque la unidad no es la suma de m?s personas, no es s?lo solidaridad, colaboraci?n y di?logo. No. Construir la unidad significa hacer resplandecer, juntos, por el amor rec?proco, la presencia del Alguien que nos trasciende y que es infinitamente superior a nosotros. Se canta en la liturgia cristiana: ?Donde hay caridad y amor ah? est? Dios?.

Una gran personalidad budista, ya desaparecida, el venerable Etai Yamada, amaba decir: ?Si somos un solo coraz?n Dios est? con nosotros y nos gu?a a hacer Su voluntad?. Es ?sta una presencia nueva de Dios que lleva tolerancia, compresi?n, perd?n, paz, alegr?a y enciende esa llama de amor que funde a los hombres en comuni?n, ilumina el camino de la existencia y no puede no hacer brecha en el coraz?n de todos.

Es ?sta nuestra esperanza y esto deseo a cada l?der de las Religiones por la Paz, que con empe?o trabaja por el encuentro armonioso entre las culturas y los pueblos.

Chiara Lubich
Publicado por verdenaranja @ 0:10  | Espiritualidad
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