S?bado, 09 de septiembre de 2006
Declaraci?n que emiti? el 7 de septiembre el Comit? Permanente de la Conferencia Episcopal de Chile ante las ?Normas nacionales sobre regulaci?n de la fertilidad? anunciadas por el Ministerio de Salud de ese pa?s


?Hacia d?nde camina Chile?


I. Entrega de las ?Normas?

El Presidente de la Conferencia Episcopal de Chile recibi? el s?bado 2 de septiembre, de manos de la Sra. Ministra de Salud, el documento titulado ?Normas nacionales para la regulaci?n de la fertilidad?. Ese mismo d?a, ella anunci? p?blicamente una de las medidas contempladas en esta normativa: la distribuci?n de la llamada ?p?ldora del d?a despu?s? en los consultorios a las menores de 14 a?os que la solicitaran.

A trav?s de distintos medios de comunicaci?n se han conocido opiniones diversas de personas, instituciones, partidos pol?ticos y sectores culturales, en relaci?n a este compuesto, considerado por las autoridades p?blicas un ?anticonceptivo de emergencia?. Los Obispos del Comit? Permanente de la Conferencia Episcopal de Chile, al igual que importante parte del cuerpo m?dico y cient?fico del pa?s, constatamos que son numerosas las instancias cient?ficas que consideran que este compuesto puede tener efectos abortivos en alguno de sus niveles de acci?n; que su distribuci?n puede revestir un atentado contra la vida que se inicia desde el instante mismo de la concepci?n. Esta medida, sin embargo, es s?lo una de las comprendidas en la nueva normativa del Ministerio.

II. Llamado a estudiar las ?Normas?

Consideramos de la mayor importancia toda norma en este ?mbito, y por esto invitamos a todos a reflexionar sobre ellas a la luz de la naturaleza y la dignidad del ser humano.

Como pastores nos corresponde o?r la opini?n experta y fundada de los fieles laicos, sus comunidades y organizaciones. Estamos pidiendo a las Comisiones del episcopado e instituciones de Iglesia, a las Universidades Cat?licas y centros de pensamiento, y a otros expertos, un an?lisis exhaustivo de esta normativa. Queremos entregar a las familias, a la sociedad en su conjunto y a sus autoridades, un juicio profundo sobre estas ?Normas?, acogiendo las miradas cient?fica, social, jur?dica, ?tica y moral, para comprender mejor los criterios planteados y los efectos da?inos de las Normas y considerar las acciones pertinentes con el fin de revertir dichas consecuencias negativas.

III. Valoraci?n del Comit? Permanente del Episcopado de Chile

Sin perjuicio de lo anterior, quisi?ramos decir una primera palabra acerca de estas ?Normas?.

1. No son ?stas las pol?ticas que los pastores esper?bamos como buenos anuncios en el mes de la patria. No es ?ste el camino para el Chile que se apresta a celebrar su Bicentenario. Esper?bamos buenas noticias en el ?mbito de la justicia social y de la educaci?n. Este camino escogido nos decepciona.

2. Nos parece necesario optar por la dignidad de la mujer, por lograr que su misi?n en la sociedad sea plenamente valorada, acabando con la discriminaci?n social y econ?mica que sufre, y con toda violencia intrafamiliar. Nos parece necesario asimismo insistir en la corresponsabilidad del var?n en su relaci?n con la mujer y con los hijos. Sin embargo, la opci?n por promover para esto la anticoncepci?n no es el camino adecuado; menos a?n cuando conduce al ocaso de la maternidad.

3. El documento establece ciertas disposiciones para todo el pa?s que no fueron sujetas a consultas ciudadanas o participaci?n parlamentaria. Establecer ?Normas? para ?regular? la fertilidad debiera ser objeto de una discusi?n amplia y no una acci?n unilateral del Ministerio de Salud, en cuya elaboraci?n colaboraron solamente dos organizaciones representativas de una determinada tendencia ideol?gica.

4. El documento normativo recuerda a pol?ticas p?blicas fijadas en reg?menes totalitarios que pretend?an desde el Estado regular la vida ?ntima de las personas en funci?n de criterios autoritarios, no consensuados, y re?idos con el respeto a la dignidad de la persona humana.

5. Estas Normas acogen realidades deplorables en el campo de la sexualidad. Y el Estado se dispone a facilitar, prescindiendo de los padres, las f?rmulas ?tambi?n las con riesgo abortivo- que promueven estas conductas.

6. A los j?venes se les habla de libertad, pero de una libertad sin responsabilidades. Y a los padres se les priva de su sagrada obligaci?n de educar, orientar y acompa?ar la vida de sus hijos en los momentos m?s aflictivos de su vida adolescente.

7. Los pastores levantamos hoy nuestra voz en favor de la dignidad de la vida, porque lo sentimos un imperativo moral irrenunciable. Lo hicimos en una ?poca cuando se persegu?a y se amenazaba la vida de los adversarios pol?ticos, invocando equivocadamente fundamentos acerca del bienestar social. Lo hacemos hoy, cuando se margina a la familia, se facilita el quiebre de las relaciones intrafamiliares y a veces se cierra la puerta a los ni?os concebidos y por nacer.

8. Nuestras familias no merecen las ?Normas nacionales sobre regulaci?n de la fertilidad? emanadas del gobierno de Chile. Estamos con todas las familias que d?a a d?a hacen patria a pesar de tantas dificultades. Extendemos a los padres, hijos y abuelos nuestro especial afecto en esta hora. A todos los que trabajan y luchan por la vida, les animamos a continuar, sin descanso, en este prop?sito.

9. El Chile que anhelamos para el Bicentenario es aquel donde no hay discriminaci?n contra la mujer; es aquel en el que no decrece la natalidad, convirti?ndonos en un pa?s con pocos ni?os; es aquel donde las brechas sociales se cierren de modo que todos tengan derecho a nacer, sin importar el medio socioecon?mico donde han sido concebidos. Es nuestra responsabilidad, como miembros de una sociedad, asegurar el desarrollo de la familia y de sus hijos, y no impedir que algunos no lleguen a nacer porque las injusticias les auguran un mal futuro. Ese futuro justo, equitativo y solidario lo podremos construir con miradas integrales, con valores humanos que respeten y promuevan la dignidad de las personas, y no con meras medidas de ?emergencia?. Los creyentes en Cristo tienen una palabra que decir al respecto.

10. No podemos desalentarnos ni resignarnos frente a una pol?tica equivocada. Por eso queremos invitar a nuestros hermanos sacerdotes, religiosos, religiosas, laicos y dem?s personas de buena voluntad, a informar y formar a las personas en su adhesi?n a la vida y a la promoci?n de la familia chilena, sobre todo con ocasi?n del aniversario de nuestra Independencia.

11. Encomendamos estas intenciones a Nuestra Se?ora del Carmen, Patrona de este Chile que formamos todos sus hijos, tambi?n los que han partido y aqu?llos que tienen el sagrado derecho a nacer en esta tierra.


EL COMIT? PERMANENTE DE LA CONFERENCIA EPISCOPAL DE CHILE



? Alejandro Goic Karmelic
Obispo de Rancagua
Presidente

? Francisco Javier Err?zuriz Ossa Cardenal Arzobispo de Santiago

? Cristi?n Contreras Molina
Obispo de San Felipe
Sustituto

? Cristi?n Contreras Villarroel
Obispo Auxiliar de Santiago
Secretario General



Santiago, 7 de septiembre de 2006
Publicado por verdenaranja @ 0:50  | Hablan los obispos
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