Lunes, 11 de septiembre de 2006
Esta tarde (10 de septiembre de 2006) , como parte de su viaje a Baviera, el Papa rez? las V?speras en la Catedral de Munich con los j?venes, familias, catequistas, profesores de religi?n y ni?os que se preparan para la Primera Comuni?n, dirigi?ndoles las siguientes reflexiones:


Celebraci?n de las V?speras en la Catedral de Munich



?Queridos primeros comunicadores!
?Queridos padres y profesores!

La lectura que acabamos de o?r pertenece al libro final del Nuevo Testamento, el Libro de la Revelaci?n. El vidente se ayuda levantar sus ojos hacia arriba, hacia el cielo, y delante, hacia el futuro. Pero al hacerlo, nos habla sobre la tierra, sobre el presente, sobre nuestras vidas. En el curso de nuestras vidas, estamos en un viaje, estamos viajando hacia el futuro. Naturalmente, deseamos encontrar el camino correcto: para encontrar vida verdadera, y no un callej?n sin salida o un desierto. No deseamos terminar diciendo: Tom? el camino equivocado, mi vida es un fracaso, me fue mal. Deseamos encontrar alegr?a en la vida; deseamos, en palabras de Jes?s, ?tener vida en abundancia?.

Pero escuchemos al vidente del Libro de la Revelaci?n. ?Qu? est? diciendo? Est? hablando de un mundo reconciliado. Un mundo en el cual la gente ?de cada naci?n, raza, pueblo y lengua? (7: 9) se re?ne en gozo. ?C?mo puede suceder esto? ?Qu? camino seguimos para llegar all?? Lo primero y m?s importante es que esta gente est? viviendo con Dios; Dios mismo ?la abrig? en su tienda? (cf. 7:15), dice la lectura. ?Qu? significa la ?tienda del dios?? ?D?nde se ubica? ?C?mo llegamos all?? Los videntes se podr?an referir al primer cap?tulo del Evangelio seg?n Juan, donde leemos: ?La palabra se convirti? en carne y puso su tienda entre nosotros? (1: 14). Dios no est? lejos de nosotros, no est? en lugar fuera del universo, en un lugar al que ninguno de nosotros pueda ir. ?l ha puesto su tienda entre nosotros: en Jes?s se hizo uno de nosotros, solo de carne y sangre como nosotros. ?sta es su ?tienda?. Y en la Ascensi?n, no se fue a un lugar lejos de nosotros. Su tienda, su cuerpo en s? mismo, sigue estando entre nosotros y es uno de nosotros. Podemos llamarlo por su nombre y hablar con facilidad con ?l. ?l nos escucha y, si estamos atentos, podemos tambi?n o?rlo responder.

D?jenme repetirlo: En Jes?s, est? el Dios a que ?acampa? en medio de nosotros. Pero dejarme tambi?n repetir: ?D?nde sucede esto? Nuestra lectura nos da dos respuestas a esta pregunta. Dice que los hombres y las mujeres en paz ?han lavado sus vestiduras y las han blanqueado con la sangre del Cordero.? (7: 14). Esto nos suena muy extra?o. En su lengua secreta, el vidente est? hablando sobre el Bautismo. Sus palabras sobre ?la sangre del Cordero?, se refieren al amor de Jes?s, que continu? demostrando incluso hasta su muerte violenta. Este amor, divino y humano, es el ba?o en el cual nos sumerge en el bautismo - el ba?o con el cual nos lava, limpi?ndonos para poder encajar en Dios y ser capaces de vivir en su compa??a. El acto del Bautismo, sin embargo, es solo un inicio. Caminando con Jes?s, en la fe y en nuestra vida en uni?n con ?l, su amor nos toca, purifica e ilumina. Para el mundo antiguo, el blanco era el color de la luz. Los trajes blancos significan que en la fe nos hacemos luz, dejamos de lado la oscuridad, falsedad y toda clase de mal, y nos convertimos en gente de luz, que encajan en Dios. El traje bautismal, como los trajes de la Primera Comuni?n, deben recordarnos esto, y decirnos: al vivir como uno con Jes?s y la comunidad de creyentes, la Iglesia, uno se convierte en una persona de la luz, una persona de verdad y bondad ? una persona radiante con bondad, la bondad de Dios mismo.

La segunda respuesta a la pregunta: ??D?nde encontramos a Jes?s?? tambi?n nos la da el vidente en lengua secreta. Nos dice que el Cordero lidera a la gran multitud de gente de toda cultura y naci?n hacia las fuentes del agua viva. Sin agua, no hay vida. La gente que vivi? cerca del desierto lo sab?a bien, y por eso los manantiales se convirtieron en el s?mbolo por excelencia de la vida. El Cordero, Jes?s, lidera a hombres y mujeres a las fuentes de vida. Entre estas fuentes de vida est?n las Sagradas Escrituras, en las que Dios nos habla y ense?a la manera correcta de vivir. La fuente verdadera es Jes?s mismo, en quien Dios se nos a s? mismo. Lo hace sobre todo en la Santa Comuni?n. All? podemos, como antes, beber directamente de la fuente de la vida: viene a nosotros y hace de cada uno de nosotros uno con ?l. Podemos ver qu? cierto es esto: a trav?s de la Eucarist?a, el sacramento de comuni?n, se forma una comunidad que se difunde sobre todas las fronteras y abraza todas las lenguas - la Iglesia universal, por la cual Dios nos habla y vive entre nosotros. As? es c?mo debemos recibir la Santa Comuni?n: vi?ndola como un encuentro con Jes?s, un encuentro con Dios mismo, que nos conduce a las fuentes de la vida verdadera.

?Queridos padres! Les pido que ayuden a sus hijos a crecer en la fe, les pido que los acompa?en en su peregrinaje hacia la Santa Comuni?n, en su viaje hacia Jes?s y con Jes?s. ?Por favor, vayan con sus hijos a la iglesia y participen en la celebraci?n de la Eucarist?a dominical! Ver?n que no es un tiempo perdido; en cambio, es lo que puede mantener a su familia verdaderamente unida y centrada. El Domingo se hace m?s hermoso, la semana se hace m?s hermosa, cuando van a Misa dominical juntos. Y por favor, recen juntos en casa tambi?n: en las comidas y antes de acostarse. La oraci?n no s?lo nos acerca a Dios sino que tambi?n nos acerca los unos a los otros. Es una fuente poderosa de paz y alegr?a. La vida familiar se vuelve m?s alegre y expansiva cuando Dios est? all? y su cercan?a se experimenta en la oraci?n.

?Queridos catequistas y profesores! Los urjo a mantener viva en las escuelas la b?squeda de Dios, de ese Dios que en Jesucristo se ha hecho visible a nosotros. S? que en nuestro mundo pluralista no es cosa f?cil rescatar el tema de la fe en las escuelas. Pero ya es bastante dif?cil para nuestros ni?os y j?venes aprender solo conocimientos t?cnicos y habilidades, y no los criterios que dan direcci?n y significado al conocimiento y las habilidades. Animen a sus estudiantes no s?lo a plantear preguntas sobre asuntos particulares, sino que tambi?n pregunten el porqu? y el para qu? de la vida en su totalidad. Ay?denlos a darse cuenta de que cualquier respuesta que finalmente no conduzca a Dios es insuficiente.

?Queridos sacerdotes y todos los que asisten en las parroquias! Los urjo a hacer todo posible por hacer de la parroquia una ?comunidad espiritual? para la gente - una gran familia donde tambi?n se experimente la familia a?n mayor de la Iglesia universal, y se aprenda con la liturgia, catequesis y todos los acontecimientos de la vida parroquial a caminar juntos en el camino de la vida verdadera.

Estos tres lugares de educaci?n - la familia, la escuela y la parroquia ? avanzan juntos, y nos ayudan a encontrar el camino que conduce a las fuentes de la vida, a la ?vida en abundancia?. ?Am?n!
Fuente: Sala de Prensa de la Santa Sede
Publicado por verdenaranja @ 0:21  | Habla el Papa
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