Mi?rcoles, 13 de septiembre de 2006
Carta del Rector del Seminario Diocesano de Tenerife al comenzar el curso 2006-07


SEMINARIO DIOCESANO
La Laguna-Tenerife

7 de septiembre de 2006

Querido hermano/a en el Se?or

Con el gozo de comenzar un nuevo curso te saludo en nombre propio y del equipo de formadores dese?ndote que el Esp?ritu Santo te colme de sus dones.
Corno bien sabes, el objetivo del Seminario es acoger y formar (conforme a las ense?anzas de la Iglesia bajo la atenta mirada del Obispo) a aquellos que un d?a ser?n los presb?teros de nuestras comunidades cristianas. No obstante, es deber de todos los cristianos (especialmente de los sacerdotes) el velar por las vocaciones al sacerdocio ministerial: la oraci?n al "Due?o de la mies" y el propiciar un ambiente donde el Se?or pueda llamar a algunos para este ministerio esencial e irremplazable en la vida eclesial es responsabilidad de todos los bautizados. Es bueno, al empezar esta nueva etapa pastoral, recordarnos mutuamente este objetivo en orden a cuidar que no falten operarios para la "vi?a del Se?or". Fruto del trabajo, supuesta la gracia de Dios, de a?os anteriores es el ingreso de 14 nuevos seminaristas en el Menor y 4 en el Mayor. Te suplico tomes en serio, si cabe un poco m?s, esta tarea primordial. El ma?ana se construye hoy con paciencia y fidelidad sabiendo que el Esp?ritu Santo sigue actuando en la Iglesia actual, con la misma intensidad que el d?a de Pentecost?s.
Fomentar la vida espiritual y potenciar el acompa?amiento personal y comunitario son medios eficaces a la hora de suscitar vocaciones al sacerdocio ministerial y a la vida consagrada.
Como es costumbre, celebraremos la apertura oficial del curso (unidos al ISTIC) el d?a 6 de octubre, viernes, a las 7 de la tarde. La Eucarist?a presidida por el Sr. Obispo, el acto acad?mico y el rato de convivencia fraternal llenar?n este tiempo de encuentro y motivaci?n vocacional.
El Seminario es una instituci?n b?sica en la Iglesia Diocesana que seguir? contando con buena salud en la medida que lo sintamos como algo propio y lo apoyemos con una intensa oraci?n y la ayuda econ?mica.
Nos agradar?a contar con tu presencia en la apertura de curso y con tu cari?o y cercan?a durante todo el a?o.
Te doy las gracias por el cuidado que ya prestas a este "coraz?n de la Di?cesis".


Quedando a tu disposici?n recibe un abrazo fraterno
Juan Manuel Yanes Marrero Rector
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