Mi?rcoles, 13 de septiembre de 2006
DELEGACI?N PARA EL CLERO


Septiembre de 2006

Estimado y apreciado hermano y compa?ero en el sacerdocio:

Con sumo gusto, me complace saludar y ponerme en contacto con todos y cada uno de los hermanos y compa?eros en el sacerdocio.
Cada curso es una gracia del Se?or, una llamada del Buen Pastor para nosotros y para el pueblo a nosotros encomendado. La exhortaci?n apost?lica del Papa Juan Pablo II, "Pastores dabo vobis" nos presenta la ordenaci?n sacerdotal como la gran respuesta al Se?or, que nos llama a ser pastores. Vocaci?n que, a lo largo de nuestra vida sacerdotal, va desarroll?ndose en una serie de llamadas, seg?n las vicisitudes de la Iglesia y de la sociedad. La formaci?n permanente se inscribe en la historia de estas llamadas como una exigencia que posibilita responder adecuadamente a las sugerencias que, en cada una de ellas, nos hace el "Buen Pastor". "Mediante el sacramento del Orden, Dios llama 'coram Ecclesia' al candidato al sacerdocio...Desde este momento comienza aquella respuesta que, como opci?n fundamental, deber? renovarse y reafirmarse continuamente durante los a?os del sacerdocio en otras numeros?simas respuestas, enraizadas todas ellas y vivificadas por el 's? ' del Orden sagrado.

En este sentido, se puede hablar de una vocaci?n en 'el sacerdocio'. En realidad Dios sigue llamando y enviando, revelando su designio salv?frco en el desarrollo hist?rico de la vida del sacerdote y de las vicisitudes de la Iglesia y de la sociedad Y precisamente en esta perspectiva emerge el significado de la formaci?n permanente; ?sta es necesaria para discernir y seguir esta continua llamada o voluntad de Dios"... La naturaleza profunda de la formaci?n permanente es "fidelidad al ministerio sacerdotal y proceso de continua conversi?n" (PDV 70)

Las ense?anzas de "Pastores Dabo Vobis" sobre la formaci?n permanente no se ci?en, seg?n su doctrina, a una edad determinada ni a un tiempo determinado. Esta es necesaria para todos los sacerdotes y para todos los momentos de sus vidas. Es, adem?s, una formaci?n integral que abarca todas las dimensiones propias de un pastor: espiritual, pastoral, humana e intelectual.

Te adjunto un proyecto de formaci?n intelectual "ad experimentum", con el debido visto bueno del Obispo, y con la valiosa colaboraci?n del ISTIC, a quien agradecemos su aportaci?n e, igualmente, a otros compa?eros sacerdotes, que gustosamente se han sacrificado para prestar este hermoso servicio a todos sus hermanos y compa?eros del Presbiterio Diocesano. Tambi?n, al mismo tiempo, a?ado una lista de fechas que nos afectan en otras dimensiones de nuestra formaci?n.

No olvidemos que los principales responsables de nuestra formaci?n, somos cada uno de nosotros, llamados por el "Buen Pastor" a ser pastores seg?n su coraz?n. Supuesta esta responsabilidad personal, viene la corresponsabilidad del Obispo, de los organismos diocesanos, entre ellos ?ste, y de todos y cada uno de los presb?teros, miembros de un mismo presbiterio, coopart?cipes en una com?n llamada y misi?n.

Con gozo reitero mi saludo y espero, con la ayuda del "Buen Pastor", cuya gracia imploro por intercesi?n de su madre y nuestra madre, la Reina de los ap?stoles, que vivamos agradecidos este curso como "una nueva llamada en el sacerdocio".

Atentamente a vuestra entera disposici?n.

Juan Fernando P?rez Hern?ndez
Delegado para el Clero

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