Lunes, 25 de septiembre de 2006
21 septiembre 2006 ZENIT publica la segunda de las cinco respuestas espont?neas que ofreci? Benedicto XVI a otras tantas preguntas de los sacerdotes de la di?cesis de Albano, donde se encuentra la residencia pontificia de Castel Gandolfo. El encuentro tuvo lugar el 31 de agosto.

La pastoral ?integrada?


--Monse?or Gianni Macella, p?rroco de Albano: En los ?ltimos a?os, en sinton?a con el proyecto de la Conferencia episcopal italiana para el decenio 2000-2010, estamos tratando de realizar un proyecto de "pastoral integrada". Son muchas las dificultades. Vale la pena recordar al menos el hecho de que muchos de los sacerdotes estamos a?n vinculados a una praxis pastoral poco misionera y que parec?a consolidada, pues estaba unida a un contexto "de cristiandad" como suele decirse; por otra parte, muchas de las peticiones de numerosos fieles dan por supuesto que la parroquia es como una especie de "supermercado" de servicios sagrados. Por eso, Santidad, quisiera preguntarle: una pastoral "integrada" ?es s?lo cuesti?n de estrategia, o hay una raz?n m?s profunda por la que debemos seguir trabajando en este sentido?

BENEDICTO XVI: Confieso que con su pregunta he escuchado por primera vez la expresi?n "pastoral integrada". Me parece haber entendido su contenido: debemos tratar de integrar en un ?nico camino pastoral tanto a los diversos agentes pastorales que existen hoy, como las diversas dimensiones del trabajo pastoral. As?, yo distinguir?a las dimensiones de los sujetos del trabajo pastoral, y tratar?a de integrarlo todo en un ?nico camino pastoral.

En su pregunta, usted ha dado a entender que existe un nivel que podr?amos llamar "cl?sico" del trabajo en la parroquia para los fieles que han quedado ?y tal vez aumentan? dando vida a la parroquia. Esta es la pastoral cl?sica, que siempre es importante. De ordinario distingo entre evangelizaci?n continuada ?porque la fe contin?a, la parroquia vive? y nueva evangelizaci?n, que trata de ser misionera, de ir m?s all? de los confines de los que ya son "fieles" y viven en la parroquia, o se benefician, tal vez tambi?n con una fe "reducida", de los servicios de la parroquia.

Me parece que en la parroquia tenemos tres compromisos fundamentales, que brotan de la esencia de la Iglesia y del ministerio sacerdotal. El primero es el servicio sacramental. El bautismo, su preparaci?n y el esfuerzo por dar continuidad a los compromisos bautismales ya nos ponen en contacto tambi?n con los que no son demasiado creyentes. Podr?amos decir que no es una actividad para conservar la cristiandad, sino un encuentro con personas que tal vez raramente van a la iglesia. El esfuerzo por preparar el bautismo, por abrir las almas de los padres, de los familiares, de los padrinos y las madrinas, a la realidad del bautismo ya puede y debe ser un compromiso misionero, que va m?s all? de los confines de las personas ya "fieles".

Al preparar el bautismo, tratemos de dar a entender que este sacramento es insertarse en la familia de Dios, que Dios vive y se preocupa de nosotros hasta el punto de que asumi? nuestra carne e instituy? la Iglesia, que es su Cuerpo, en el que puede asumir de nuevo ?por decirlo as? carne en nuestra sociedad. El bautismo es novedad de vida en el sentido de que, m?s all? del don de la vida biol?gica, necesitamos el don de un sentido para la vida que sea m?s fuerte que la muerte y que perdure aunque los padres un d?a desaparezcan. El don de la vida biol?gica s?lo se justifica si podemos a?adir la promesa de un sentido estable, de un futuro que, incluso en las crisis que se presentar?n y que no podemos conocer, dar? valor a la vida, de forma que valga la pena vivir, ser criaturas.

Creo que en la preparaci?n de este sacramento, o hablando con los padres que no aprecian el bautismo, tenemos una situaci?n misionera. Es un mensaje cristiano. Debemos hacernos int?rpretes de la realidad que comienza con el bautismo. No conozco suficientemente bien el Ritual italiano. En el Ritual cl?sico, herencia de la Iglesia antigua, el bautismo comienza con la pregunta: "?Qu? ped?s a la Iglesia de Dios?". Hoy, al menos en el Ritual alem?n, se responde sencillamente: "El bautismo".
Esto no explicita suficientemente qu? es lo que se debe desear. En el antiguo Ritual se dec?a: "la fe", es decir, una relaci?n con Dios. Conocer a Dios. "Y ?por qu? ped?s la fe?", contin?a. "Porque queremos la vida eterna". Es decir, queremos una vida segura tambi?n en las crisis futuras, una vida que tenga sentido, que justifique el ser hombre.

En cualquier caso, yo creo que este di?logo se debe realizar con los padres ya antes del bautismo. S?lo para decir que el don del sacramento no es simplemente una "cosa", no es simplemente "cosificaci?n", como dicen los franceses, sino que es una actividad misionera.

Luego viene la Confirmaci?n, que conviene preparar en la edad en que las personas comienzan a tomar decisiones tambi?n con respecto a la fe. Ciertamente, no debemos transformar la Confirmaci?n en una especie de "pelagianismo", como si en ella uno se hiciera cat?lico por s? mismo, sino en una uni?n de don y respuesta.

Por ?ltimo, la Eucarist?a es la presencia permanente de Cristo en la celebraci?n diaria de la santa misa. Como he dicho ya, es muy importante para el sacerdote, para su vida sacerdotal, como presencia real del don del Se?or.

Ahora podemos mencionar el matrimonio: tambi?n este sacramento se presenta como una gran ocasi?n misionera, porque hoy, gracias a Dios, siguen queriendo casarse en la iglesia tambi?n muchos que no frecuentan demasiado la iglesia. Es una ocasi?n para ayudar a estos j?venes a confrontarse con la realidad que es el matrimonio cristiano, el matrimonio sacramental. Me parece tambi?n una gran responsabilidad. Lo vemos en los procesos de nulidad y lo vemos sobre todo en el gran problema de los divorciados que se han vuelto a casar, que quieren recibir la Comuni?n y no entienden por qu? no es posible. Probablemente, en el momento del "s?" ante el Se?or no entendieron lo que implica ese "s?". Es unirse al "s?" de Cristo con nosotros. Es entrar en la fidelidad de Cristo y, por tanto, en el sacramento que es la Iglesia y as? en el sacramento del matrimonio.

Por eso, la preparaci?n para el matrimonio es una ocasi?n de suma importancia, tiene una dimensi?n misionera, para anunciar de nuevo en el sacramento del matrimonio el sacramento de Cristo, para comprender esta fidelidad y as? hacer comprender luego el problema de los divorciados que se han vuelto a casar.

Este es el primer sector, el sector "cl?sico", de los sacramentos, que nos brinda la ocasi?n para encontrarnos con personas que no van todos los domingos a la iglesia y, por tanto, es una ocasi?n para realizar un anuncio realmente misionero, una "pastoral integrada". El segundo sector es el anuncio de la Palabra, con sus dos elementos esenciales: la homil?a y la catequesis.

En el S?nodo de los obispos del a?o pasado los padres hablaron mucho de la homil?a, poniendo de relieve cu?n dif?cil es encontrar el "puente" entre la palabra del Nuevo Testamento, escrita hace dos mil a?os, y nuestro presente. La ex?gesis hist?rico-cr?tica a menudo no basta para ayudarnos en la preparaci?n de la homil?a. Lo constato yo mismo al tratar de preparar homil?as que actualicen la palabra de Dios, o mejor, dado que la Palabra tiene una actualidad en s? misma, para hacer que la gente vea, perciba esta actualidad.

La ex?gesis hist?rico-cr?tica nos dice mucho acerca del pasado, acerca del momento en que naci? la Palabra, acerca del significado que tuvo en el tiempo de los Ap?stoles de Jes?s, pero no siempre nos ayuda suficientemente a comprender que las palabras de Jes?s, de los Ap?stoles, y tambi?n del Antiguo Testamento, son esp?ritu y vida: en su palabra el Se?or habla tambi?n hoy. Creo que debemos plantear a los te?logos el "desaf?o" ?as? lo hizo el S?nodo? de proseguir, de ayudar m?s a los p?rrocos a preparar las homil?as, de hacer ver la presencia de la Palabra: el Se?or habla conmigo hoy y no s?lo en el pasado.

En estos ?ltimos d?as he le?do el proyecto de exhortaci?n apost?lica postsinodal. He visto, con satisfacci?n, que se habla de este "desaf?o" de preparar modelos de homil?as. Al final, la homil?a la prepara el p?rroco en su contexto, porque habla a "su" parroquia. Pero necesita ayuda para comprender y para ayudar a entender este "presente" de la Palabra, que nunca es una palabra del pasado sino que tiene plena actualidad.

Por ?ltimo, el tercer sector: la c?ritas, la diakon?a. Siempre somos responsables de los que sufren, de los enfermos, de los marginados, de los pobres. A trav?s del retrato de vuestra di?cesis veo que son muchos los que necesitan de vuestra diakon?a y tambi?n esta es una ocasi?n siempre misionera. As?, me parece que la pastoral parroquial "cl?sica" se autotrasciende en los tres sectores y es una pastoral misionera.

Paso ahora al segundo aspecto de la pastoral, tanto con respecto a los agentes como al trabajo que es preciso realizar. El p?rroco no puede hacerlo todo. Es imposible. No puede ser un "solista"; no puede hacerlo todo; necesita la ayuda de otros agentes pastorales. Me parece que hoy, tanto en los Movimientos como en la Acci?n cat?lica, en las nuevas comunidades que existen, contamos con agentes que deben ser colaboradores en la parroquia para una pastoral "integrada".

Para esta pastoral "integrada" hoy es importante que los otros agentes que hay no s?lo sean activos, sino que adem?s se integren en el trabajo de la parroquia. El p?rroco no debe actuar ?l solo; debe tambi?n delegar. Deben aprender a integrarse realmente en el trabajo com?n de la parroquia y, naturalmente, tambi?n en la autotrascendencia de la parroquia en dos sentidos: autotrascendencia en el sentido de que las parroquias colaboran en la di?cesis, porque el obispo es su pastor com?n y ayuda a coordinar tambi?n sus compromisos; y autotrascendencia en el sentido de que trabajan para todos los hombres de este tiempo y tratan tambi?n de llevar el mensaje a los agn?sticos, a las personas que est?n en fase de b?squeda.

Este es el tercer nivel, del que ya hablamos antes ampliamente. Me parece que las ocasiones se?aladas nos dan la posibilidad de encontrarnos con los que no frecuentan la parroquia, los que no tienen fe o tienen poca fe, y decirles una palabra misionera. Sobre todo estos nuevos sujetos de la pastoral, y los laicos que viven en las profesiones de nuestro tiempo, deben llevar la palabra de Dios tambi?n a los ?mbitos que para el p?rroco a menudo son inaccesibles.

Coordinados por el obispo, tratemos de coordinar estos diversos sectores de la pastoral, de activar a los diversos agentes y sujetos pastorales en el compromiso com?n: por una parte, ayudar a la fe de los creyentes, que es un gran tesoro; y, por otra, hacer que el anuncio de la fe llegue a todos los que buscan con coraz?n sincero una respuesta satisfactoria a sus interrogantes existenciales.

[Continuar? La primera parte de las preguntas y respuestas de este encuentro fue publicada este jueves.
Traducci?n distribuida por la Santa Sede
? Copyright 2006 - Libreria Editrice Vaticana]
Publicado por verdenaranja @ 0:43  | Art?culos de inter?s
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