Jueves, 05 de octubre de 2006
4 de Octubre
(ACI).- Al dedicar hoy su audiencia al Ap?stol San Bartolom?, el Papa Benedicto XVI se?al? este mi?rcoles que el santo demuestra que los cristianos requieren de una experiencia viva y testimonial de Jes?s.
Hablando ante m?s de 30 mil personas, el Pont?fice se?al? que este ap?stol, "del que no se tienen noticias de relieve", dijo el Papa, "se identifica tradicionalmente con Natanael, nombre que significa ?Dios ha dado?. En el relato evang?lico el ap?stol Felipe le comunica que hab?a encontrado a Jes?s, el Mes?as, venido de Nazaret y Natanael ?responde con un prejuicio bastante duro: ?Puede salir algo bueno de Nazaret???.
"Esta especie de contestaci?n ?explic? el Santo Padre? es importante para nosotros. Nos muestra que seg?n las expectativas judaicas, el Mes?as no pod?a venir de una aldea tan insignificante?. ?Al mismo tiempo, resalta la libertad de Dios, que sorprende nuestras expectativas, haci?ndose encontrar donde menos lo esperamos?, agreg?.
?La historia de Natanael sugiere otra reflexi?n: en nuestra relaci?n con Jes?s no podemos contentarnos solamente con las palabras. Felipe invita a Natanael a conocer personalmente a Jes?s: ?Ven y ver?s?, le dice. Nuestro conocimiento de Jes?s necesita sobre todo una experiencia viva: el testimonio de los dem?s es importante porque normalmente nuestra vida cristiana comienza con el anuncio que nos llega a trav?s de los dem?s. Pero despu?s nos toca a nosotros establecer una relaci?n ?ntima y profunda con Cristo".
M?s tarde, en su di?logo con Jes?s, Natanael concluir? con una confesi?n de fe :"Rab?, tu eres el Hijo de Dios, tu eres el Rey de Israel". Esas palabras, explic? el Papa "iluminan un doble aspecto complementario de la identidad de Jes?s: su relaci?n especial con Dios Padre, de quien es Hijo unig?nito y con el pueblo de Israel, del que es declarado rey".
El Pont?fice invit? a ?no perder de vista estas dos dimensiones porque si proclamamos solamente la dimensi?n celeste de Jes?s corremos el peligro de hacer de ?l un ser et?reo y evanescente; y si al contrario, reconocemos s?lo su presencia concreta en la historia, arrinconamos la dimensi?n divina que lo distingue".
"No tenemos noticias precisas de la ulterior actividad apost?lica de Bartolom?-Natanael?, concluy? el Papa, ?pero su figura permanece ante nosotros para decirnos que la profunda adhesi?n a Jes?s puede vivirse y testimoniarse, a?n sin realizar obras extraordinarias".
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