Jueves, 05 de octubre de 2006
Art?culo del Padre Antonio Mar?a Hern?ndez del Hogar Santa Rita de El Puerto de la Cruz, publicado en la revista ?Como las abejas? de Julio-Agosto 2006.

M?S SOBRE LA AVARICIA


Queridos amigos, el Padre Dios, ha decidido que sigamos vivos una semanita m?s. Gracias, Padre Dios. Vamos juntos a intentar llenarla de bien. No fijarnos, ni ponernos a contemplar el camino recorrido, sino seguir caminando, aunque sea a trancas y barrancas, dando pasos siempre adelante, aunque vayamos despacio, porque el camino es empinado, hasta que un d?a, cuando el Padre Dios diga STOP, lleguemos al final del recorrido y entremos por las puertas del Cielo a ser felices ya para siempre. Qu? alegr?n ese d?a, cuando entremos por el Cielo y veamos al Angel de la Guarda, que ha estado acompa??ndonos en el Planeta Tierra, todo resplandeciente e impresionantemente bello. All? nos saldr?n a dar la bienvenida, tantos familiares y amigos que tambi?n ya llegaron al final del recorrido y viven en la maravillosa Casa de Padre Dios.
;;- Ya he escrito sobre el vicio tan extendido de la avaricia; pero me parece tan importante, que vamos a seguir hablando un poco m?s sobre este vicio o pecado, para no caer en ?l. Y ?Ojo! Muchos creen que no son avariciosos y lo son. Lo que pasa es que no han ca?do en la cuenta o no han puesto atenci?n al tema o sencillamente se sienten bien as? y prefieren no cambiar y entonces mis queridos amigos, el vicio de la avaricia se va poco a poco apoder?ndose de ?l, que le arrastra a otros vicios mayores, porque todos los vicios, como las virtudes, est?n entre si unidos y un vicio lleva a otro, aunque t? pretendas quedarte en un solo vicio.
El avaricioso no se conforma nunca con nada. ?Te acuerdas de la gallina de los huevos de oro? Hab?a una vez un buen hombre que ten?a una prodigiosa gallina que pon?a cada d?a un huevo de oro: pero el due?o que era un avaro, no se quedaba contento con un solo huevo, quer?a m?s y m?s y quiso descubrir la mina de donde sal?a el huevo de oro cada d?a, y as? hacerse rico en menos tiempo. ?Saben lo qu? hizo? Pues, mat? a la pobre gallinita y empez? a rebuscar por dentro d?nde estaba la mina, y ?saben c?mo termin? la historia? Que una vez muerta la gallina, ya no puso m?s huevos de oro y dentro no encontr? ninguna mina.
Cuenta una leyenda hind?, que hab?a un hombre muy pobre, que cubr?a con harapos su cuerpo y que, aunque la gente de las distintas aldeas y ciudades por las que pasaba, le hab?an ofrecido trabajo. ?l siempre lo rechazaba con una excusa o con otra, y lo ?nico que hac?a era mendigar por las calles.
Cierto d?a se encontr? con un antiguo amigo, que desde la infancia no lo hab?a vuelto a ver. El amigo vest?a con elegantes trajes y parec?a que las cosas le hab?an salido muy bien, y que hab?a tenido mucha suerte en la vida.
El hombre afortunado le pregunta al mendigo, que c?mo lo hab?a tratado la vida y ?ste le contest?: "pues ya me ves, siempre de un lado para otro mendigando un plato de comida y mal viviendo por las calles de las distintas ciudades que he visitado". Y ?Dime t?, c?mo te ha ido a ti? Ya veo que las cosas no te han ido mal.
Este le contest?: Pues bien, ya me ves, es que he tenido la fortuna de que Dios me haya bendecido este dedo y todo lo que toco con ?l, se convierte en oro. Mira, como veo que a ti te hace falta, te voy a dar un lingote de oro. Y tocando un ladrillo lo convirti? en oro.
Pero el mendigo dijo: gracias; pero la vida es tan larga que con ese lingote apenas me alcanza para pocos a?os. Entonces el amigo vio una enorme estatua de un elefante y toc?ndola con el dedo la convirti? en oro y le dijo: con esta estatua tendr?s suficiente.
A lo que el mendigo dijo: Si. Pero, la vida es tan larga que no s? si me alcanzar?.
?Entonces qu? es lo que puedo hacer por ti? Le dijo el amigo al mendigo.
Pues, ?no podr?as darme el dedo? Contesto el mendigo.
El hombre nunca se conforma con lo que tiene, siempre quiere m?s, aunque le tenga que amputar un dedo a su mejor amigo. Dice un refr?n: "el avaricioso ni pobre ni rico est? contento, siempre desea tener m?s". El avaro, cuanto m?s tiene est? m?s pobre. Dice tambi?n que el avaricioso rico, ni tiene familia, ni tiene amigos; porque ni los reconoce como familia ni como amigos y huye de ellos por miedo a que le pidan. Desconf?a de todos.
El avaro es el m?s pobre entre los pobres.
Hace ya muchos a?os vino a vivir a Santa Rita un mendigo que viv?a en una cueva de un barranco y cuando Sanidad -11 fue a la dichosa cueva, lo primero que hizo es quemar el colch?n en el que dorm?a el hombre; pero cu?l fue la sorpresa
cuando empezaron a volar quemados trozos de billetes que hab?a en el colch?n y seg?n c?lculos hab?a m?s de cinco millones de las antiguas pesetas (unos treinta mil euros).
Mira que hay historias alrededor de los avariciosos. M?s aceite da un ladrillo, dice otro refr?n. Una vez en un lugar por los que yo he pasado hicimos una comida ben?fica, y una persona que ten?a fama de taca?a, nos regal? unos sacos de papas para guisar, y todos los que organizaban la comida se extra?aron y hasta pensaron que era un milagro y que yo hab?a conseguido cambiar a aquella buena mujer. Cuando se vaciaron las papas para lavarlas, estaban todas verdes y no se aprovech? ni una. Hubo que darlas a los cochinos y conseguir otras papas. Personas que encima que nunca colaboran cuando te dan algo, te dan de lo que no sirve.
Recuerda. lo que cuenta el Se?or en el Evangelio. Un d?a se puso por fuera de la Iglesia a mirar lo que la gente pon?a en la alcanc?a y le dice a sus disc?pulos. ?Ven aquella viejita que puso s?lo un euro en la alcanc?a? Pues ha puesto m?s que todos esos ricos, porque ella ha puesto todo lo que ten?a para comer y los otros han puesto de lo que les sobraba.
Si ustedes han ido alguna vez a vender rifas tendr?n la experiencia de que compran m?s rifas los que menos dinero tienen,
los m?s pobres. Los que m?s tienen o se hacen los locos, ose esconden o mandan a decir a la empleada: "dile que no estoy' ?1 y si te dan algo, lo hacen con un sufrimiento enorme, parece que les va a faltar. Claro que hay excepciones. Algunos ricos que colaboran mucho, y tambi?n hay pobres que no dan "ni la hora". Estos no aceptan ser pobres, sino que est?n rabiando 11 con Msu pobra y echan ira que llevo a?os peste
contra
sociales aqu? clase
en otros sitios y vendiendo Iri aSe?or y otren las os eventos. Pues, ?saben una cosa?, en tantos a?os jam?s me ha ocurrido, ni una sola vez, que una de esas personas que se han sacado cantidades astron?micas en la primitiva, o en las quinielas, o en la loter?a o en la once, haya venido a colaborar ni con mil pesetas. Claro est? que no est?n obligados y a lo mejor lo han hecho con otras obras sociales: pero ha sido de personas que me conocen y conocen las obras en las que me he metido. Hablo de mi experiencia personal y no soy qui?n para juzgar a nadie. Lo que quiero decir, es que la avaricia es un vicio muy arraigado, muy viejo y que esclaviza a muchos y todos tenemos algo de avaricia, algo de taca?o, y nos cuesta dar, o nos parece mucho todo lo que damos
y que parece que nos va a faltar a nosotros y hay personas que prefieren que se pudra o se estropee o se pierda algo, 11 antes que regalarlo y hay tambi?n otras personas que dan lo que no quieren o lo que no sirve. Me dec?a una vez un banquero: si usted supiera Padre Antonio, la cantidad de millones que se quedan en los bancos cada a?o, de personas que han muerto y no han hecho testamento, o no tienen familiares que lo reclamen. ?Qu? pena! ?Cu?ntas obras ben?ficas se hubieran podido hacer con estos dineros que a los 25 a?os, me han dicho., pasan al tesoro p?blico!
Cuantas veces nos dan a nosotros ropa rota y sucia, zapatos estropeados o juguetes rotos o inservibles, pensando que, como es para pobres, todo sirve, como si no fueran personas.
En Paraguay, los due?os de un gran supermercado que se estaba quemando, ordenaron cerrar las puertas para que la gente no se llevara las cosas sin pagar y se origin? la mayor cat?strofe habida en Paraguay. Por culpa de la avaricia han muerto empleados y clientes que se encontraban en ese centro comercial y tambi?n se han quemado todas las cosas que la gente se podr?a haber llevado por medio del saqueo. Total, un d?a nos marcharemos del planeta Tierra y tendremos que dejarlo todo. hasta el reloj, y el anillo y los recuerdos m?s entra?ables.
?Recuerdan en estos d?as atr?s, la viejecita que ten?a metido en medio de los sacos de basura, joyas de enorme valor! Y la historia de San Antonio de Padua, cuando manda abrir el ba?l de un avaro y estaba mezclado lleno de sangre con todas las monedas de oro, por aquello de "donde est? tu tesoro, all? est? tu coraz?n".
Seamos listos y utilicemos bien nuestro dinero y nuestras propiedades para hacer algo bueno con todo esto y adquirir un gran tesoro en el Cielo, "donde el Se?or paga el ciento por uno" y a donde los ladrones no pueden entrar para robar y est? claro que para arriba, para entrar en la Casa de Padre Dios a gozar del para?so eternamente, s?lo tienen valor las buenas obras que hayas hecho en esta vida. Mira que hay obras sociales y ben?ficas que necesitan de miles y miles de euros para su ejecuci?n, como la nueva obra que vamos a edificar para que residan en ella personas afectadas de esa angustiosa enfermedad llamada "Alzheimer". Me ha dicho el arquitecto que va a necesitar m?s de 25 millones de euros, que equivalen a m?s de cuatro mil millones de las antiguas pesetas; Dios proveer?.
Antonio Mar?a Hern?ndez Hern?ndez
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