S?bado, 07 de octubre de 2006
Gui?n lit?rgico para la Eucarist?a del Domingo 29 del Tiempo Ordinario, d?a del Domund, publicado en la revista ILUMINARE de OCTUBRE 2006.

22 de Octubre de 2006. DOMUND
Domingo 29? del Tiempo Ordinario


MONICION DE ENTRADA

Nos reunimos en la comunidad cristiana para celebrar la Eucarist?a: presencia de Dios, por medio de su Hijo Jes?s, con nosotros.
Celebramos hoy el d?a del DOMUND (Jornada Mundial de la Propagaci?n de la Fe) y el compromiso de todos para anunciar el Evan?gelio de Jes?s a todos los pueblos.
La figura de Francisco Javier. cuyo 500 aniversario de su naci?miento recordamos, sirve como lema para la campa?a de este a?o y lo hace con estos dos calificativos, "testigo y maestro" de la misi?n; respondiendo decididamente a la llanada del Se?or encontr? la verdad y la grandeza de su vida.
La Campa?a del DOMUND es un buen momento para todos nosotros de cara a reafirmar nuestros compromisos cristianos, y ser as? testigos y maestros de la misi?n en el mundo que nos ha tocado vivir.
Bienvenidos a la celebraci?n.

ACTO PENITENCIAL

Como no siempre hacemos las cosas bien, comenzamos reconociendo que somos pecadores y pedirnos perd?n a Dios y a los hermanos (breve silencio):

? Por prescindir de Dios en muchos momentos importantes de nuestra vida. Se?or, ten piedad
? Por no estar cerca de las personas, sobre todo aquellas que lo pasan mal. Cristo, ten piedad

? Por olvidar que tenemos que anunciar a Cristo a los dem?s y ser testigos de su amor. Se?or, ten piedad

LITURGIA DE LA PALABRA

En la sociedad frecuentemente el poder adquiere la forma de tiran?a y opresi?n. En la Iglesia, por el contrario, la autoridad debe ser un servicio y as? nos lo recuerda hoy Jes?s en el Evangelio.
La misi?n de Cristo y de los cristianos es dar la vida como rescate y liberaci?n de los hombres. Para participar en esta misi?n debemos beber el c?liz del Se?or, c?liz de servi?cio y de reconciliaci?n.


SUGERENCIAS PARA LA HOMIL?A

? En el Evangelio vemos c?mo Santiago y Juan, dejando al descubierto sus deseos de poder, dan a Jes?s una ocasi?n para una de sus grandes lecciones. El deseo de poder est? en lo ?ntimo de todo hombre, uno de sus m?s preciosos deseos. Para conseguirlo, el hombre est? dispuesto a sacrificarlo todo (poner ejemplos).
? Jes?s lo sabe y pone en guardia a los suyos y no puede ser m?s expresivo: "Los que mandan en las naciones los tiranizan y oprimen". Y aqu? viene la advertencia de Jes?s: "El que de vosotros mande, que sirva". Jes?s ha venido al mundo para hacer posible el Reino de Dios entre nosotros; para ello era necesario promulgar un estilo de vida nuevo, que las personas miraran con ojos nuevos, vivieran de modo diferente, juzgaran de manera distinta.
? Su empe?o fundamental fue que los suyos fueran capaces de comprenderlo y, por eso, intenta poner ante sus miradas la imagen del hombre nuevo. Es curioso que uno de los aspectos en que m?s insisti? Jes?s es el nuevo estilo que deber?an tener los suyos respecto a la autoridad, respecto al poder. Una y otra vez habl? de servir y no de mandar, les aconsej? los ?ltimos puestos, les habl? de los pobres como sus preferidos. Los ap?stoles, que pensaban como los dem?s hombres, se resist?an a ese estilo desconocido de concebir el po?der. No sin dificultades fueron captando el mensaje de Jes?s y dejaron de pensar como los dem?s hombres. El ejemplo que dieron al mundo fue hermoso.
? La historia ha contemplado y contempla personas y comunidades cristianas que tambi?n descubrieron el seguimiento y el servicio a los dem?s en muchas partes del mun?do. Son los misioneros: sacerdotes, religiosos/as y laicos esparcidos por todo el mundo. La Iglesia nos pone este a?o, como ejemplo, a Francisco Javier, que en su momento predic? ese Reino de Dios. Podemos destacar algunos rasgos humanos y espirituales de su vida:
?
* Confianza ciega y total en Dios, que le lleva al servicio por encima de todas las cosas. Alegr?a en los riesgos y en las dificultades que su trabajo evangeli?zador llevaba.
* Pasi?n por los intereses de Jes?s: s?n una experiencia personal y profunda de Jes?s no puede haber verdadera proclamaci?n del Evangelio. Humildad apoya-da en su honda experiencia espiritual.
* Amor hacia los pobres y los enfermos, a quienes sirve con dedicaci?n priori?taria. La pasi?n que siente por Jes?s le empuja a estar siempre en camino, a tener bien abierto el coraz?n para intuir d?nde es m?s urgente o prioritario el anuncio de Jes?s.

ORACI?N DE LOS FIELES

SACERDOTE:

Con la confianza en un Dios salvador y cercano a todos, presentarnos nuestras s?plicas y peticiones.

? Por la Iglesia universal, para que siempre y en todo momento anunciemos el men?saje de Jes?s a todos los pueblos. Roguemos al Se?or.
? Por los que gobiernan los destinos de los pueblos, para que lo hagan como servicio a todos, en especial a los m?s d?biles. Roguemos al Se?or.
? Por las personas mayores, los enfermos, para que nos sintamos cercanos y solida?rios a ellos. Roguemos al Se?or.
? Por los misioneros ?sacerdotes, religiosas/religiosos, laicos? repartidos por todo el mundo, para que se sientan respaldados por nuestra oraci?n y nuestra aportaci?n econ?mi?ca. Roguemos al Se?or.
? Por los ni?os y los j?venes, para que Dios vaya sembrando en ellos la ilusi?n por la vocaci?n misionera. Roguemos al Se?or.
? Por todos los que nos hemos reunido en esta Eucarist?a, para que seamos testigos y maestros de la misi?n, como lo fue Francisco Javier. Roguemos al Se?or.


Escucha y recibe, Se?or, todo lo que acabamos de presentarte y todo lo que hay en nosotros de s?plica y de petici?n.
Pan, vino, evangelio, cirios, flores, huchas misioneras...

LECTOR:

Junto con el pan y el vino, que van a ser tu Cuerpo y Sangre, y alimento de salvaci?n para todos nosotros, aqu? te presentamos, tambi?n:

? El mensaje de Jes?s, que nos comprometemos a anunciar.
? Las velas, como luz necesaria para el camino.
? Las flores, como s?mbolo de la belleza del mundo.
? Las huchas misioneras, nuestra aportaci?n a esta Campa?a.

La celebraci?n de la Eucarist?a ha terminado. Ojal? no haya sido un rito m?s en nues?tras vidas. Que todo lo que celebramos en esta Eucarist?a nos ayude, a ejemplo de Fran?cisco Javier, para ser testigos y maestros de la misi?n, y a la vez, nos haga estar m?s cer?ca de los misioneros que anuncian a Jes?s en el mundo.

Jos? Antonio ?lvarez. Delegado Diocesano de Misiones de Oviedo
Publicado por verdenaranja @ 1:15  | Liturgia
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