Domingo, 15 de octubre de 2006
Art?culo sobre el origen de la devoc??n de la Virgen de Abona y narraci?n de hechos que dieron lugar a ello, publicado en EL D?A en la secci?n Revista de Prensa, el s?bado 14 de Octubre, y escrito por Humberto Cris?stomo Delgado.

(X) BAJADA DE LA VIRGEN DE ABONA A LA ERMITA DE LA PUNTA EN ARICO


HUMBERTO CRIS?STOMO DELGADO


S? bien en anteriores art?culos he descrito la historia de la devoci?n mariana en este t?rmino de Arico', dado la dificultad en su comprensi?n, cualquier intento de dar a conocer alg?n aspecto en relaci?n la misma, obliga a resumirla de manera sucinta. La primera imagen con el apelativo Abona, entre otros, fue la actual de Tajo, denominaci?n que ostent? desde el siglo XVI hasta probablemente entrado en el siglo XVII, en que fue sustituida por otra de mayor tama?o adquiri? dicho t?tulo de "Abona y de las Mercedes" y se ubic? en la Punta de Abona, pasando la de Tajo, primeramente a una ermita en el lugar de La Luz en Arico, posteriormente a la iglesia de San Juan Bautista y ya en el siglo XVIII a Arico el Nuevo, pero s?lo con t?tulo de Virgen de La Luz y Tajo. No obstante se adquiere otra imagen en Arico el Nuevo y aquella pasa a ocupar un lugar secundario en dicha iglesia, conservando su primer apelativo de Tajo. En 1742 aparece otra imagen en la Playa Chica (Calet?n) de la Punta Abona a la que se le puso por nombre Virgen del Mar, se lleva a la iglesia de San Juan Bautista y en 1834 al "desaparecer" la de las Mercedes y de Abona como consecuencia del incendio que acab? con la anterior iglesia de Punta de Abona2 y, para no perder la devoci?n, se hace uso de la Virgen del Mar, que pasa a denominarse de Abona y de las Mercedes. Ya en los primeros a?os del siglo XX se construye otra ermita privadamente en La punta y se trae una imagen que pasa a nombrarse de Las Mercedes y la de Abona queda solo con este apelativo hasta nuestros d?as. Desde el siglo XVIII se veneraba en el R?o de Arico a la Virgen de La O. En el siglo XX, en el Por?s, se entroniza una imagen con la denominaci?n de F?tima, la cual fue adquirida con aportaciones de las ni?as de la escuela de este pueblo. Se trajo en guagua desde Santa Cruz por la maestra del lugar do?a Antonia Redondo Camarero y do?a Carmen Rosa de Oca Flores. Se bendijo el d?a 13 de mayo del a?o 1955 en la ermita de Las Mercedes de la Punta de Abona y fueron sus padrinos la ni?a Mar?a Castellano Rodr?guez y el ni?o Luis Garc?a D?az3.

Probanza de los milagros

Realizado este resumen geneal?gico, paso a mentar hechos que en su momento motivaron y dieron relevancia a esta devoci?n El primero de todos sucede en el a?o 1741, descrito .como: ?Probanza de los milagros del aceite?. Concretamente el dos de mayo el mayordomo de la ermita de la punta de Abona don diego Rodr?guez del Castillo, acude a la misma acompa?ado de su mujer y otros vecinos, con objeto de acondicionarla, para uinas rogativas que al d?a siguiente se le iban a hacer a la Virge, buscando sus intersecci?n ante el estrago que una epidemia, de tantas que asolaban a las islas, estaba provocando. En el camino, sobre la arena de la Playa Grande junto ermita, se encuentran con un "bols?n-zurr?n" que contiene un aceite que, manifiestan: hace "prodigios" en la resoluci?n de enfermedades. De ello se tuvo conocimiento en toda la isla, la cual, ?vida como estaba de hechos que aliviasen su sufrimiento, propici? que muchos se acercara al lugar en busca de mitigar su padecer. Ante la trascendencia que estaba tomando el caso, el obispo ordena el 17 de agosto de ese a?o al vicario general residente en La orotva, don Agust?n Bartolom? de Llerena, que investigase el dicho asunto solicit?ndole: solici?t?ndole: "mayor formalidad en la averiguaci?n", e inst?ndole a que: "bajo juramento preguntase al mayordomo, su muger y de cuantos iban con ?l, asisten separadamente y tambi?n de estos y de los que asisten a la hermita, que jurasen y declarasen lo que sucedi?, pues expresa el obispo: "una sencilla curaci?n no basta para la calificaci?n que deseo dar a este caso?.
Y para que la investigaci?n tuviese m?s rigor cient?fico, pide que se pregunte a m?dicos: "en algunos lugares abr? m?dico que convendr?a que las curaciones hechas con esta unci?n no han podido ser naturales o por lo repentino de ellas o por los efectos que han visto y alcanza su facultad, asegurando que han sido milagrosas" y, a?ade: "pues en estas cosas debemos ir con gran tiento". Si bien en principio, el encargado de realizar esta investigaci?n era el nombrado Agust?n de Llerena, ?ste se excusa aduciendo que era muy lejano el lugar y encarga la misma, en carta remitida el 3 de septiembre, a don Joseph Bernardo Fern?ndez Romero, sacerdote de San Juan Bautista en la Villa de Arico: "debido a la larga distancia dio comisi?n al cura del lugar de Arico para que ante notario p?blico proceda a la justificaci?n del suceso arregl?ndose a lo prevenido por su Ilustr?sima". Este acepta lo ordenado el 11 de septiembre: "dixo que la obedec?a y aceptaba con el respeto debido". E, inmediatamente, se puso manos a la obra, haciendo comparecer a su presencia y la de Pedro Lorenzo Carrillo notario p?blico, al mayordomo de la ermita de las Mercedes (a la que denomina: "alias la Candelaria de Abona"), don Diego Rodr?guez Castillo. Y previo a advertirle e istarle a decir la verdad, declara ?ste que: "...el dose de mayo por determinaci?n del pueblo que se hallaba muy afligido y enfermo de la com?n dolencia y contaxio que asolaba a la isla toda, bajo a la referida ermita que esta sobre la playa que dicen de Abona cerca de legua y media de la parroquia y lugar, a prevenir y disponer lo necesario para traer la santa imagen al novenario y rogativas que el pueblo habia pedido. Habiendo llegado cerca de la hermita a tiro de piedra alcanzo a ver en la arena de esta playa un bulto y reconoci?ndolo hallo como un zurr?n que hac?a tres senos, o bolsas distintas y que le dio con el bastoncillo que llevaba, con lo que comenz? a salir aceite en gran cantidad que hacia charco en la arena, la curiosidad le llevo a tocar con el dedo para certificar que fueses aceite, y luego fue a la hermita a coger un vaso para recoger el que quedaba y en total cogi? unos dos botijos y apenas llegaba a dos cuartillo. Contento con este hallazgo por la falta que ten?a la l?mpara, esta dio buena luz. Refiere el mayordomo que "tanto ?l como los que le acompa?aban vieron en esto misteriosa aparici?n y que lo enviaba la Virgen para que no le faltase luz. De todo esto fueron testigos Juana Tenoria Morales mujer del declarante, un hijo suyo llamado Luis y Antonio Miguel G?mez vecino de la sagrada imagen acompa?ados del R. Fr. Marco Lu?s de la orden Ser?fica. Le contaron lo que hab?a sucedido y se quedaron maravillados con el aceite tan l?quido y que no ten?a visos de ser cosa natural ya que lo que en otras ocasiones se ha hallado otra especie de aceite pero que solo es l?quida con el fuego y alejado de ?l se espesa. Todo ello los llevo a ver que el aceite ten?a alg?n fin por lo que pensaron que ser?a una medicina y lenitivo de la com?n enfermedad. Ante ello todos fueron a la l?mpara y se untaron con el aceite, unos que iban heridos del accidente y enfermos de otros dolores se hallaron mejorados como fueron: Salvador Gonz?lez Mej?a, Jer?nimo Delgado y Juan del Carpio vecinos de este lugar Adem?s todo ello fue visto por los lugare?os". A continuaci?n declaraba la testigo Juana Tenoria Morales, esposa del anterior, la cual refiere que ese d?a ella prosigui? hacia la ermita y su marido y un tal Diego Rodr?guez se fue-ron a averiguar lo que era aquel zurr?n. Se reafirma en lo dicho por su esposo e indica que otros vecinos que se ungieron, tambi?n notaron mejor?as, como: Jos? Mart?nez de Alay?n; Asens?o, su mujer Catherina Francisca; Joseph hijo de Juli?n Gonz?lez y otros muchos que: "no hace memoria". Adem?s dice que fue este remedio: "el ?nico m?dico y medicina y que a acudi? una multitud a su casa a pedirle unas gotas de este aceite". Tambi?n aporta informaci?n sobre otro caso: "...un enfermo de este lugar cay? enfermo el tres de julio de este a?o de una gran fatiga que llegaba al coraz?n y dej?ndole sin aliento y que le privaba de los sentidos y tal ardor y entendimiento por todo el cuerpo que le mantubo muchos d?as bien postrado y se dispuso a morir recibiendo los sacramentos... ungieron un papel con esta aceite y se lo aplicaron en la parte del coraz?n y luego instant?neamente se le alivi? la fatiga y no le repeti? m?s... ". Otro testigo, Antonio Miguel G?mez, el d?a trece de septiembre de 1741, se reafirma en los hechos y admite que se curaron entre otros Salvador Gonz?lez Mej?as; Jer?nimo Delgado; Juan Fern?ndez de Chaves, su hermana Luisa Fern?ndez y toda su familia; Paula de Morales; Diego Antones; Isabel de Oramas mujer de Joseph Francisco; Joseph Mart?nez. Y adem?s, este mismo declarante padeci?:
"...un dolor fuerte en la cintura que no le dejaba doblar el cuerpo y se ungi? con el aceite y se le quit? de improviso ". Contin?a dando cuenta de los prodigios que hace este aceite en personas de otros lugares: "vecinos provenientes de la Granadilla, G??mar, Orotava y Ciudad de La Laguna y que su fama se extendi? por toda la isla ". A continuaci?n declaran muchos m?s testigos que se reafirman en los efectos curativos, como Joseph Mart?nez Alay?n, el cual sufr?a de "quebranto general y dolor de cabeza" y era de la "enfermedad com?n ". Y que ten?a: "una inflamaci?n en la garganta que le imped?a hablar, se ungi? la garganta con este aceite a las tres de la tarde y a la puesta del sol ya pod?a tragar algo, cosa que no hab?a hecho en tres d?as atr?s y adem?s se alivi? de todos los dem?s dolores". El d?a dos de octubre de este a?o, pasa a declarar Alfonso Garc?a que tambi?n san?. Ocurre lo mismo con Catharina Francisca y Jer?nimo Delgado, el cual adem?s de las molestias ten?a: "unas puntadas en la ra?z de la oreja derecha y no poco le mortificaba ". En noviembre declara el Capit?n don Esteban Morales, padre de Paula de Morales, mujer del Capit?n Diego Antonio de Torres y, seg?r refiere: "su hija padec?a tabardillo y la frente caliente, puntada grande y otros dolores muy postrada ", lo que relato tal como lo expresa, dijo:...y todos los de la casa hab?a desconfiado de su vida; dispuso a morir... se recurri? al Dr don Juan Perdomo, quien
recet? una sangr?a del brazo, pero temiendo todos se consult? al Dr. don Antonio Bucalles quien primero dijo que se le hiciese en el pie y luego en el brazo... executose una, pero siempre la segunda con harto terror de la enferma, del testigo y hasta del cirujano por los efetctos tan malos que la hab?an acreditado con la experiencia de otros enfermos, no obstante se executo el mandato de los m?dicos y se abri? la vena...
El temor de la enferma fue may?sculo, pues grit?: "... ?qu? mala sangr?a, que mala sangr?a, esta mala sangr?a me ha matado " As? lo crey? el testigo pues todo el mal se le subi? al pecho dej?ndola postrada... todos los de la familia estaban muy desconfiados de su vida, s?lo el declarante no perdido hasta all? las esperanzas, pero en esta ocasi?n la perdi? totalmente y como que iba a agonizar; oy? el declarante pedir aguardiente y ba?ar la enferma en aquel lugar?". Pero parece que empeor?, por lo que suspendi? el tratamiento y contin?a: "...se acord? del aceite y se lo puso en el pecho con gran fe, le pregunto como se sent?a y le dijo que no estaba peor.. Y tambi?n cur?". Los
efectos curativos se daban en todas las edades estamentos sociales y diferentes localizaciones anat?micas, como era el caso de la testigo Isabel Oramas, la cual padec?a: ?hall?ndosendose con sufrimientos habituales dado su avanzada edad y abundancia de humores". En este caso su afectaci?n fue ocular le afectaron los ojos con carnosidad en tanta manera que le hab?a quitado la vista, no pudiendo cerrar el parpado de lo grueso y crecido... y de la carne que le creci? sobre la ni?a... ", tambi?n cur?. Luisa Fern?ndez de Chavez declara que curaron un esclavo suyo, de nombre Joseph que sufr?a de: 'fuerte dolor de garganta sin poder tragar". Otra esclava de nombre Catherina de una afectaci?n ocular. Tambi?n informa que su hijo el alf?rez Juan Garcia de Ch?vez con: "...afectado del accidente com?n con gran dolor de cabeza y quebranto del cuerpo... se le aplic? miel y manteca tibia y no alivi?", pero se cur? con el aceite. Otro de los afectados Alfonso Salvador Mex?as, padec?a "...grandes dolores que le mortificaban, en el hombro y rodilla que no le dejaban andar desde hac?a tiempo. Tambi?n se ungi? con el aceite... y que ya pod?a hasta sacarse el sombrero". En el caso del testigo Juan Lorenzo Carpio, su mal le sucedi? en la propia ermita, pues atestigua que: "...estando oyendo misa de repente le dio una fatiga en el est?mago con tan gran dolor de cabeza que no pod?a tenerse, quiso salir fuera pero por no perder la misa se mantuvo hasta que se acab?. Luego se unt? con el aceite referido que estaba en la l?mpara, en la cabeza y el est?mago quedando sano ". De su declaraci?n se deduce que la afluencia a la ermita era grande, pues unos estaban dentro de la ermita y los que no cab?an fuera, a los que le aportaban tambi?n el aceite. En algunos casos la curaci?n suced?a en enfermos que hab?an pasado ya la epidemia, pero les quedaba alguna molestia, como era el caso de Joseph Estebes de 23 a?os, que: "le qued? por ?ltimo una puntada que le imped?a la respiraci?n... se aplic? el aceite y alivi? al momento... ". Entre los efectos del aceite parece que tambi?n se daba el de hipn?tico, pues uno de los enfermos, Mar?a Lorenzo, de sesenta a?os de edad, nos dice que:
"padec?a dolor de cabeza secundario a dolor de muelas que no le dejaba dormir", y que al tomar el aceite: "se dejo dormir all? mismo lo que no se hab?a podido conseguir en muchas noches". Sin embargo, la patolog?a m?s generalizada que se desprende del estudio de este expediente, es la inflamaci?n de gargante que: "no la dejaba tragar nada, la ahogaba "; como era el caso de las hijas de Mar?a Lorenzo: Antonia y Juana. En esta investigaci?n tambi?n fueron llamados a declarar testigos no afectos de enfermedad, pero que se maravillaron de las curaciones, como es el caso de Fray Juan Garc?a de la Orden de San Francisco, del convento de Granadilla, el cual declara el 8 de noviembre de 1741. Este ten?a conocimiento de enfermos, pues nos dice que: "ten?a alg?n conocimiento de los pulsos... que los hab?a adquirido en la Ciudad de La laguna en San Diego del Monte " y declara como testigo de la curaci?n de Catherina G?mez, esposa de Sebasti?n G?mez en Granadilla, a la cual: "hall? muy mala pr?xima a morir", y que le dieron unas gotas de aceite que un hombre trajo de Arico y cur?: "...una gran maravilla qued?ndole unas puntaditas al toser en el costado no m?s ". Y refiere que fue a la ermita y encontr?: "muchos peregrinos descalzos y de rodillas dando gratitud y esto lo vieron los predicadores Fray Francisco Encinoso y Fray Antonio de Le?n Feliz de la misma orden", los cuales se reafirmaron en el car?cter milagroso de la curaci?n de Catheria G?mez. Esta mujer reparti? el aceite entre vecinos de Granadilla que tambi?n sanaron, como: Josefa Garc?a, esposa del capit?n Juan Bello Dom?nguez, la cual fue en principio asistida por los m?dicos Juan Perdomo y don Pedro N??ez que no lograron su curaci?n. Rufina de la Cruz, mujer de G?spar, Mar?a Gonz?lez, viuda de Juan Bello; Juan Hern?ndez Pizo, con puntada en el coraz?n; Mar?a Bel?n con dolor de cintura; Domingo Gonz?lez con dolor de o?do e inflamaci?n de garganta: "...fue a visitar a la virgen el 8 de septiembre el d?a de su festividad y curo de una ronquera"; Lorenza Delgado con dolor de muelas que llam? al cirujano pero no mejor? y s? con el aceite. Tambi?n declara el sacerdote Licenciado Pedro Garc?a de Armas, certific?ndose en los hechos. Todos los testigos refieren que: "vienen gentes de todos los lugares de la isla". En las conclusiones finales, tanto el sacerdote, Bernardo Fern?ndez Romero, como el notario p?blico: "se reafirman en lo dicho por los testigos y que ello se ajusta a verdad", lo que remiten al vicario de la Orotava al objeto de que se lo haga llegar al obispo4.

Ataque de los piratas

Este acontecimiento tiene lugar el d?a 19 de septiembre de 1741, once d?as despu?s de su festividad. Nos lo relata, con todo lujo de deta?lles, el sacerdote Jos? Bernardo Fern?ndez Romero el d?a 29 de Octubre de ese a?o. Des?pu?s de una explicaci?n exhaustiva en la que refiere la gran afluencia que acudi? a su festividad el d?a 8 de septiembre por causa del aceite, contin?a diciendo: "el martes 19 de septiembre por la ma?ana una embarcaci?n
peque?a se diviso muy cerca de tierra donde dicen el Calet?n... ".
Los vecinos bajaron a la playa y hubo enfrentamientos: "los piratas dieron vuelta ala Punta y entr?ndose en la playa peque?a dispararon algunos tiros, cuyas balas quedaron impresas en las paredes de la capilla. De ac? les respondieron con unos mosquetones, falto poco para hacer estragos en la lancha. Recelosos por ver ya tanta gente junta, gritaban que bajasen a la arena y nosotros les replic?bamos viniesen a tierra y, entre tanto, por detr?s de la ermita vieja se hac?an las punter?as a la lancha". Pasado el ataque, se vieron los da?os causados, que fueron la puerta rota: "hallose la puerta que mira a la cumbre con una gran rotura, por donde entraba bien un hombre" . Todo ello fue visto por un pastorcillo que hab?a por el lugar, pues nos dice que: "un pastorcillo refiere que se fueron al robo y otros quedaron a fuera de esp?as ". Del resultado del expolio, la Virgen se hallaba sin cabeza y sin brazos, los cuales los encontraron: "entre unas tabaibas ". El ni?o no apareci?, pero se trajo, bien previo pago de un rescate o por otros medios, seg?n se puede deducir de los escritos por el sacerdote: "...un individuo devoto que estuvo nueve a?os en tierra de infieles, hasta que por modo extraordinario y milagroso se restituyo a la Virgen". Pero m?s adelante dice que: "la goleta era de Argel, donde se halla Francisco Savi?on, cautivo, que vio llegar la goleta y vender las ropas y el ni?o de la Virgen, ya que se han hecho todas las diligencias para redimir el Santo Ni?o cautivo ". Como conse?cuencia de lo sucedido y para tenerlas m?s seguras, se subi? la Virgen a la Iglesia de San Juan Bautista, as? como la de la Luz y de Tajo, la cual se hallaba en una peque?a ermita situada en el lugar conocido como La Luz, pr?ximo al litoral: "...desde entonces se despojo de todo a la ermita, sin dejar en ella cosa alguna, y lo mismo la de Nuestra Se?ora de La Luz (Tajo) y recogido todo se conservan las im?genes en la parroquia y se lo bajan a su ermita en el d?a de su fiesta."5.

Hallazgo de la Virgen del mar

El siguiente hecho que las gentes de este lugar ven como designios sobrenaturales es la aparici?n de una imagen muy deteriorada en la Playa Chica, en 1742, en el mes de septiembre, exactamente al a?o del ataque argelino, a la que se le pone por nombre Virgen del Mar. Fue llevada a La Laguna para su arreglo. No obstante fue el cura Jos? de Valladares ?l que la trajo y restaur?, como el mismo nos cuenta: "yo la barnic? y compuse y la coloqu? en esta parroquia el d?a veintisiete de mayo de 1761" Es esta la que va a sustituir a la Virgen de las Mercedes y de Abona, que "desapareci?" en el incendio del a?o 1835, tomando su nombre y con ello todas sus prerrogativas. Y se le da culto en la Parroquia de San Juan Bautista de la Villa de Arico, siendo, sus festividades cada vez m?s importantes7. Ocupa diferentes altares en dicho templo, hasta que el 25 de abril de 1919, el sacerdote, don Norberto Alvarez Gonz?lez, solicita del obispo que el altar, donde actualmente se encuentra, sea aclarado de "Privilegi", cosa que concede el 5 de mayo siguiente .

Una galer?a de agua bajo esta advocaci?n

Entrado el siglo XX y relacionado con esta devoci?n, se inicia la perforaci?n de una galer?a para la extracci?n de agua, la segunda m?s antigua de las existentes en Arico, cuyo art?fice fue el sacerdote anteriormente citado, don Norberto Alvarez, natural de La Guancha, el cual permaneci? durante muchos a?os al frente esta parroquia. En su manifiesto nos relata que se iniciaron los trabajos en el a?o 1927 y que, previo a una exhortaci?n de las necesidades de agua de los habitantes de esta tierra: "por las continuas sequ?as que ve?an pasar a?os sin caer la deseada lluvia que regar estos campos ?ridos y secos ", y justificando como causante de la misma la deforestaci?n: "debido a lo poco poblada que est?n los montes de vegetaci?n por las talas de los le?adores que sin escr?pulos han ido talando... para dejar las monta?as peladas... por lo cual las lluv?as han desaparecido", realizaba continuas oraciones a la Virgen de Abona. Por lo que tom? la resoluci?n de iniciar la perforaci?n de la galer?a. En primer lugar y, acompa?ado un tal Juan Garc?a G?mez, lo intent? en lugar denominado Valle del Contador, luego otro lugar: la Gambuesa de Ortiz, pero le pusieron obst?culos que ?l achac? a la interseci?n de la Virgen. No obstante continu? con sus plegarias y el d?a 6 de junio de 1925, acompa?ado del mismo vecino, se dirigen, al barranco de La Fuente, concretamente al Salto de los Abejones y elige este lugar para la obra. Pone como instigadora de esta decisi?n a la Virgen, pues en su explicaci?n dice: "mientras hacia oraciones ante la Virgen parece que una fuerza desconocida me hacia volver los ojos hacia all?". Llegados a este punto se expresa con extraordinaria vehemencia: "...una voz interior me dec?a ?detente! Y loco de alegr?a manifest? a mi acompa?ante: este es el sitio indicado por Nuestra Se?ora, dar? principio a una galer?a que infaliblemente encontrar? agua". Pero parece que su acompa?ante ten?a dudas a cerca del lugar elegido, pues seg?n ?l mismo expresa, sonriendo dijo: "es mucho asegurar". As? que el d?a 27 de junio, con el referido acompa?ante y con Juan Campos Garc?a y otros obreros, comenzaron la perforaci?n, cosa que inici? con el siguiente protocolo: "Tome una picareta y haciendo la se?al de la cruz di tres golpes en el sitio se?alado acompa?ando cada uno de las siguientes palabras: en el nombre del Padre, del Hijo y del Esp?ritu Santo. Despu?s otros tres diciendo en el nombre de la Sant?sima Virgen de Abona, de San Juan Bautista y de Nuestra Se?ora del Perpetuo Socorro, por celebrarse en este d?a su festividad". Su construcci?n pas? por diferentes avatares, como la repartici?n de 109 acciones, desv?o de la direcci?n de la perforaci?n de su orientaci?n inicial (que achac? a la interseci?n de la Virgen) y dificultades econ?micas. Ante todos estos incovenientes, en el a?o 1930 traspasa sus derechos a otros se?ores y asume la terminaci?n de la obra un tal Sr. Mister Williams, personaje muy conocido en la zona y que en el argot popular se dec?a: "m?ster Villa". El d?a 7 de septiembre de 1936, v?spera de la Festividad de Abona, un obrero le comenta que la galer?a alumbr? un buen chorro que el ingeniero tapon? (ten?a la galer?a en ese momento una profundidad de 1400 metros), esto lo expresa as?: "mientras arr?glaba lo necesario para la festividad de la Virgen de Abona y despu?s de las diez de la noche, sali? con el anunciante hacia la galer?a, penetramos en su fondo auxiliados con un farol retiramos el tap?n del dique y sali? una gran cantidad de agua y all? bendije a la Sant?sima Virgen y comprend? que la Soberana quer?a que esto pasara en su festividad". Esto lo proclam? en el serm?n de la misa del siguiente d?a. Posteriormente se iniciaron los trabajos de canalizaci?n. En agosto de 1937 se comenz? a trabajar de nuevo en la galer?a y, curiosamente el d?a 7 de septiembre, coincidiendo con su festividad, apareci? otro chorro de agua. En su informe final nos dice: "quien puede negar este milagro". En el mismo documento existe una anotaci?n al final: "coloc?ndola como primera accionista". El d?a 27 de junio de 1941, se re?nen en la casa parroquial de esta Villa, bajo la presidencia del obispo de la Di?cesis Fray Albino Gonz?lez M?ndez de Reigada, el susodicho sacerdote y los vecinos Mart?n Rodr?guez y D?az Llanos, Lucio Cris?stomo Gonz?lez (alcalde); Epifanio Morales Cris?stomo (juez); Agust?n Morales Garc?a; Fernando Beautell y don Francisco Mart?n D?az, maestro nacional, y entre otros asuntos deciden: construir una capilla a la entrada de la galer?a (s?lo se hizo una oquedad donde se puso una r?plica de la Virgen), llevarla en procesi?n al lugar, celebrar una romer?a cada tres a?os con el t?tulo de "La subida de la Virgen" (jam?s se realiz?) y cambiar de nombre a la misma poni?ndole el de la Virgen seg?n expresan: "por las circunstancias milagrosas que han intervenido en el alumbramiento". La romer?a tuvo lugar al mes siguiente, donde acudi? parte del pueblo, adem?s de los mentados arriba. Nos contin?a refiriendo que "se coloc? la Virgen al lado de la puerta de la galer?a, bajo un art?stico dosel y a la sombra de r?sticos y po?ticos pe?ascos". El serm?n lo dio el padre Manuel, sacerdote de Fasnia. Se cantaron poemas por el coro formado por las ni?as del lugar, que dirig?a el maestro nacional.

Posteriormente se inici? el regreso a la parroquia9. Hubo un baile en la plaza y como nos comenta Corviniano Campos Medina, vecino de Villa de Arico: "como ?nicos instrumentos hab?a un clarinete y una ocarina, ambos tocados por don Francisco Mart?n y as? todo dur? el baile hasta bien entrada la noche".
Los hechos anteriormente descritos sucedieron por estas tierras de Arico, me he limitado a rescatarlos tal como en su momento se expusieron por parte de aquellos que fueron testigos de los mismos, de todo ello cada uno extraer? la conclusi?n que considere oportuna.
Este a?o se repite la bajada, d?ndose la circunstancia de que han pasado cincuenta a?os desde que en el siglo pasado se iniciara la misma con esa periodicidad quinquenal. No obstante, existen indicios de que en ?pocas anteriores bajaba anualmente. Yo, por lo pronto, volver? a sacar del armario mi traje t?pico canario con el que dar calor a este coraz?n de "mago chasnero" y, junto a mi familia, entre el estruendo de voladores y el olor de la carne de fiesta, me zambullir? entre la multitud, disfrutando de estos momentos de j?bilo ariquero. Seguro que encontrar? un res-quicio para asomarme a la Playa Grande, por ver si tengo la ventura de hallar sobre la arena alg?n zurr?n de aceite que de luz a las can?delas y, a lo mejor, qui?n sabe, logra eclipsar otras luces de guerras y desastres allende de los mares... seria bonito!

Bibliograf?a:
'EL D?A: Secci?n: La Prensa: 10/9/2001.
2EL D?A: Secci?n: La Prensa: 15/9/2005.
'Informaci?n aportada por la se?ora ?ngeles Castellano (Por?s de Abona).
45.6 AHDSCLL (Archivo Hist?rico Diocesano de San Cris?t?bal de La Laguna). Fondo Parroquial de San Juan Bau?tista de Arico. Mayordom?a de Nuestra Se?ora de las Mercedes y de Abona. Libro 34.
1 Mart?nez de la Pe?a y Gonz?lez, Domingo. Historia de Arico. Rmo. Ayuntamiento de Arico, p?gina: 242.1991. 8 AHDSCLL: Fondo Parroquial de San Juan Bautista de Arico. Legajo N?: 1. Doc: 31.

Publicado por verdenaranja @ 1:03  | Patrimonio Religioso
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