Domingo, 15 de octubre de 2006
art?culopublicado en el Programa de Semana Santa de 2001 de la iglesia de San Marcos de Ycod de los Vinos, escrito por el investigador e historiador Don Juan G?mez Luis-Ravelo.

PIEZAS MAESTRAS DE LA ORFEBRER?A LAGUNERA DEL SIGLO XVIII EN LA CAPILLA MYOR DEL TEMPLO DE SAN MARCOS DE YCOD

Por Juan G?mez Luis-Ravelo



A la memoria de Gloria Rodr?guez

En un estudio que hace alg?n tiempo realizamos sobre la evoluci?n hist?rica y art?stica de la capilla mayor de la iglesia de San Marcos de Ycod (1), que abarcaba desde los primeros a?os del templo, hacia 1499, hasta la intervenci?n en el mismo del carpintero tracista Bartolom? de Acosta, qui?n procedi? a dotarla de artesonado y retablo en la primera d?cada del Setecientos, llegamos al convencimiento de que, con su estudiada y compleja realizaci?n, el retablista ycodense alcanz? resultados art?sticos fuera de lo com?n en el templo y en el arte de las islas, donde escasean las obras con el refinado equilibrio que esta de Ycod muestra.

Conjunto monumental, enteramente cubierto de oro y de brillantes policrom?as, que le procur? a la capilla su configuraci?n actual, considerado por el estudioso de los retablos canarios Trujillo Rodr?guez, como el exponente m?ximo del que vino a denominar barroco canario propio, en atenci?n a sus peculiaridades (2a).

Ahora, casi una d?cada despu?s, estimamos oportuno complementar lo entonces dicho con una interesante serie de datos, poco conocidos o in?ditos, extra?dos de documentos referidos a dotaciones posteriores de su recinto. Desistiendo por ahora de acometer el estudio del conjunto retablo-artesonado, por considerar que la recopilaci?n documental obtenida sobre la obra y su gestaci?n, as? como la de la formaci?n art?stica del maestro Bartolom? de Acosta, no alcanza a?n la consistencia que tan importante obra requiere, al ser todav?a escaso el conocimiento de su aprendizaje y el del entorno art?stico que lo propici?.

Respecto al mismo, s?lo aludiremos a la evidente alteraci?n a la que fue sometida la calle central de su primer cuerpo, cuando, en el a?o 1810, el de la adquisici?n de un tabern?culo para el templo, se procedi? a colocarlo ante ?l. Actuaci?n que oblig? a adelantar y aislar la mesa del altar para colocarlo sobre ella, lo cual hizo necesario reestructurar una parte del recinto presbiterial.

Ser? este conjunto de plata repujada, integrado por el sagrario reserva y el manifestador, realizado en un obrador lagunero del primer tercio del Setecientos, con toda certeza en el del afamado maestro platero Pedro Mer?n, como m?s adelante veremos, y el formado por seis blandones, tambi?n de plata, realizados por otro destacado orfebre de La Laguna cuando se superaba la mitad del siguiente siglo, los que van a centrar el presente estudio, por entender que la documentaci?n hallada viene a clarificar las fechas de elaboraci?n de uno y de otro. La del tabern?culo, por venirse confundiendo con cierta reiteraci?n la fecha de su ejecuci?n con la m?s tard?a de su adquisici?n en el a?o 1810, al ignorarse que a lo largo de seis d?cadas ocup? lugar preferente en el presbiterio de la lagunera iglesia de Nuestra Se?ora de los Remedios, para la que hab?a sido expresamente encargado, y los motivos que finalmente llevaron a su venta. La de los blandones de plata, por saberse ahora que fueron en-cargos ex profeso para el templo de San Marcos, a un orfebre de La Laguna, por el Doctor Don Pedro Agust?n de Vargas Machuca, can?nigo de la Santa Iglesia Catedral de estas islas, seg?n se constata en la serie documental hallada que a continuaci?n veremos (2b).

Hasta el presente momento tales piezas se han venido confundiendo con las de otro grupo de blandones, tambi?n de plata, cuya elaboraci?n en la isla de Cuba fue solicitada por Don Gonzalo B?ez Borges a su t?o Don Nicol?s Est?vez Borges, De?n de la Catedral de Santiago, para la dotaci?n de su capilla de la Magdalena, situada junto al claustro del convento francisco del lugar. Encomienda que, aunque atendida con prontitud por el De?n, qui?n efectu? el encargo al orfebre de La Habana Juan Agust?n, la inesperada muerte del religioso retras? su remisi?n a Ycod hasta el a?o 1667, en el cual la madre del solicitante, Do?a Mar?a Magdalena de Evora, extendi? el recibo de recepci?n de las seis piezas de plata (3).

Confusi?n en la asignaci?n de piezas, que lleva a meditar sobre la necesidad de una revisi?n de la filiaci?n que se viene haciendo de algunos de los elementos integrantes del legado de Don Nicol?s a templos de Ycod, entre ellos, los ornamentos que conforman un terno, hoy muy estropeado, que por muchos a?os sirvi? para vestir a los oficiantes de las grandes solemnidades en honor del Sant?simo Sacramento, dando prestancia a las funciones de la parroquial en el Jueves Santo y en la infraoctava del Corpus Christi. Piezas ornamentales, que se vienen asimismo catalogando como pertenecientes al legado que hizo el De?n al templo de San Marcos, en el que fue bautizado. Sin embargo, el tejido de seda e hilos de plata en el que se han confeccionado no corresponde al siglo XVII en el que aquellas se remitieron desde La Habana. Los motivos que integran su dibujo son m?s tard?os, algo m?s de un siglo posteriores, advirti?ndose, especialmente en los meandros con cintas a imitaci?n de encaje, empolinados en plata, que contienen. De ellos, surgen ramilletes de flores, propios de dise?os florales rococ? de influencia francesa que, en nuestro pa?s, iniciaron su pronto desarrollo, especialmente en la regi?n valenciana, a partir del a?o 1760 (4).


LOS BLANDONES DE PLATA LABRADOS EN LA LAGUNA, ENTRE LOS A?OS 1761 Y 1764, POR EL MAESTRO PLATERO ANDR?S ANTONIO ROMERO

La primera advertencia acerca de la no correspondencia de los seis blandones de plata conservados en el templo de San Marcos con la citada serie de igual n?mero encargados a Cuba para la capilla de la Magdalena, fue formulada por el profesor P?rez Morera, qui?n, en atenci?n al contenido de un documento que hab?a hallado se?al? que fueron fabricados en Tenerife, en la sexta d?cada del siglo XVIII (5). Testimonio contenido en los autos que, en el a?o 1763, se siguieron contra los herederos del citado can?nigo Don Pedro de Vargas Machuca sobre la construcci?n de los seis candeleros de plata que la piadosa memoria de dicho se?or avia dispuesto para el ornato y servicio de dicha iglesia de San Marcos de Ycode para que se les obligue a realizarlos del mismo tama?o, dise?o y calidad de los dos que se hallan desde la vida de dicho se?or fabricados...

Un posterior estudio formal de las piezas, llevado a efecto por los estudiosos de la plater?a de las islas Gloria Rodr?guez y el propio Jes?s P?rez Morera, llev? a la conclusi?n de ser obras labradas en la segunda mitad del Setecientos, al advertirse que contienen en su decoraci?n motivos barrocos no utilizados con anterioridad a esa etapa. Momento en el que tuvimos la ocasi?n de advertir unas m?nimas, aunque significativas y testimoniales variantes entre dos de ellos y los cuatro restantes. El hallazgo posterior en el mismo archivo de una serie documental relativa a su encargo y los prolongados avatares y declaraciones que por la muerte del comitente se produjeron, al quedar interrumpido su labrado por falta de plata para concluirlos, nos ha llevado a conocer los detalles de su encargo y el periodo de su elaboraci?n a trav?s de los variados testimonios de los testigos, en declaraciones efectuadas en los a?os 1761 y 1762, fecha como se aprecia anterior a la conclusi?n de los autos promovidos por el cl?rigo Don Jos? M? Alfonso de Vergara, mayordomo de f?brica de la parroquial de San Marcos, cuyo dictamen final, dado a conocer por P?rez Morera, hemos ya citado (6).

En el a?o 1756, el Licenciado Don Francisco de Olavarrieta, abogado de los Reales Consejos de la Villa de la Orotava, hall?ndose en la isla de Canaria, seg?n da cuenta al prestar declaraci?n jurada en Ycode ante Juan Jos? Sopranis de Montesdeoca, pas? a visitar al can?nigo de la Iglesia Catedral de las islas, el ya citado Doctor don Pedro de Vargas, y al hallarse hablando sobre el frontal de plata que se habla hecho para dicha Santa Iglesia ?ste le expuso que tenia animo de dexar una memoria en la iglesia parroquial del Se?or San Marcos del lugar de Ycode que se reduc?a a seis Blandones o Candeleros de plata y unas alaxillas de la misma especie (..) que con la brevedad posible se pondr?an en la dicha parroquial (..) y que si biviere algunos a?os despues de hechos los candeleros paria tambien alguna otra alaxa de la misma y quedase en la parroquial referida... (7).

Cuatro a?os despu?s, en el de 1760, por la declaraci?n prestada por el Se?or Don Francisco Joachin Grimaldi alcalde del lugar de Ycode, sabemos que estando ese a?o en La Laguna, en la casa del maestro platero venia ?ste ya trabajando en ellos, pues cuando solicit? que le mostrase los blandones que avia mandado hacer Don Pedro para la parroquia de Ycode se le comunico que estaban hechos solamente dos y teniendolos desarmados le armo los dos de modo que hespreso si podio traerlos y le dijo que faltaban las fundas de madera que no se hablan hecho y que hahia parado con proseguir a los otros quatro por haver muerto dicho Don Pedro pero que por el Ser? or.dscanio a cuio cuidado abia puesto el difunto la obra los podian lograr... (8).

El motivo que indujo a interrumpir la elaboraci?n de los blandones que debian sostener una hacha cada uno, cuyo peso era de cinco libras por pieza, se fundament? en la falta de plata para realizar los cuatro que a?n faltaban, discrepando los interesados sobre si desde un principio se le hab?an entregado al platero la totalidad de las treinta libras de plata necesarias para las seis piezas o si el donante s?lo hab?a entregado una tercia parte de ellas. Situaci?n que movi? al mayordomo de la f?brica parroquial, el citado cl?rigo di?cono Don Jos? Mar?a Alfonso, a elevar el indicado pedimento al Se?or Teniente General de la isla, con la finalidad de clarificar la situaci?n y acelerar la entrega del legado a la parroquial, exponi?ndole que para mayor justificaci?n y hacer constar que fue voluntad del Doctor Don Pedro Agustin de Bargas (..) el hacer a su casta como con efecto dio principio Seis candeleros de plata de a cinco libras cada uno (.) para que se venga en conosimiento de la verdad del hecho, me es combeniente que Andres Romero vezino desta ciudad maestro de platero Bajo de juramento declare si es sierto que el dicho Doctor Don Pedro de Bargas le. hiso encargo de dichos candeleros que ajusto y quedo de hacer y que en efecto le dio principio a dos de ellos que acabo enteramente y entrego en virtud de orden de dicho Don Pedro a Don Francisco Ascanio Canonigo que asi mismo es de dicha Santa Igelsia Expresando el declarante lo demos que sobre esta rason tenga entendido e igualmente declare si en su poder existe alguna plata o caudal perteneciente a dicha obra (..) y que de confesar el dicho Andres Romero tener algunas cartas que el dicho Don Pedro de Bargas le escribio en esta asunto las exiva... (9).

El mismo d?a de la presentaci?n de tal pedimento, el 10 de mayo de 1762, en atenci?n a lo en ?l representado el Se?or Teniente General de la isla dispuso que el maestro de platero Andres Romero, ante escribano, jure y declare como se pide, y de confesar tener en su poder algunas cartas convenientes al asunto las exhiva y fecho se entregue a esta parte original para los efectos que expresa Al d?a siguiente, once de mayo, se present? el dicho maestro de platero, Andr?s Antonio Romero, para dar su declaraci?n y juramento ante el escribano Joseph Gonz?les de la Rossa, confirmando que por el Se?or Don Pedro se le hab?a hecho encargo de los seis blandones de plata de a sinco libras cada uno para dar a la parroquia del Se?or San Marcos del lugar de Ycod cuya carta se le a confundido, y que con efecto dio principio a dos candeleros, los que acavo y entrego a Don Francisco Ascanio Canonigo que ram bien fue de dicha Santa Iglesia que rresidia en esta dicha ciudad y que no se enprendieron los quatro restantes por no haver encontrado plata en aquella ocasion y haver fallecido al mismo tiempo el dicho Doctor Don Pedro de Bargas de quien no existe en poder del declarante plata ni otro caudal, porque de las obras que le trahaxo dio su quenta al dicho canonigo Don Francisco Ascanio Quien tenia la orden para ello y para los suplementos como se reconosera por sus papeles (...) y que las cartas que unicamente del referido Doctor Don Pedro de Burgas escriptas al declarante en el asunpto de dichos seis candeleros son tres que axhibe al presente escribano en cumplimiento del mandato judicial (..) firmolo y dixo ser de edad de quarenta a?os... (10).

Los autos contra los herederos de Don Pedro, forz?ndoles a cumplir con lo dispuesto por su antecesor, iniciados en el a?o 1763, debieron concluir hacia el siguiente a?o con la realizaci?n de los cuatro blandones que faltaban, los cuales hab?an de hacerse del mismo tama?o, dise?o y calidad de los dos que se hallaban fabricados, tal como hoy los vemos en el altar de la parroquial de San Marcos.

La ausencia de inventarios de las pertenencias del templo en el archivo parroquial entre el realizado en el a?o 1739 y el del 1902, en el que por vez primera aparecen incluidos los seis candeleros entre sus alhajas de plata, poco ayuda para precisar la fecha de entrega a la parroquia, hecho que vino a cumplir el particular deseo de Don Pedro de Vergara, para que despues de su fallecimiento hisiesen memoria suya para pedir a Dios por el.

Como expresa el propio maestro de plater?a al final de su declaraci?n jurada, contaba cuarenta a?os de edad en el de 1762, por lo que pudiera identificarse con el Andr?s Romero citado por Hern?ndez Pcrera (11), el cual acud?a como oficial, en el a?o 1777, al mejor taller de plater?a con que contaba La Laguna, el del maestro Antonio Juan Correa en el cual, supone el estudioso citado, perfeccion? su formaci?n. De ser la misma persona, adem?s de la obra realizada para la parroquial de Ycod, ser?a el autor de las andas de plata repujada, a?n conservadas, de la Virgen titular de la iglesia de Nuestra Se?ora del Pilar de Santa Cruz de Tenerife, ?nica obra suya documentada que se conoc?a (12).

En su obra de Ycod el orfebre Andr?s Antonio Romero deb?a ajustarse al peso fijado por el donante, qui?n dispuso realizar cada una de las piezas con cinco libras de plata, unos 2.300 gramos. El esbelto modelo que acometi? el maestro platero, de 84 cm. de altura, adquiere especial car?cter en su desarrollado pie circular, de 30 cm. de di?metro, con superposici?n de piezas de perfil convexo y c?ncavo-convexo cuya decoraci?n grabada, formada por una trama de motivos vegetales y cintas que resalta sobre fondo punzonado, contrasta con la lisura de la moldura que las separa y las arandelas planas de su base y remate. Sus di?metros decrecientes procuran a su ensanchado volumen la habitual y elegante forma troncoc?nica. Un volumen similar desarrollado a menor escala y en posici?n invertida, se repite en la parte superior, bajo el mechero del bland?n.

Entre ambos, se desarrolla el alargado v?stago formado por la superposici?n de diversos elementos de variados perfiles con sencillas decoraciones grabadas en la plata que los reviste. Sin embargo, es en su nudo central, integrado por dos cuerpos bulbosos enfrentados, con omamentaci?n de gallones, entre los que se intercala, amodo de balaustre achatado, un elemento de primorosa decoraci?n geom?trica en su concavidad inferior, donde presentan las piezas su mayor originalidad, en especial en el bello dise?o de las asas de plata fundida, conformadas por motivos vegetales que se entrelazan formando eses. D?bito claro de los dise?os rococ? que por la ?poca se impon?an, los que hallan asimismo resonancia en algunos de sus motivos grabados e incisos, que parecen copiar los propios del estilo.


EL SAGRARIO. ANTECEDENTES HIST?RICOS EN EL TEMPLO

El sagrario, lugar destinado desde los primeros tiempos del cristianismo para conservar las Sagradas Formas, no tuvo un lugar determinado en las iglesias hasta la Edad Media, durante la que se fue imponiendo la costumbre de colocarlo en un nicho o alacena decorado excavado en uno de los muros de la capilla, generalmente en el situado a la derecha del altar. Precisamente en ese lado, hallamos situado el primer sagrario documentado del templo ycodense, del que se da testimonio en un documento suscrito por Antonio Afonso, fundador de la capilla de la Encarnaci?n, en el a?o 1575. Al concertar su f?brica con el maestro cantero Miguel Ant?nez precisa que hab?a de hacerla al lado de la capilla de la iglesia de San Marcos de la parte de abajo hacia donde esta el Sagrario con que yo la dotase... (13a). Legado que, como se advierte, hab?a realizado en ?poca anterior, m?s cercanaa la de la construcci?n de la capilla mayor que se sabe levantada por Duarte G?mez y Francisco Gonz?lez en el a?o 1541, en cuya pared norte ocupaba lugar cercano al testero, que debi? ser el primero del templo expresamente destinado a contener las Especies Consagradas (13b).

En el siglo XVII, en toda la cristiandad, se fue generalizando la costumbre de colocar el sagrario en la parte central del altar, formando parte en ocasiones del retablo y en otras situado ante ?l, colocaci?n en gran medida impuesta por la liturgia, al estimarse imprescindible poner ante su portezuela la piedra de ara, para apoyar el cop?n con Formas consagradas (14). Una manda piadosa remitida al templo desde Sevilla, despu?s del a?o 1582, por disposici?n del rico comerciante Gaspar de Torres, seg?n hizo constar en su testamento y codicilo (15), vino a dotar a su capilla mayor de un retablo renacentista de los llamados de pincel de dos cuerpos, con tres calles y ?tico, centrando el inferior un tabern?culo entre paneles pintados con las figuras de San Juan Bautistay San Juan Evangelista,seg?n se sabe por la descripci?n que del mismo se hace en el inventario de pertenencias del templo efectuado en el a?o 1604 (16). Aunque con precisi?n se espec?fica que en el tabern?culo est? la imagen de Nuestra Se?ora de la Concepci?n de bulto con su Ni?o Jesus en brazos no descartamos la posibilidad, por ser habitual en modelos de esa ?poca, de que bajo la hornacina destinada a la Se?ora o delante de ella se dispusiera ya de un peque?o sagrario en tal lugar. D?cadas m?s tarde, en el a?o 1632, el beneficiado Baltazar D?az y el mayordomo de f?brica, Lucas Mart?n Evora, deciden elevar dicho altar para dar cabida bajo ?l a cuatro im?genes devocionales que se hallaban colocadas sobre la mesa del altar, encargan-do al maestro de carpinter?a Juan Jord?n la realizaci?n de cuatro nichos, dos a cada lado del sagrario, que formar?an un nuevo cuerpo entre la mesa y el retablo, fij?ndose entre las varias obligaciones a cumplir por Jord?n el poner todo lo necesario hasta que sea
menester dorarlo (...) acudiendo a bajar dicho retablo y volverla a sentar con la nueva obra... (17).

Conforme con las disposiciones lit?rgicas, el sagrario del templo hab?a pasado a ocupar el centro del altar, aunque no precisa la documentaci?n consultada si lo fue desde el momento de la colocaci?n del retablo sevillano remitido por los herederos de Gaspar de Torres en la ?ltima d?cada del siglo XVI, o cuando Juan Jord?n procedi? a su ampliaci?n en el citado a?o de 1632, Lo cierto es que desde el centro del altar mayor, el primer sagrario all? colocado concentr? por largo tiempo las devociones eucar?sticas de la poblaci?n, hasta que las importantes reformas llevadas a efecto en la capilla por el retablista Bartolom? de Acosta, en los primeros a?os del Setecientos, vinieron a sustituirlo. La intervenci?n del competente tracista ycodense, a tenor con la categor?ia art?stica del retablo, debi? realizarlo acorde con el estilo barroco, con las intensas influencias lusitanas de todo el conjunto, siendo de seguro el m?s importante sagrario tallado en madera, doraday policromada, que el templo ha tenido.

La donaci?n, un siglo m?s tarde, del tabern?culo de plata repujada que hoy decora la capilla, nos ha privado de conocer el realizado por el maestro Bartolom?, al haberse retirado cuando se acometi? la indicada modificaci?n de la calle central donde se hallaba. El desplazamiento de la mesa del altar hacia el centro del presbiterio, con la finalidad de poder acceder por detr?s al dispositivo que abre el sagrario-expositor del manifestador, para dejar visible la custodia, hizo necesaria tal intervenci?n, quedando mutilada la que debi? ser la zona m?s noble de todo el retablo, al quedar incluso afectada y desvirtuada la amplia hornacina de la Virgen titular situada sobre el sagrario (18).

La dedicaci?n del retablo a la Virgen queda tambi?n reafirmada tanto por la pintura de su Concepci?n Inmaculada que ocupa el centro del ?tico, como por las leyendas alusivas contenidas en las cuatro cartelas del banco, en una de las cuales se alude a la REGINA SACRATISSIMI ROSARI que con su Ni?o Jes?s en brazos ocupaba la gran hornacina central (19). La selecci?n de referencias a la Madre de Dios en pintura, escultura y textos latinos alusivos, contribuyen a su exaltaci?n permanente, como es habitual en el desarrollo de los grandes retablos marianos de las islas. En el caso concreto de este de Ycod, al no habersele dotado de camar?n, se le procur? a la imagen de la Virgen una situaci?n que permitiera acceder a ella con comodidad, tanto para su frecuente arreglo como para bajarla por los d?as de su festividad. Despojado del sagrario y de los desconocidos elementos que lo configuraban, dicho espacio del primer cuerpo de la calle central, oculto tras el tabern?culo, se intent? adecentarlo con restos de un antiguo retablo, que, sospechamos, pertenecieron al de la capilla de la Concepci?n, de ella desplazados cuando sobre su predela se instal? gran parte del de San Diego de Alcal?, en el que, por muchos a?os, estuvo alojada la espl?ndida escultura del santo, all? trasladados desde su capilla titular en la iglesia franciscana del lugar, despu?s de la desamortizaci?n (20). Todav?a hoy, tras el tabern?culo de plata, podemos apreciar, rematando la concha del improvisado nicho, los dos ?ngeles que portan la simb?lica corona y otras varias piezas, las cuales, al hab?rselas colocado alterando sus dimensiones y su disposici?n original, han perdido todo el sentido art?stico y est?tico que tuvieron en su lugar primigenio.


EL TABERN?CULO DE PLATA REPUJADA, PROBABLE OBRA DEL ORFEBRE PEDRO MER?N

En el a?o 1810, como lo prueba una peque?a placa en ?l colocada, que adem?s contiene el nombre de la donante, Do?a Mar?a del Amparo Luis Madero, se coloc? en la capilla mayor del templo el tabern?culo adquirido a la iglesia de Nuestra Se?ora de los Remedios de La Laguna, integrado por dos cuerpos superpuestos: el sagrario propiamente dicho, destinado a la reserva y guarda de las Sagradas Formas, y el sagrario manifestador, en forma de templete acristalado, destinado a las exposiciones solemnes de su Divina Majestad, dej?ndose a la vista de los fieles la custodia con la Sagrada Formaen su viril, cuando, no sin cierto efectismo, se giran desde atr?s, por un elemental sistema de palanca desplazable, las dos mitades del sagrario cil?ndrico con c?pula esf?rica que la ocultaba.

Hasta el momento presente se ha venido considerando dicho a?o de 1810 como el de su encargo y fabricaci?n, al desconocerse la procedencia del mismo y la fecha de su colocaci?n en el templo lagunero al que fue adquirido, la que viene a indicarnos que el sagrario manifestador que constituye el segundo cuerpo, fue labrado antes del d?a de Corpus del a?o 1737, al hacer alusi?n a su colocaci?n en la capilla mayor del templo ele los Remedios en su Diario de Don Jos? Antonio de Anchicta, qui?n, al recoger los estrenos efectuados durante ese a?o en la iglesia, constata que estrenaron tambi?n el sagrario q. se pone ensimo de el sagrario con tres bidrios... de plata todo... (21). Dando a entender que el primer cuerpo, el del sagrario reserva, sobre el cual el manifestador se superpuso, se hab?a all? instalado en fecha anterior.

Capilla mayor del templo lagunero que era conocida tambi?n por esa ?poca como presbiterio alto por accederse a ella por cuatro gradas de canter?a que ocupaban al ancho del arco triunfal. Como con toda la cabecera del templo sucedi?, fue sometida a una intensa modificaci?n cuando la centuria del Setecientos se acercaba a su final. Encomendada su rector?a, como beneficiado de la misma, al Licenciado Don Pedro Jos? l3encomo, primog?nito de una poderosa, adinerada e influyente familia, puso todas esas cualidades al servicio del templo, de modo que,. seg?n expresan Dar?as Pr?ncipe y Purri?os Corbella, cuando lleg? a la culminaci?n de sus anhelos, la catedral, el edificio pudo asumir con toda holgura y propiedad esta nueva situaci?n (22).

La capilla mayor por ello fue la m?s afectada, al procur?rsele una configuraci?n totalmente diferente, lo que hizo necesario retirar elementos tradicionales pese a su gran riqueza art?stica, como sucedi? con su tabern?culo y el retablo tallado por Antonio Francisco de Orta, al no acomodarse al planteamiento general previsto.

El plan promovido por el obispo Don Antonio Tavira y Almaz?n, vino a situar en el centro del presbiterio la mesa del altar, sobre la que se elevar?a una nueva pieza que pudiese ser contemplada desde cualesquier ?ngulo, y, los sitiales del coro, desplazados desde el lugar que ven?an ocupando frente a la puerta principal, quedarian situados ante la parte baja de los muros, distribuidos sim?tricamente a uno otro lado del asiento episcopal.

Pereira Pacheco, en sus Noticias Hist?ricas acerca de la erecci?n de la Santa Iglesia Catedral, aporta puntual referencia sobre las obras y el motivo que di? lugar a la retirada y posterior venta del tabern?culo a la parroquial de Ycod cuando en tiempo del lltmo. Se?or Tavira se quito del centro de la yglesia el antiguo Coro -dice- y se coloco en el Presbyterio, se vendio el Tahernaculo o Sagrario de plata que tenia esta Parroquia, por considerar inservible su formaci?n para colocarlo en medio del Presbyterio, donde deb?a tener igual vista por (letras y por los costados, que por delante...

Una nota, situada al margen, deja constancia de la cantidad percibida por su venta: dieron por el 800 pesos corrientes (23).

La devoci?n de Do?a Mar?a del Amparo Luis Madero al Sant?simo Sacramento y su favorable disposici?n econ?mica fue decisiva para la adquisici?n de tan importante pieza para el templo ycodense en el a?o 1810. Al desembolso de los ochocientos pesos corrientes invertidos en su compra al beneficiado rector del templo de los Remedios, debieron a?adirse otras cantidades aportadas por la f?brica parroquial de San Marcos y por Don Nicol?s de C?ceres, destinadas a aderezar el sagrario en la Laguna, antes de traerlo a Ycod, y en los gastos de su conducci?n hasta el lugar, para la que aport? Don Nicol?s 15 pesos corrientes (24).

Una carta remitida por el beneficiado de la parroquial de Ycod, Don Juan Hern?ndez Cordura a Don Gonzalo de C?ceres sobre particularidades que tanto le urgen para ahilitarsus cuentas nos da noticia de algunas circunstancias relativas al finiquito de la operaci?n de compra y al citado arreglo y posterior traslado del tabern?culo, al referir en ella que aunque Don Francisco Manduca se obligo a la composicion del Sagrario en la Laguna, con todo la fabrica suplio 93 pesos que importo esta composici?n, aunque el se?or su hermano, que Dios haya, me entrego 96, siendo yo responsable de los tres pesos mas (..) Por mi cuenta tengo suplidos en la yglesia primeramente para una bestia que yo pague para ayuda de traer parte del Sagrario dos duros e tres pesos corrientes pagados a un hombre que llevo el importe del Sagrario a Don Pedro Bencomo y no quiso costearlo la Manduca... (25), Referencia esta ?ltima alusiva a la entrega de los ochocientos pesos, en que fue valorado el tabern?culo, a Don Pedro Jos? Bencomo, con lo que se daba fin a la operaci?n de su compra.

Do?a Mar?a del Amparo, mujer del por entonces Prioste del Sant?simo Sacramento, el citado Don Francisco Manduca, seg?n comentario de Mart?nez de Fuentes en su Vida Literaria, actu? con mano generosa sin dudar de ofrecer al Santuario un don precioso, un sagrario para colocar en el al Stmo. Sacramento lo franquea con la mas sincera devoci?n a su Iglesia Parroquial ( ..) y su marido estimulado de un exemplo tan cristiano ofrece dar tambien una lampara de plata...(26). Cuando tiempo despu?s se procede ala bendici?n del tabern?culo, es el propio Mart?nez de Fuentes, qui?n, en un sentido soneto por ?l elaborado, expresa el sentimiento que el acto le merece. Por ser reflejo de como en la ?poca el hecho de una donaci?n se transmite a los devotos, no dudamos en reproducirlo (27).


Se coloco el tabernaculo
que erigio Moyses, delante del qual se pondra el
candelero con sus luces correspondientes.
(Exudo cap. 40. V. 15.16.4.)

Mando Dios a Moyses que colocase,
A la faz de Israel, el mas suntuoso
Tabernaculo augusto, y un costoso
Candelero de oro, que brillase

Ante el Arca Santa. Asilo hace
deslumbra a los mortales este hermoso
y rico monumento. Y dios gozoso
de esta admirable obrase complace.

El mismo honor, Dios mio, has recibido
de una mano cristiana en nuestro templo:
A sus expensas ella os ha erigido

Un sagrario riquisimo. Yyo contemplo
que una lampara hermosa su marido
tambien os donara con tal exemplo.


El prototipo de los tabern?culos de plata repujada tinerfe?os, en opini?n de Hern?ndez Perera, puede considerarse que lo es el del altar mayor de la iglesia de Santo Domingo de La Laguna, construido en la propia ciudad en el a?o 1715 por el platero Pedro Mer?n, implantando un modelo que, como el conservado en la parroquial de Ycod, consta de los ya indicados dos sagrarios superpuestos: el de reserva y el manifestador, adquiriendo en el templete de plata poligonal de este ?ltimo su mayor inter?s y vistosidad. De ?l, seg?n el autor citado, derivan, sin grandes modificaciones, todos los tabern?culos tinerfe?os de plata repujada con pilastras adosadas, del tipo abalaustrado, a ambos lados del sagrario y el templete con cristales procur?ndole al manifestador el aspecto de fanal dentro del cual se erige el estuche cil?ndrico esf?rico que guarda la custodia (28). Al quedar ahora encuadrada la fecha de construcci?n del de Ycod en periodo anterior al a?o 1737 en el que, como se indic?, fue estrenado el sagrario manifestador, la elaboraci?n de la m?s antigua de sus piezas, el sagrario reserva, puede fijarse de seguro dentro del primer tercio del Setecientos, periodo que suponemos corresponde al de la m?xima actividad del maestro platero Pedro Mer?n. La obra, de seguro, sigue el modelo por ?l impuesto, no debi?ndose descartar la posibilidad de que fuese el propio maestro su autor. El periodo en el que fue fabricado da cierta consistencia a, tal probabilidad.

Las obras realizadas en el presbiterio de San Marcos para instalarlo adecuadamente, demandaron el ensanche de la zona m?s elevada del mismo, delante del altar, la que fue s?lo ampliada en su parte central para no obstaculizar la comunicaci?n con las capillas colaterales,. Obra que hizo tambi?n necesario el que fuese colocado un barandaje, hoy retirado, que, como otras que por la ?poca se llevaron a efecto en el templo: el coro, los canceles, el p?lpito y la tribuna del ?rgano, fue realizada al estilo Neocl?sico, utiliz?ndose para ello madera de morera (29).


DOTACIONES POSTERIORES

A partir de la fecha de su colocaci?n, el conjunto sagrario-manifestador ha venido siendo utilizado para el Monumento del Jueves Santo de cada a?o, con la excepci?n de aquellos en que se celebra la ceremonia, de car?cter medieval, del Desclavamiento y Descendimiento del cuerpo de Cristo de la Cruz, que todav?a sigue represent?ndose cada lustro en el propio presbiterio. La forma piramidal del conjunto se ve acentuada por las carteras caladas, de plata repujada que, a uno y otro lado discurren, en manera decreciente, desde la mesa del altar hasta alcanzar el remate del manifestador. Aprovech?ndose su sinuoso escalonamiento perimetral para la colocaci?n de cirios en una serie de cazoletas simetricamente dispuestas.

En ?pocas posteriores se ha ido dotando al tabern?culo de nuevos elementos que han venido a acentuar su esbeltez:

Una grada que se situ? entre la mesa del altar y el conjunto sagrario manifestador, sobre la que apoya toda la molduraci?n de su base. Con ella se le di? mayor altura al tabern?culo, quedando con ?l conjuntada al haberse revestido de plata su frente y laterales, habi?ndose utilizado para ello una gran parte de las planchas grabadas y repujadas que revest?an las antiguas andas del santo titular del templo agustino del lugar, seg?n lo atestigua el escudo de la orden, situado bajo la portezuela del sagrario reserva, que a ellas perteneci? (30).

En las d?cadas primeras del Novecientos fue colocado en su remate el Santo Cristo de la Inspiraci?n, la espl?ndida escultura tallada en Sevilla, hacia 1650, por el escultor de origen flamenco Jos? de Arce. La exquisita composici?n formal de latallay su acusado barroquismo, manifiesto en el ?mpetu ascendente que muestra toda la figura, y lo acent?a su arremolinado pa?o de pureza, transmite ese su car?cter de elevaci?n a todo el conjunto, el cual, con la cruz de plata donde se halla el Cristo enclavado, alcanza una altura que supera los seis metros, lo que ha llevado a que sea considerado este tabern?culo de Ycod como uno de los m?s esbeltos de las islas (31).

El ?ltimo de los elementos que ha venido a complementarse con su equilibrada composici?n, es el frontal repujado en plancha de niquel destinado a dignificar la mesa del altar, cuyo dise?o no desentona con el del conjunto al seguir el modelo, con frecuencia utilizando en frontales de las islas fabricados en los siglos XVII y XVIII, inspirado en primitivos sarc?fagos cristianos, seg?n podemos apreciar en la divisi?n horizontal que los caracteriza, con notoria estrechez de la franja superior, en recuerdo de la gruesa losa que los cubr?a.

Fue realizado este del templo de San Marcos en el a?o 1911, antes del mes de abril, por Don Augusto Luis Mole ?ro balo la direcci?n de su padre el sacrist?n del templo Don Gregorio Luis Moleiro. No escatimando la prensa de la ?poca elogios para la obra, a la que viene a denominar frontal de niquel del Monumento, haci?ndose eco de la principal motivaci?n de su realizaci?n: la exaltaci?n de la Sagrada Eucarist?a cada Jueves Santo (32).

Monumento eucar?stico de Ycod que, tal como hoy se conserva, es la suma de todos los elementos indicados agregados en diferentes ?pocas como expresi?n de la devoci?n popular al Sant?simo Sacramento. La integraci?n del sagrario, elmanifesta?dor, la grada, el Cristo y el frontal, conforman ese rico conjunto que preside el presbiterio del templo como expresi?n permanente de tal fervor. A ?l, debemos a?adir los seis blandones de plata mandados a construir expresamente para el lugar por un Hijo de la Parroquia, el can?nigo de la Santa Iglesia Catedral de las islas, Don Pedro de Vargas Machuca, piezas que, en las grandes solemnidades de la parroquial, lucen espl?ndidas sobre la mesa de su altar mayor, ante el tabern?culo. En palabras transmitidas por el propio donante, anteriormente recogidas, dec?a que ten?a animo de dexar una memoria en la iglesia parroquial del Se?or San Marcos, memoria que, olvidada por muchos a?os, tambi?n ahora hemos intentado recuperar.

Ycod de los Vinos, marzo de 2001


NOTAS:

(1) Evoluci?n hist?rico-art?stica de la capilla mayor de la iglesia de San Marcos de Ycod. Semana Santa. Revista del Patrimonio Hist?rico Religioso de Ycod. Ycod, 1992, ps.15-20.

(2a) Alfonso TRUJILLO RODR?GUEZ: El retablo barroco en Canarias. Cabildo Insular de Gran Canaria. 1977. Tomo 1, p. 85 y Tomo II, p. 110.
(2b) Nacido en Ycod, Don Pedro Agust?n de Vargas Machuca, antes de acceder a la canongia de la Catedral de Canaria (31 de julio de 1745), fue abogado de los Reales Consejos de Tenerife. Hasta su muerte (24 de septiembre de 1757) fue el mayor benefactor que la Catedral tuvo en su ?poca, costeando de su pecunio sus m?s importantes dotaciones.
(3) El envio desde La Habana fue cumplimentado por su sobrino Don Bernab? Gonz?lez Borges, seg?n consta en el documento de recibo efectuado por ?l ante Don Carlos de Montiano el d?a 2 de abril de 1667, realizando la entrega de los Seis Mandones de Plata, junto a otras varias piezas del mismo metal, remitidas tambi?n desde la Habana, el alf?rez Diego de Alfaro, vecino de Ycod.

(4) El an?lisis preciso llevado a efecto por el profesor P?rez Morera, a qui?n agradecemos su entrega y colaboraci?n, viene finalmente a establecer el periodo de su elaboraci?n. Ello nos lleva a rectificar la catalogaci?n que de ellos hicimos en las fichas de la Exposici?n de Arte Hispanoamericano en Ycod. Siglas XVI al XIX, para la que, como con la de los blandones, aplicamos erroneamente la incorrecta catalogaci?n que se venia utilizando.

(5) Jes?s P?REZ MORERA: Plater?a cubana en Canarias. La custodia de campanillas del Museo de San Marcos de Ycod. YCODEN, Revista de Ciencias y Humanidades, n' 3. Yeod de los Vinos, 1999, p. 212.

(6) Archivo Diocesano de Tenerife (A.D.T.). Laguna, caja 2. Contiene portadilla provisional: A?o 1761. Iglesia de San Marcos. Ycod.
(7) Ibiden. Su declaraci?n jurada la efectu? Don Francisco de Olavarrieta el d?a 2 de mayo de 1761 a?os, en Ycod, ante el escribano Juan Jos? Sopranis de Montesdeoca.
(8) Ibiden. El mismo d?a c?e la declaraci?n anterior, el 2 de mayo de 1761, y ante el mismo escribano, prest? su declaraci?n el alcalde del lugar, refiriendo lo acaecido el a?o anterior, el de 1760, cuando visit? al maestro platero en La Laguna_
(9) Ibiden. Solicitud presentada en La Laguna el d?a 10 de mayo de
1762.
(10) Ibiden.
(11) Jes?s HERN?NDEZ PERERA: Orfebrer?a de Canarios. Consejos Superior de Investigaciones Cient?ficas. Instituto Diego Vel?zquez. Madrid, 1955, p. 450. Para tal aseveraci?n se vale el autor de la informaci?n que en dicho a?o present?, ala Real Sociedad Econ?mica de Tenerife, el comisionado para averiguar el estado del gremio plateri] en la isla, Don Jos?Llarena y Mesa.
(12) Sobre tal autor?a aport? documentaci?n Sebasti?n PADR?N ACOSTA: La plater?a de Canarias. La Tarde, Santa Cruz de Tenerife, 14 de agosto de 1947.

(13a) Archivo Hist?rico Provincial de Santa Cruz de Tenerife (A.H. P. S.C.T.) Escriban?a de Juan de Alzola. PN. 2472, f. 296.

(13b) A.H.P.S.C.T. Escriban?a de Gaspar Mart?n. PN. 2464, f. 107.

(14) Jes?s HERNANDEZ PERERA: Obra citada, p. 246.

(15) A.D.T. Caja 44. Copia del testamento de Gaspar de Torres otorgado el 6 de octubre de 1582, en la ciudad de Sevilla, ante el escribano p?blico Pedro de Villalta. Gaspar de Torres, hijo del ya por entonces fallecido Gaspar de Torres y de In?s Montesdeoca, posey? una considerable fortuna, producto de su dedicaci?n al comercio entre Europa y Am?rica.
(16) Archivo Parroquial de San Marcos de Ycod (A.P.S.M.Y). Libro de inventarlos de los bienes de la iglesia. Inventario correspondiente al a?o 1604, el m?s antiguo de los conservados.
(17) A.H.P.S.C.T. Escriban?a de Francisco de Rojas Montiel. PN. 2511, f. 837. Concierto realizado el d?a 11 de abril de 1632. Al respecto puede verse tambi?n Juan G?MEZ LUIS-RAVELO. Sobre un legado de obras sevillanas ci la iglesia de San Marcos en el siglo XVI. El primitivo retablo mayor y la custodia de templete. Comunicaci?n a la Revista de Ciencias y Humanidades YCODEN, N' 3. Ycod, 1999, p. 265.
(18) A.P.S,M.Y. Libro de inventarios. Varios de los inventarios parroquiales dan raz?n de tal sagrario: en el del a?o 1706, se?alando que conten?a una custodia grande de plata con su vial questa en el sagrario; en el del a?o 1724, consta la visita de Don Manuel Abarca de Castro, Abogado de los Reales Consejos, Can?nigo de la Santa Iglesia de Canaria... quien visit? el sagrario, dentro del cual hall? das cupones de plata sobredorada en uno de los quedes estaba una JOrma Grande y numero bastante de peque?as para la com un?an y una Custodia de quatro vidrios y su wnl dorado en que llevan en prosesrun a Su majestad; En el de 1731, una custodia grande de plata que esta can su viril en el sagrario del altar mayor que la mando y dio de Sevilla Gaspar de Torres: en el del a?o 1739, se repite lo consignado en el anterior y, como en todos los citados, se hace referencia tambi?n al sagrario del comulgatorio de la capilla
colateral de la Encarnaci?n, donde se hollaban dos capones de plata, uno sobredorado en que se lleva el viatico a los enfermos y dos relicarios de plata uno para llevar el Se?or a el campo, cit?ndose tambi?n en ellos una cadenilla de plata sobredora-da con las llaves de los dos sagrarios. No conserv?ndose inventario alguno entre este ?ltimo del a?o 1739 y el de 1902.
(19) Las leyendas latinas contenidas en las otras tres cartelas aluden a Marea como MATER ADMIRABLIS, como CONSOLATRIX AFLICTORVM, y como REGINA SANCTORUM OMNV
(20) A.ES.M.Y. Libro de inventarios. Inventaria de los enseres y alhajas pertenecientes a la parroquial ele San Marcas efectuado en enero del a?o 1902. En ?l, aparece ocupando todav?a su retablo la imagen de San Diego de Alcal?, mientras que la de la Inmaculada Concepci?n ocupa uno de los nichos del retablo de madera del altar mayor. La situaci?n actual es a la inversa, habi?ndose producido el cambio hacia la mitad del Novecientos. El retablo de San Diego no se traslad? completo, quedando parte del mismo en el templo de procedencia. Una observaci?n detenida de su composici?n actual, advierte del a?adido efectuado en su parte inferior, desde la predela hacia abajo, a?adido que debi? pertenecer al de la Concepci?n, retirado de tal lugar. La peque?a imagen de Santo Domingo de Guzm?n que ocupa su centro, que a ?l perteneci?, parece confirmarlo.
El inventario fue realizado el d?a 20 de enero de 1902 por Don Basilio Delgado y Rodr?guez, Vble, p?rroco propio y arcipreste de San Marcos, con motivo de entregar los enseres y alhajas al nuevo mayordomo de la Fabrica Parroquial, el presb?tero Don Julio Delgado y Delgado.
(21) Biblioteca General de la Universidad de La Laguna. Jos? Antonio de ANCHIETA: Diario (Apuntes curiosos). 1731 a 1737, Ms. 45 (II) 83-2/21, f. 54.
(22) Alberto DARIAS PRINCIPE y Teresa PURRI?OS CORBELLA: Arte, Religi?n y Sociedad en Canarias. La Catedral de La Laguna. La Laguna, 1997, p. 73.
(23) Antonio PEREIRA PACHECO Y RUIZ: Noticia hist?rica de la erecci?n de la Santa Iglesia de San Crist?bal de la Muy Noble y Leal Ciudad de La Laguna de Tenedle. 1819. B.G.U.L.L. Manuscrito 27 (1). 83-1129, Cp. 4',f. 19.
(24) A.P.S.M.Y Nota suelta, sin fecha, con el ep?grafe Sagrario de plata traido de La Laguna. En ella se hace constar el desglocc de los 15 pesos corrientes para la conducci?n de dicho sagrario; a saber: 6 a Gregorio Mart?n, 5 a Manuel Gonz?les y 4 a Juan de Armas.
(25) A.PS.M.Y Correspondencia activa. Caria enviada por el Beneficiado Don Juan Hern?ndez Cordura ol Sr. Dan Gonzalo de C?ceres, Ycod, oct. 22 de 1819.
(26) MART?NEZ DE FUENTES: Vida Literaria. T. 111, V. VII, fs. 63v-64. Real Sociedad Econ?mica de Amigos del Pa?s, Fondo-archivo RodriguezMoure.
(27) Ibiden,p.64.
(28) Jes?s HERN?NDEZ PERERA. Orfebrer?a en Canarias, ps. 250-251.
(29) A.P.S.M.Y. Suplementos que hizo en esta Iglesia parroquial el Sr. Beneficiado Dn. Juan Hern?ndez Cordura por cuenta y orden del Mayordomo de su Fabrica el Ve. Vicario Don Nicolcrs de Lorenzo y C?ceres, tambi?n difunta. Entre las partidas se?aladas consta una Para las barandas del Presbiterio en la que se hacen constar los cuatro reales de plata que supla, para labrarlos troncos de moral empleados en los dichas bareni/os.
(30) Datos facilitados verbalmente por el actual P?rroco Arcipreste de San Marcos, Don Carlos Gonz?lez Quintero, a qui?n, hace muchos a?os, le fueron notificados por Don Victoriano Marques, antiguo sacrist?n del templo.
(31) Jes?s HERN?NDEZ PERERA: Obra citada, p. 254. La actual Cruz de plata repujada fue expresamente labrada para este Cristo de la Inspiraci?n, por encargo de sus actuales mayordomos, en el a?o 1995, por el orfebre de La Laguna Juan Angel Gonz?lez Garc?a.
LA GACETA DE TENERIFE, n?mero 264. Santa Cruz de Tenerife, 18 de abril de 1911

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