Domingo, 15 de octubre de 2006
El Papa destaca la vivencia de la caridad en canonizaci?n de cuatro beatos

Oct. 06 (ACI).- Esta ma?ana el Papa Benedicto XVI canoniz? a cuatro beatos en el marco de la Sagrada Eucarist?a celebrada en la Plaza de San Pedro y exhort? a los miles de peregrinos que se dieron cita a vivir respondiendo con gozo y generosidad al llamado de Cristo como lo hacen los santos.

El Pont?fice inici? su homil?a presentando a los cuatro beatos: Rafael Gu?zar Valencia, Felipe Smaldone, Teodora Gu?rin y Rosa Venerini. "Sus nombres ser?n recordados por siempre?, dijo.

Meditando en el evangelio de la liturgia de este domingo, el Santo Padre medit? en la figura del joven rico. ?Este joven ha permanecido en el anonimato; si hubiera respondido positivamente a la invitaci?n de Jes?s, hubiera sido su disc?pulo y probablemente los Evangelistas hubieran registrado su nombre?.

?Si el hombre pone su seguridad en las riquezas de este mundo ?continu?, no alcanza el sentido pleno de la vida y del verdadero gozo; si en cambio, confiando en la Palabra de Dios, renuncia a s? mismo y a sus bienes para el Reino del cielo, aparentemente, pierde mucho, pero en realidad gana todo?.

Asimismo habl? sobre la persona del santo, como aquel que ?es justamente aquel hombre o mujer que, respondiendo con gozo y generosidad al llamado de Cristo, deja todo por seguirlo?.

El Pont?fice record? a todos los presentes que ?Jes?s puede garantizar verdaderamente una existencia feliz y la vida eterna, pero por un camino diverso de aquel que imaginaba el joven rico: es decir, no mediante una obra buena, una prestaci?n legal, sino por la opci?n del Reino de Dios cual ?perla preciosa? por la cual vale la pena vender todo aquello que se posee?.

?El joven rico no consigue dar este paso. No obstante fue alcanzado por la mirada plena de amor de Jes?s, su coraz?n no ha conseguido separarse de los muchos bienes que pose?a?, afirm?.

M?s adelante tambi?n dijo que ?las riquezas terrenas ocupan y preocupan la mente y el coraz?n. Jes?s no dice que sean malas, sino que alejan de Dios si no son, por as? decirlo, ?investidas? por el Reino de los cielos, usadas para salir en ayuda de quien est? en la pobreza?.

Primer santo obispo americano

M?s adelante el Pont?fice medit? sobre la vida y el testimonio de cada uno de los nuevos santos, destacando primero ?la figura de San Rafael Gu?zar Valencia, Obispo de Veracruz, en la querida naci?n mexicana? quien fue ejemplo de ?quien lo ha dejado todo para ?seguir a Jes?s?. Este Santo fue fiel a la palabra divina, ?viva y eficaz?, que penetra en lo m?s hondo del esp?ritu?.

El primer obispo santo nacido en el continente americano, ?imitando a Cristo pobre se desprendi? de sus bienes y nunca acept? regalos de los poderosos, o bien los daba enseguida. Por ello recibi? ?cien veces m?s? y pudo ayudar a los pobres, incluso en medio de ?persecuciones? sin tregua?.

?En su ministerio episcopal ?prosigui? fue un incansable predicador de misiones populares, el modo m?s adecuado entonces para evangelizar a las gentes. Siendo una de sus prioridades la formaci?n de los sacerdotes, reconstruy? el seminario, que consideraba ?la pupila de sus ojos??.

Testimonios de caridad

A continuaci?n se refiri? al santo italiano Felipe Smaldone, quien ?supo transformar en su vida las mejores virtudes propias de su tierra. Sacerdote de coraz?n grande, nutrido de constante oraci?n y de adoraci?n eucar?stica, fue sobre todo testimonio y siervo de la caridad, que manifestaba en modo inminente en el servicio a los pobres, en particular a los sordomudos, a los cuales se dedic? con todo su ser?.

Hizo tambi?n referencia a la Congregaci?n de las Hermanas Salesianas de los Sagrados Corazones, fundada por ?l y que ?prosigue la obra que ?l inici? y que est? difundida en diversas partes de Italia y el mundo?.

?San Felipe Smaldone ve?a en los sordomudos la imagen de Jes?s. Recojamos de su ejemplo la invitaci?n a considerar siempre indisoluble el amor por la Eucarist?a y el amor por el pr?jimo. Es m?s, la verdadera capacidad de amar a los hermanos nos puede venir solamente del encuentro con el Se?or en el sacramento de la Eucarist?a?, concluy? el Papa su alocuci?n sobre el nuevo santo italiano.

M?s adelante le toc? el turno a Santa Rosa Venerini, ?otro ejemplo de fiel disc?pula de Cristo, lista par abandonar todo para realizar la voluntad de Dios. De su abandono en Dios, surg?a la actividad que realizaba con valor a favor de la elevaci?n espiritual y de la aut?ntica emancipaci?n de las j?venes mujeres de su tiempo?.

?Su mismo estilo apost?lico contin?a caracterizando la vida de la Congregaci?n de las Maestras P?as Veneritas, por ella fundada?, agreg?.

Finalmente habl? de Santa Teodora Gu?rin, quien hizo vida las palabras de Jes?s al joven rico. ?Entr? en la Congregaci?n de las Hermanas de la Providencia en 1823. Con gran confianza en la Divina Providencia Madre Teodora super? muchos desaf?os y persever? en el trabajo que el Se?or la hab?a llamado a desarrollar?.

El Pont?fice concluy? su homil?a invitando a todos a ?agradecer a Dios por el don de la santidad. Jes?s tambi?n nos invita, como a estos Santos, a seguirlo para tener como herencia la vida eterna. Que su ejemplar testimonio ilumine y aliente especialmente a los j?venes, para que se dejen conquistar por Cristo, por su mirada llena de amor?.
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