Lunes, 16 de octubre de 2006
Comentario al evangelio, Lc 11,37-41, del Martes de la Vig?simooctava del Tiempo Ordinario del Libro "Ens??ame tus caminos" de Guillermo Guti?rrez.


Pureza legal. La cuesti?n de la pureza y purificaciones es algo com?n a todas las religiones, considerando como una condici?n ?si?ne que non? para el acceso a Dios. En el Israel de tiempos de Jes?s perviv?a la tendencia a poner ?nfasis en la pureza legal ?exterior? con repetidas abluciones (Mc 7, 3), protegerse de los considerados legalmente impuros guardando las debidas distancias (Mc 2,15ss) y evitaci?n de contacto con algunos objetos como, vgr., la sangre.

Jes?s se mostr? siempre libre frente a estas exigencias. Proclam? insistentemente la preeminencia de la pureza interior del coraz?n, ?nica v?lida ante Dios (texto; Mc 7,14ss). Lo que entra de fuera no contamina la conciencia, ense?a. Y si la conciencia est? manchada no existe abluci?n exterior ni detergente capaz de purificarla. En este contexto se dsarrolla el di?logo de Jes?s con el fariseo anfitri?n y se insiste una vez m?s en la interiorizaci?n de la religi?n por la que ven?an luchando ya, tiempo atr?s, los profetas (Jr 31,33).

El hombre tiende a guiarse por las apariencias; Dios mira al coraz?n. Juzgar por apariencias lleva a errores de apreciaci?n. ?S?lo se ve bien con el coraz?n, porque lo m?s esencial queda oculto a los ojos? (St. Exup?ry). ?Coraz?n?, en la literatura jud?a, significa el fondo de ser, lo m?s ?ntimo de la personalidad, que es fuente de las decisiones libres que acercan o alejan a Dios. Jes?s miraba al interior y condenaba sin piedad los juicios formulados sobre apariencias, como en el caso de la limosna de la viuda pobre (Mc 12.43). Elementales imperativos de convivencia exigen medidas de higiene antes de sentarse a la mesa, asistir a un acto de sociedad o participar en una liturgia... Lo que Jes?s ense?a es la primac?a ante Dios de la limpieza interior del coraz?n sobre los ritos ext?riores de limpieza higi?nica o legal.

La religiosidad conserva cierto prestigio social. Todav?a se ?practican? cosas por rutina social, quiz?s m?s que por convicci?n de coraz?n. Es ?til preguntarse si existe una doble moral, una doble religiosidad... lo ritual y lo salido del coraz?n. ?Conviene hacer lo uno sin omitir lo otro?, resume Jes?s.
Publicado por verdenaranja @ 22:54  | Espiritualidad
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios