Viernes, 20 de octubre de 2006
Se reproduce el mensaje de la Conferencia Episcopal de El Salvador

Todos contra la violencia para construir la paz
Mensaje de la Conferencia Episcopal de El Salvador



La Jornada de la Paz 2007 tendr? como tema Persona humana: coraz?n de la paz. El tema elegido por Su Santidad Benedicto XVI ?expresa la convicci?n de que el respeto de la dignidad de la persona humana es una condici?n para la paz de la familia humana. (?) La familia humana se halla en el sendero que lleva a la paz y a la comuni?n con Dios si se reconoce la dignidad trascendente de cada hombre y de cada mujer?. Por eso ?toda ofensa a la persona es una amenaza a la paz; toda amenaza a la paz es una ofensa a la verdad de la persona y de Dios: ?La persona humana es el coraz?n de la paz??.

1. Los m?ltiples rostros de la violencia

En esta visi?n de la persona humana como centro de la acci?n del Estado y de la misi?n de la Iglesia, se sit?an las reflexiones y orientaciones que ofrecemos a continuaci?n. Nos dirigimos tanto a la comunidad cat?lica salvadore?a como a los compatriotas que no comparten nuestra fe, porque todos estamos preocupados por el grav?simo problema de la violencia, la cual, a sus muchos rostros, ha sumado recientemente el terrible flagelo de la extorsi?n.

Los obispos de El Salvador hemos hablado constantemente acerca de la violencia, incluso antes de que se desatara el conflicto armado que nos ha dejado tantos males y que es una de las ra?ces m?s profundas de la terrible realidad que arrebata vidas preciosas todos los d?as en nuestro pa?s. Por ejemplo, en el a?o 2000 afirm?bamos:

La experiencia cotidiana deja en claro que somos una sociedad violenta. Aunque nos duele reconocerlo, la violencia se ha convertido en una cultura, es decir, en un estilo de vida. Hay violencia dentro del hogar, cuando los ni?os son maltratados y los esposos no pueden resolver pac?ficamente sus diferencias; hay violencia en la calle: agresiones f?sicas, ataques, robos; hay violencia en muchos de los contenidos que difunden los medios de comunicaci?n social. (?) Y es tambi?n violencia la pobreza y la falta de oportunidades para que miles de j?venes puedan realizar sus mejores ideales (Mensaje De la violencia a la paz, 20.06.00, n. 2).

Los pronunciamientos m?s recientes de la CEDES son la Carta Pastoral ?No te dejes vencer por el mal? (21 de noviembre 2005) y el Comunicado del 14 de julio del presente a?o, titulado ?Vence al mal con el bien?. Entretanto, la situaci?n se ha vuelto a?n m?s grave y as? lo percibe la poblaci?n.

En la Carta Pastoral ya mencionada, despu?s de describir el drama de la violencia, afirm?bamos con preocupaci?n: ?Pero quiz? lo m?s grave es que nos hemos acostumbrado a considerar la violencia como algo inevitable con lo que estamos condenados a convivir? (n. 18).

Afortunadamente, hay se?ales esperanzadoras de que los distintos sectores de la vida nacional est?n tomando conciencia de la gravedad de la situaci?n y se est?n poniendo de pie para poner manos a la obra a fin de construir juntos una verdadera ?cultura de paz?. Volvemos a insistir en que es indispensable contar con un diagn?stico objetivo de lo que pasa, porque, en palabras del recordado Papa Juan Pablo II, ?el mal tiene siempre un rostro y un nombre: el rostro y el nombre de los hombres y mujeres que libremente lo eligen? (Mensaje para la Jornada de la Paz 2005, n. 2).

Debemos reconocerlo con franqueza: el rostro de la violencia homicida en El Salvador tiene incluso nombres que nos estremecen y que nos resulta dif?cil aceptar, como el del narcotr?fico y del crimen organizado.

Al diagn?stico objetivo, para el cual vemos que hay suficientes elementos confiables a disposici?n, debe seguir lo que hemos llamado en la Carta Pastoral el an?lisis de las causas, ?a fin de lograr un consenso b?sico que haga posible la construcci?n, con el concurso de todos los sectores, de una sociedad reconciliada y en paz? (Mensaje Vence al mal con el bien, n. 3).

2. La violencia, un problema complejo


La violencia tiene muchos aspectos y vale la pena analizar algunos de ellos.

- En primer lugar, la violencia es un problema humano y personal. Muchos salvadore?os hoy en d?a viven con gran temor. La inseguridad est? generalizada en nuestra sociedad: en las ciudades, en los pueblos, en el campo. La alta tasa de homicidios nos hace dudar de nuestra seguridad personal.

- La violencia es un problema social. Las tensiones que crea el alto nivel de violencia constituye una dura prueba para todas las instituciones del pa?s, desde la familia y la Iglesia, hasta las instituciones del Estado.

- La violencia es un grav?simo problema moral. La vida humana es sagrada. Nuestra Constituci?n afirma que la vida humana debe de ser protegida desde la concepci?n. La violencia es un reflejo de la crisis moral que sufrimos. La vida humana ya no es valorada. La deformaci?n de la conciencia de tantos salvadore?os es la causa del salvaje comportamiento de los violentos.

- La violencia es un problema pol?tico. El Santo Padre, en su enc?clica Deus Caritas est escribi? que ?El orden justo de la sociedad y del Estado es una tarea principal de la pol?tica? (n. 28). Incumbe al Estado asegurar la vida de los ciudadanos.

- La violencia es, en el fondo, un problema espiritual. Supone la esclavitud del pecado y es el fruto amargo de las malas inclinaciones de nuestra naturaleza ca?da. ?La paz y la violencia no pueden habitar juntas: donde hay violencia no puede estar Dios? (Compendio de Doctrina Social de la Iglesia, n. 488). Cuando el ser humano altera el orden divino, el mundo conoce el derramamiento de sangre y la divisi?n.

3. Algunas orientaciones pastorales

Desde que los ?ngeles anunciaron el nacimiento del Salvador, sabemos que la paz es un don de Dios confiado a los hombres y mujeres de buena voluntad. Por eso debemos ante todo pedirla al Se?or y, al mismo tiempo, debemos asumirla como un compromiso personal y comunitario.

S?, ante todo debemos orar con fervor, en una actitud de acogida de la palabra de Dios y de sincera conversi?n. La violencia pone de manifiesto nuestro rechazo como sociedad de aceptar la voluntad de Dios, que nos llama a vivir en comuni?n con ?l y en paz unos con otros. Comunicamos al pueblo cat?lico que el 13 de noviembre iniciaremos a nivel nacional una novena por la paz que culminar? el d?a 21, fiesta de la Patrona de El Salvador. Exhortamos a las parroquias, asociaciones y movimientos apost?licos a unirse a este llamado.

La doctrina social de la Iglesia no tiene soluciones espec?ficas para los problemas de la sociedad. Sin embargo, representa, como nos ense?a el Papa Benedicto XVI la combinaci?n de la raz?n con la fuerza purificadora de la fe.

El Santo Padre considera como ?una tarea humana primaria? de la Iglesia, ?ofrecer, mediante la purificaci?n de la raz?n y la formaci?n ?tica, su contribuci?n espec?fica, para que las exigencias de la justicia sean comprensibles y pol?ticamente realizables? (Deus Caritas est, n. 28).

Como pastores, invitamos a todos los salvadore?os y salvadore?as a ser parte de la soluci?n porque, de lo contrario, seremos parte del problema: ?La paz se construye d?a a d?a en la b?squeda del orden querido por Dios y s?lo puede florecer cuando cada uno reconoce la propia responsabilidad para promoverla? (Pablo VI, Mensaje para la Jornada de la Paz, 1974).

En sinton?a con lo dicho hasta aqu? en el presente Mensaje, quisi?ramos presentar respetuosamente las siguientes sugerencias:

1. Que los tres Supremos Poderes del Estado contin?en buscando juntos, cada uno desde su propia ?rea de responsabilidad, los caminos que nos conduzcan a la tan deseada paz social, teniendo como criterio supremo la dignidad de la persona humana.

2. Que se emprenda con decisi?n un esfuerzo sostenido para devolver al pueblo la confianza en las instituciones que tienen como finalidad asegurar la tranquilidad, la justicia y la dignidad de las personas que habitan en nuestra patria.

3. Que los distintos sectores de la sociedad civil ofrezcan con sentido patri?tico su valiosa contribuci?n a la construcci?n de una sociedad en paz. Como dijimos en el mensaje de julio, ?los graves problemas econ?micos, sociales y de convivencia, demandan un esfuerzo concertado y generoso, para que el pa?s que tanto amamos pueda seguir adelante? (Vence al mal con el bien, n. 4).

4. Es urgente enfrentar con audacia el grav?simo problema de la proliferaci?n de armas de fuego en el pa?s. La Santa Sede acaba de se?alar con toda claridad que ?las armas no pueden ser consideradas como un bien intercambiable. Su posesi?n, producci?n y comercio tienen profundas implicaciones ?ticas y sociales y deben ser reguladas?. Sin el control efectivo de las armas de fuego no podemos construir una verdadera cultura de paz.

Finalmente, queremos expresar nuestra confianza en Dios y en la capacidad del pueblo salvadore?o para superar el problema de la violencia. Hemos sobrevivido a muchas crisis en los ?ltimos a?os. Tambi?n podemos sobrevivir y superar las actuales y tr?gicas circunstancias con la ayuda del Se?or.

Que el Divino Salvador del Mundo, con la intercesi?n poderosa de su bendita Madre, la Virgen de la Paz, mire con ojos de misericordia este pueblo que se honra en llevar su nombre. Ay?danos, Jes?s, para alcanzar la paz social que anhelamos.

+ Fernando S?enz Lacalle
Arzobispo de San Salvador
Presidente de la CEDES

+Rodrigo Orlando Cabrera
Obispo de Santiago de Mar?a
Vicepresidente de la CEDES

+Romeo Tovar Astorga, ofm
Obispo de Santa Ana
Secretario General de la CEDES

+ Eduardo Alas Alfaro
Obispo de Chalatenango

+ Jos? Adolfo Mojica Morales
Obispo de Sonsonete

+ El?as Samuel Bola?os Avelar, sdb
Obispo de Zacatecoluca

+ Miguel ?ngel Mor?n Aquino
Obispo de San Miguel

+ Jos? Luis Escobar Alas
Obispo de San Vicente

+ Gregorio Rosa Ch?vez
Obispo Auxiliar de San Salvador

+ Luis Morao, ofm
Obispo Auxiliar de Santa Ana

Mons. Fabio Reynaldo Col?ndres
A. A. del Ordinariato Militar
Publicado por verdenaranja @ 23:45  | Hablan los obispos
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