Domingo, 22 de octubre de 2006
Nieves Garc?a
Mujer Nueva



Alguien de mi familia conoci? un d?a a Ram?n V?zquez, un vendedor ambulante de patatas fritas, que siempre tiene gente en su puesto, no s?lo para comprar, sino para contarle algo de su vida, pedirle un consejo,? Ram?n V?zquez solo estudi? hasta 4? de primaria, y de psicolog?a no sabe nada. En su pueblo natal y en los alrededores, es famoso el puesto de papas del que siempre sales feliz. Yo tambi?n fui al puesto de ?Papas V?zquez? para conocer a este buen hombre. Hablando con ?l, le pregunt? por qu? ven?a tanta gente a verle, y con una sonrisa me dijo: ?La gente s?lo necesita ser escuchada?. Es cierto, le dije pero ??C?mo aprendi? usted? Mir? hacia atr?s, y se?alando con cari?o a una mujer canosa que estaba pelando patatas, me dijo: ?Ella me ense?? hace muchos a?os. Es mi esposa, la adoro y? es sordomuda?. Ram?n aprendi? a escuchar a los dem?s gracias al amor a una mujer que no pod?a hablar. Descubri? que un ser humano, todo ?l, es un mensaje vivo.

Decir ser humano es sin?nimo de ?ser que comunica y que expresa?. Todo en ?l lo muestra como alguien ?para otro? porque para que se d? comunicaci?n real es necesaria la presencia de un emisor y? de un receptor. En el hombre y en la mujer, todo en ellos es expresi?n de ellos mismos. Su mismo cuerpo, sus ojos, sus gestos, sus movimientos? los expresan como a seres inteligentes, libres, a veces angustiados, llenos de sue?os y proyectos, creativos, en ocasiones crueles, y a menudo inseguros.

?Qu? sucede cuando un mensaje no es escuchado? En nuestro mundo hay mucho ruido, muchas palabras, poco silencio y menos escucha. Nunca como ahora los medios de comunicaci?n han sido tan efectivos y variados, y parad?jicamente, nunca como ahora el ser humano, en la sociedad occidental al menos, ha experimentado tantos problemas de soledad y aislamiento. Falta escucha real.

Los ?ndices de violencia siguen creciendo de forma alarmante: violencia contra la mujer, contra el hombre, contra los ni?os. Se calcula que ya llega a 800.000 el n?mero de ni?os en el mundo obligados a ser soldados, y entrenados para matar. El ciudadano de a pie, que s?lo participa en pol?tica cuando llegan las elecciones, y constantemente es bombardeado a trav?s de la prensa y la TV con noticias de muerte y violencia de unos contra otros, se suele sentir impotente ante esta situaci?n. Quisiera ?hacer algo?, pero ?qu??

La violencia es como el agua que baja por una monta?a. Inicia siendo un peque?o arroyuelo, pero a medida que encuentra pendientes, va tomando m?s vuelo, hasta convertirse en un r?o, cuya fuerza de arrastre es inmensa. El torrente es m?s f?cil de detener cuando se pone un peque?o dique, en el momento del nacimiento. Lo mismo sucede con la violencia. ?Cu?ntos conflictos que acabaron en sangre se habr?an evitado si hubiera habido un esfuerzo real por entablar un primer di?logo! Y para que haya di?logo, hay que iniciar por educar al ser humano, en una actitud m?s simple a?n: hay que aprender a escuchar. Este puede ser un peque?o dique? que evite cascadas de dolor.

Esto s? lo puede hacer cualquier ciudadano de a pie, ?no? Cuando uno es escuchado, de verdad, se serena. As? como dicen que la m?sica amansa a las fieras, la escucha apacigua el coraz?n humano, principio de todo brote de violencia. A escuchar, hay que aprender.

?C?mo aprender a escuchar a los otros? Primero es quererlo, pero dando por supuesto este deseo, se pueden dar algunos consejos sencillos:

1. Creer que el otro puede decirme algo que me interesa, y me interesa mucho. ?Mi existencia sin ti est? vac?a; qu?date conmigo, h?blame sin palabras, h?blame siendo sencillamente, t??

2. Buscar al otro, darle tiempo y tiempo de calidad. Darle espacio en la agenda de mi coraz?n, y despu?s transmitirle con serenidad este mensaje: ?Tengo todo el tiempo del mundo para ti; no hay prisas, yo quiero estar contigo?. Quiz?s no hace falta que se lo diga: mi postura, el gesto de mi rostro; todo le da a entender que estoy feliz de tener tiempo para ?l.

3. Mirar al otro con gratitud sincera. Es una mirada que lo acoge como es, sin exigirle inicialmente nada, para que pueda entrar a formar parte de mi vida en este momento. Mirada que comprende, no juzga, y da a entender que ?me digas lo que me digas, para m? es importante, porqu? lo es para ti?.

4. Preguntar con inter?s sincero, llegando a sentir, por la respuesta, mucho m?s que una inicial curiosidad, sino verdadera preocupaci?n. Preguntarle con afecto e inteligencia, viviendo interiormente su drama, su alegr?a, su ilusi?n o su pesar.

5. Dar confianza y ayudar a que el otro exprese sus sentimientos, sin verg?enza, con la certeza de no ser juzgado: expresar el miedo, la inseguridad, la secreta ilusi?n? ?Cu?ntas veces esos sentimientos alimentan el alma como un globo de gas que llega a explotar en forma de agresi?n casi inconsciente!

6. Valorar al otro en su totalidad: su persona, sus respuestas, sus ideas fant?sticas, su forma de ver la vida distinta a la m?a, sus decisiones, sus gustos originales? Nunca llegar? a ser mi enemigo, quien tanto valoro y admiro. La admiraci?n nace de la mirada limpia que descubre lo bueno, lo bello, lo humano del otro y es capaz de? asombrarse.

7. Agradecer, agradecer; agradecer la oportunidad de escuchar, de enriquecerme con lo que se me dice. Y hacerlo de coraz?n. El agradecimiento se conquista desde la humildad. S?lo quien se conoce, es capaz de admirar al otro, y valorarlo en su justa medida.

?Por qu? no empezamos a escuchar, hoy y ahora, a quienes comparten ya mi camino en la vida? Quiz?s mi marido, hombre de pocas palabras, o mi mujer que no deja de hablar, o a mi hijo adolescente que parece que odia al mundo entero? Un poco de escucha hoy, puede invitar al otro a hacer tambi?n ?l, una opci?n por la escucha.

Cuando se escucha al otro se da el primer paso para amarle; y cuando se ama a alguien ?Que a gusto se le escucha!



Publicado por verdenaranja @ 0:06  | Art?culos de inter?s
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