Domingo, 22 de octubre de 2006
21 Oct. 06 (ACI).- Esta ma?ana el Papa Benedicto XVI particip? en la ceremonia de inicio del a?o acad?mico de la Pontificia Universidad Lateranense, en la que ante la presencia de miles de estudiantes y autoridades acad?micas, record? que la universidad constituye un lugar donde se debe buscar responder a la crisis de cultura e identidad en la apertura a la verdad ?ltima que es Dios.

Al iniciar su discurso, el Santo Padre hizo inmediata referencia a la ?crisis de cultura y de identidad? agregando que ?la universidad es uno de los lugares m?s calificados para tentar de encontrar los caminos oportunos para salir de esta situaci?n?.

El Papa explic? tal afirmaci?n recordando que ?en esta se puede ilustrar la fecundidad de la verdad cuando es acogida en su autenticidad con ?nimo simple y abierto. En la universidad se forma a las nuevas generaciones, que esperan una propuesta seria, comprometedora y capaz de responder a la perenne pregunta por el sentido de la propia existencia?.

Sobre el mundo contempor?neo agreg? que pareciera ?dar la primac?a a una inteligencia artificial que se hace s?cubo de la t?cnica experimental y olvida que toda ciencia siempre debe salvaguardar al hombre y promover su tensi?n hacia el bien aut?ntico?.

?Sobrevalorar el ?hacer? oscureciendo el ?ser? no ayuda a recomponer el equilibrio fundamental del que cada uno necesita para dar a la propia existencia un s?lido fundamento y una v?lida finalidad?, continu?.

M?s adelante el Pont?fice cit? el mito de ?caro, quien ?conquistado por el gusto del vuelo hacia la libertad absoluta e indiferente a los reclamos del viejo padre D?dalo, se acerca cada vez m?s al sol, olvidando que las alas con las que se alz? hacia el cielo son de cera. La desastrosa ca?da y la muerte son el precio que paga por su ilusi?n: en la vida hay otras ilusiones a las que uno no se puede confiar, sin arriesgar caer en consecuencias desastrosas para la existencia propia y la de los otros?.

Asimismo describi? el rol del docente universitario, quien tiene ?la tarea no solo de indagar la verdad y suscitar perenne sorpresa, sino tambi?n promover el conocimiento de toda faceta y de defenderla de interpretaciones reductivas y desviadas?.

?Poner al centro el tema de la verdad ?prosigui?- no es un acto meramente especulativo, restringido a un peque?o grupo de pensadores; al contrario, es una cuesti?n vital para dar profunda identidad a la vida personal y suscitar la responsabilidad en las relaciones sociales?.

Tambi?n cit? a san Anselmo de Aosta, quien en su Prosologion dice: ?Que yo te busque deseando, que te desee buscando, que te encuentre amando, que ame reencontr?ndote?. ?El espacio del silencio y de la contemplaci?n, que son el escenario indispensable sobre el cual poner los interrogativos que la mente suscita, pueden encontrar entre estos muros personas atentas que sepan valorar la importancia, la eficacia y las consecuencias para la vida personal y social?.

Terminando su discurso el Papa resalt? que ?Dios es la verdad ?ltima a la que toda raz?n naturalmente tiende, solicitada por el deseo de cumplir hasta el final el recorrido a ella asignado. Dios no es una palabra ni una hip?tesis abstracta; al contrario, es el fundamento sobre el cual construir la propia vida. Vivir en el mundo ?velutis si Deus daretur? comporta la asunci?n de una responsabilidad que se hace cargo de indagar todo recorrido factible con tal de acercarse lo m?s posible a ?l, que es el fin hacia el cual todo tiende?.
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