S?bado, 28 de octubre de 2006
Con motivo que la Di?cesis de Tenerife oforta un mes de Ejercicios Espirituales en el Monasterio del Cister de La Palma, se plantea la pregunta sobre qui?n pudiera ser el candidato id?neo para ello.

EL MES DE EJERCICIOS ESPIRITUALES IGNACIANO



De un tiempo a esta parte se ha generalizado la pr?ctica del Mes de Ejercicios Espirituales de San Ignacio. En bastantes Di?cesis, los Obispos tienen inter?s en que sus seminaristas mayores hagan el Mes de Ejercicios antes de recibir su Ordenaci?n Sacerdotal. Tambi?n, en muchas Congregaciones Religiosas, se ha introducido esta pr?ctica para todos los religiosos que se preparan para su Profesi?n Perpetua. Por ?ltimo, son cada vez m?s los laicos que hacen el Mes de Ejercicios en circunstancias importantes de su vida.

Sin embargo, San Ignacio, que consideraba los Ejercicios como ?lo mejor que pod?a pensar, sentir y entender, as? para el hombre poderse aprovechar a s? mismo, como para poder fructificar, ayudar y aprovechar a muchos otros?, no ofrec?a esta experiencia a cualquier cristiano, sino a los que ?l consideraba que, adem?s de deseos de hacerla y tiempo disponible para ello, ten?an el ?subiectum? necesario para una experiencia tan intensa, prolongada y profunda como es el Mes de Ejercicios Espirituales.

Esto quiere decir que el candidato para esta experiencia tiene que: saber qu? es lo que va a hacer; desearlo hacer y tiene que haber logrado una preparaci?n adecuada para aprovecharla lo mejor posible.

1?.- Ante todo, es importante que sepa que el Mes de Ejercicios fundamentalmente es un tiempo fuerte de discernimiento espiritual en el cual la persona va a ?buscar y hallar? la Voluntad de Dios en su vida, aqu? y ahora, para aceptarla (?elecci?n?) y realizarla. Por tanto, no es un curso intensivo de formaci?n o un medio extraordinario para solucionar problemas no resueltos hasta ahora o un retiro m?s como muchos de los que se hacen, pero m?s largo...

Este discernimiento en el Mes de Ejercicios va orientado prioritariamente hacia la elecci?n de un ?estado de vida? pero tambi?n para aquellas personas que, constituidas ya en un estado de vida (matrimonio, sacerdocio-vida religiosa), desean hacer una ?elecci?n? concreta dentro de ese estado y quieren ?reformar su vida? en busca de una mayor radicalidad en el seguimiento de Jes?s. Es, pues, para personas que se encuentran en una situaci?n espiritual especial y en la que sienten deseos de discernir la Voluntad de Dios en esta coyuntura concreta de su vida.

2?.- Es muy importante la preparaci?n de la persona que se dispone a hacer la experiencia. Ha de tener en cuenta que conlleva 4 o 5 horas diarias de oraci?n personal, para lo cual el ejercitante debe tener pr?ctica de la misma. Tambi?n es importante que la persona tenga cierta facilidad para leer lo que pasa por su mundo interior y capacidad para comunicarlo a la persona que le acompa?ar? durante la experiencia. Todo ello lo facilita el haber hecho con anterioridad retiros ignacianos de una semana, preferentemente ?personalizados?, es decir, dados y acompa?ados en forma individual.

3?.- El Mes de Ejercicios se hace en clima de ?desierto?, de total aislamiento y silencio exterior, que facilita el silencio interior necesario para el encuentro con el Se?or y poder captar las mociones espirituales. Esto conlleva toda interrupci?n de comunicaciones (tel?fonos, cartas, visitas) y uso de medios de comunicaci?n. El que quiere el fin ha de poner los medios...

As?, el que entra en los Ejercicios Espirituales se siente invitado a identificar su voluntad con la Voluntad de Dios sobre ?l: ?se es el fin que hay que alcanzar... Para ello, tras un proceso de conversi?n y acogiendo la gracia que lo salva, se pone a escuchar a Jes?s y a contemplarlo en su evangelio. En este encuentro con el Se?or y en el descubrimiento de su llamada personal encontrar? la luz que necesita para responder concretamente a lo que ?l espera y desea del ejercitante. ?ste, olvid?ndose de sus deseos propios y no deseando m?s que imitar a su Se?or en un esp?ritu de amor y de servicio, le har? la ofrenda de su propio querer para seguir ?nicamente su divina Voluntad.

Aqu? se contempla el evangelio en la actualidad de una historia en busca de su propia verdad. S?lo Jes?s, ?camino, verdad y vida?, puede dar la respuesta a semejante cuesti?n: no ya solamente de una forma universal e intemporal, sino aqu? y ahora, para m? que lo he encontrado, que lo contemplo y que me hace disponible a su voz...
Publicado por verdenaranja @ 16:29  | Espiritualidad
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