Domingo, 29 de octubre de 2006
Carta que ha enviado Benedicto XVI al cardenal Angelo Sodano, legado pontificio con motivo de las celebraciones del quincuag?simo aniversario de la rebeli?n de Hungr?a.


A nuestro venerado hermano
Cardenal ANGELO SODANO
Secretario de Estado em?rito
Decano del Colegio cardenalicio

Es noble y justo defender y conservar los propios derechos de libertad y religi?n. En efecto, "la verdadera libertad es signo eminente de la imagen divina en el hombre" (Gaudium et spes, 17). Por eso, la Iglesia considera que se debe tutelar la justa dignidad y libertad: "El hombre ha sido constituido inteligente y libre en la sociedad por Dios creador" (ib., 21). En consecuencia, los que por este motivo sufren atropellos o pierden la vida son dignos de alabanza y de piadoso recuerdo.

As? pues, como hace cincuenta a?os mi predecesor el Papa P?o XII, de venerada memoria, sol?citamente acompa?? con sus oraciones y consol? con sus palabras al pueblo h?ngaro cuando defend?a su libertad, tambi?n yo quiero expresar aprecio por las solemnes celebraciones que dentro de poco tendr?n lugar en Budapest para conmemorar el 50? aniversario de aquella heroica defensa de la libertad nacional.

Estoy profundamente convencido de que este acontecimiento podr? ayudar a la fe y la unidad de esa noble naci?n y de toda Europa. Por eso, de buen grado acept? la invitaci?n del se?or presidente de Hungr?a, Ladislao S?lyom. Al no poder acudir yo personalmente, deseo encomendarte el cumplimiento de esta singular tarea a ti, venerado hermano, que con gran prudencia y pericia te has encargado durante tanto tiempo de los compromisos m?s importantes del Romano Pont?fice para bien de toda la Iglesia.

Por tanto, con esta carta te nombro legado m?o para la solemne conmemoraci?n que se tendr? en Budapest los d?as 22 y 23 del pr?ximo mes de octubre, con ocasi?n de la celebraci?n de la libertad de Hungr?a. As? pues, en mi nombre presidir?s los ritos solemnes y transmitir?s convenientemente a todos los presentes mi saludo, particularmente al presidente de Hungr?a, a las autoridades y a los pastores sagrados. A todos les confirmar?s mi benevolencia, caridad y presencia espiritual.

Puedes exhortar a todos con las palabras del concilio Vaticano II, "principalmente a aquellos que tienen a su cuidado la educaci?n de los otros, a que se esfuercen por formar hombres que, respetando el orden moral, obedezcan a la autoridad leg?tima y amen la aut?ntica libertad" (Dignitatis humanae, 8).

Encomiendo tu misi?n de legado a la poderosa intercesi?n de la Gran Se?ora de Hungr?a, as? como a san Esteban y a san Juan de Capistrano, con la esperanza de que ese acontecimiento beneficie a la naci?n, confirme su fe y d? abundantes frutos de caridad y paz.

Quiero, por ?ltimo, que impartas amorosamente a todos los participantes en la celebraci?n la bendici?n apost?lica, prenda de la gracia celestial y testimonio de mi comuni?n.

Vaticano, 23 de septiembre de 2006, segundo a?o de mi pontificado.

[Traducci?n del original lat?n distribuida por la Santa Sede
? Copyright 2006 - Libreria Editrice Vaticana]
Publicado por verdenaranja @ 0:00  | Habla el Papa
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