Viernes, 10 de noviembre de 2006
Discurso que dirigi? Benedicto XVI el jueves, 9 de Noviembre, a los participantes en la asamblea plenaria del Comit? Pontificio para los Congresos Eucar?sticos Internacionales.


Se?ores cardenales,
venerados hermanos en el episcopado y en el sacerdocio,
queridos hermanos y hermanas:

Me agrada mucho vuestra visita y os saludo a todos con afecto. En primer lugar, saludo al se?or cardenal Jozef Tomko, a quien doy las gracias por haber interpretado los sentimientos comunes y por haberme informado sobre el desarrollo de vuestra asamblea plenaria en estos d?as. Un saludo cordial a los miembros del Comit? Pontificio para los Congresos Eucar?sticos Internacionales y a los delegados nacionales que han participado en este encuentro para preparar juntos el pr?ximo 49? Congreso Eucar?stico Internacional, previsto en Quebec en junio de 2008. Saludo tambi?n a los representantes del Comit? preparatorio local de este gran acontecimiento eclesial, as? como al peque?o pero significativo grupo de los ?Adoradores de la Eucarist?a?.

Proced?is de diferentes partes del mundo y el objetivo de vuestra reuni?n consiste en preparar una celebraci?n particularmente importante para toda la Iglesia, como es precisamente un Congreso Eucar?stico Internacional. Como acaba de recordar el cardenal Jozef Tomko, constituye una respuesta conjunta del Pueblo de Dios al amor del Se?or manifestado en la cumbre del Misterio eucar?stico. ?Es verdad! Los Congresos Eucar?sticos, que se celebran en diferentes lugares y continentes, son siempre fuente de renovaci?n espiritual, motivo para hacer conocer mejor la Sant?sima Eucarist?a, que es el tesoro m?s precioso que nos dej? Jes?s; son tambi?n un aliento para que la Iglesia difunda y testimonie sin titubeos el amor de Cristo en todos los ?mbitos de la sociedad.

De hecho, desde que fue instituido vuestro benem?rito Comit? Pontificio, ?ste es su objetivo: ?hacer conocer, amar y servir cada vez m?s a Nuestro Se?or Jesucristo en su Misterio Eucar?stico, centro de la vida y misi?n de la Iglesia para la salvaci?n del mundo?.

Cada uno de estos Congresos Eucar?sticos representa, por tanto, una oportunidad providencial para presentar a la humanidad de manera solemne ?la Eucarist?a, don de Dios para la vida del mundo?, como dice el texto b?sico del pr?ximo Congreso.

Este documento ha sido presentado en el transcurso de vuestras sesiones de trabajo por el cardenal Marc Ouellet, arzobispo de Quebec, a quien dirijo un saludo especial. Podr?n beneficiarse de las gracias especiales que el Se?or dispensar? en el Congreso Eucar?stico Internacional no s?lo quienes tengan la posibilidad de participar personalmente, sino tambi?n las diferentes comunidades cristianas que est?n invitadas a unirse espiritualmente en el mismo.

En esos d?as el mundo cat?lico tendr? los ojos del coraz?n puestos en el sumo misterio de la Eucarist?a para experimentar un renovado empuje apost?lico y misionero. Por este motivo es importante prepararse y os doy las gracias, queridos hermanos y hermanas, por el trabajo que est?is realizando para ayudar a los fieles de todos los continentes a comprender cada vez mejor el valor la importancia de la Eucarist?a en nuestra vida.

Adem?s, la presencia entre vosotros de algunos representantes de los ?Adoradores de la Eucarist?a? y el hecho de que usted, se?or cardenal Tomko, haya mencionado a la Federaci?n Mundial de la Adoraci?n Nocturna me da la oportunidad de recordar lo provechoso que es el redescubrimiento por parte de muchos cristianos de la adoraci?n eucar?stica.

En este sentido, me agrada regresar con la memoria a la experiencia vivida el pasado a?o con los j?venes en Colonia, con motivo de los Jornada Mundial de la Juventud, y en la plaza de San Pedro con los ni?os de Primera Comuni?n, acompa?ados por sus familias y catequistas.

?Qu? necesidad tiene la humanidad de hoy de redescubrir en el Sacramento eucar?stico la fuente de su propia esperanza! Doy gracias al Se?or porque muchas parroquias, junto a la devota celebraci?n de la santa misa, est?n educando a los fieles en la adoraci?n eucar?stica y deseo que, en preparaci?n del Congreso Eucar?stico Internacional, esta pr?ctica se difunda cada vez m?s.

Queridos hermanos y hermanas: como es sabido, la pr?xima exhortaci?n postsinodal estar? dedicada a la Eucarist?a. Recoger? las indicaciones surgidas en el ?ltimo S?nodo de los obispos, dedicado precisamente al Misterio eucar?stico, y estoy seguro de que tambi?n este documento ayude a la Iglesia a celebrar con participaci?n interior el Congreso Eucar?stico, que tendr? lugar en junio de 2008.

Lo encomiendo ya desde ahora a la Virgen Mar?a, primera e incomparable adoradora de Cristo eucar?stico. Que la Virgen os proteja y os acompa?e a cada uno de vosotros, a vuestras comunidades, y haga fecundo el trabajo que est?is realizando para preparar el importante acontecimiento eclesial del Quebec. Por mi parte, os aseguro un recuerdo en la oraci?n y a todos os bendigo de coraz?n.

[Traducci?n del original italiano realizada por Zenit? Copyright 2006 - Libreria Editrice Vaticana]
Publicado por verdenaranja @ 23:49  | Habla el Papa
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