S?bado, 18 de noviembre de 2006
Tema de reflexi?n para el clero en el retiro mensual.

Pablo, Ap?stol de Jesucristo


PRESENTACI?N PASTORAL

Mirar nuestra historia personal, escribirla y contarla a otros nos ayuda a poner delante la verdad de nuestra vida la ra?z de nuestro ministerio. As? lo hace Pablo ante la comunidad de Corinto, a ?l le ayuda a decir qui?n es y pone ante la comunidad su verdad: es ap?stol desde la experiencia de su encuentro con Jesucristo resucitado y desde el env?o de la Iglesia. Cuando contemplamos el recorrido personal de Pablo vamos poniendo tambi?n el nuestro. Veamos los pasos de nuestra conversi?n, las etapas de nuestro ministerio, ese recorrido interior que el Se?or ha ido haciendo con nosotros.

LECTURA DE LA PALABRA DE DIOS (Flp 3 7b-13)

Lo que era para m? ganancia, lo he juzgado una p?rdida a causa de Cristo. Y m?s a?n: juzgo que todo es p?rdida ante la sublimidad del conocimiento de Cristo Jes?s, mi Se?or, por quien perd? todas las cosas, y las tengo por basura para ganar a Cristo, 'y ser hallado en ?l, no con la justicia m?a, la que viene de la Ley, sino la que viene por la fe de Cristo, la justicia que viene de Dios, apoyada en la fe, y conocerle a ?l, el poder de su resurrecci?n y la comuni?n en sus padecimientos hasta hacerme semejante a ?l en su muerte, tratando de llegar a la resurrecci?n de entre los muertos. No que lo tenga ya conseguido o que sea ya perfecto, sino que contin?o mi carrera por si consigo alcanzarlo, habiendo sido yo mismo alcanzado por Cristo Jes?s. Yo, hermanos, no creo ,haberlo alcanzado todav?a. Pero una cosa hago: olvido lo que dej? atr?s y me lanzo a lo que est? por delante, corriendo hacia la meta, para alcanzar el premio a que Dios me llama desde lo alto en Cristo Jes?s.

PABLO, AP?STOL

Soy el menor de los ap?stoles, que no soy digno de ser llama-do ap?stol, pues persegu? ca la Iglesia de Dios (1 Cor 15,9). Pablo se proclama a s? mismo Ap?stol de Jesucristo v reconoce en el hecho de ser Ap?stol c?e Cristo la mayor dignidad que pueda adquirir. Pablo no conoci? f?sicamente a Jesucristo, pero se consideraba un Ap?stol del Se?or como aquellos que le trataron en vida y fueron testigos de su Resurrecci?n. Esta hab?a sido la condici?n requerida para ser elegido ap?stol en el momento de suceder a Judas Iscariote: haber sido alguien que anduvo con nosotros todo el tiempo que jes?s convivi? con nosotros a partir del bautismo de Juan hasta el d?a en que nos fue llevado (He 1,21). El nuevo ap?stol necesitaba haber sido testigo de Jes?s de Nazaret en vida y testigo del Resucitado. Pablo en cambio, es ap?stol por designio de Dios.

PABLO, JUD?O

Pablo hab?a nacido en Tarso de Cilicia y recibido en su familia una formaci?n estrictamente jud?a: Yo soy jud?o, ciudadano de Tarso, una ciudad no_desconocidq de C.ilicia (He 21, 39), confiesa Pablo al oficial romano. Sus padres le enviaron a Jerusal?n para realizar estudios, de modo que conociera la ley asistiendo a la escuela del docto maestro Gamaliel (S. Jer?nimo, De viribus illustribus 5). De su condici?n de fariseo Pablo se gloriar? siempre: yo he vivido como fariseo conforme a la secta m?s estricta de nuestra religi?n (He 26,5); se considera hebreo, hijo de hebreos, circuncidado el octavo d?a, del linaje de Israel, de la tribu de Benjam?n; en cuanto a ley, fariseo (Flp 3,5).

Sobresa1i?, entre sus compatriotas, en su amor al_ juda?smo super?ndoles en el celo por las tradiciones de mis padres (Cal 1,14). Pablo es celoso yfariseo. Con el adjetivo celoso revela su compromiso militante a favor de la ley jud?a (1 Mac 2, 23-28). Y con el t?rmino fariseo se identifica como miembro de uno de los tres grupos en que se dividen los jud?os: esenios, saduceos y fariseos. Al estudio de la ley se dedic? con ardor y tambi?n a su defensa y propagaci?n.

PABLO, PERSEGUIDO

La primera fase de su apostolado Pablo la ejerci? precisamente contra los cristianos. El Sanedr?n le encomend? la persecuci?n y aniquilamiento de una nueva secta: el sumo sacerdote y el colegio de los ancianos me dieron cartas para los hermanos de Damasco y fui all? con el fin de traer presos a Jerusal?n a los creyentes que encontrara para que fueran castigados (He 22, 4-5); con la autoridad de los sumos sacerdotes, met? en la c?rcel a muchos fieles y di mi voto para que los condenaran a muerte (He 26, 11).

Pablo se considera indigno de ser ap?stol por haber perseguido a la Iglesia de Dios (1 Cor 15, 9). M?s tarde recuerda con dolor su conducta anterior en el Juda?smo, cu?n encarnizada-mente persegu?a a la Iglesia de Dios y la devastaba (Gal 1, 13). Me ensa?? contra ellos de tal modo que los persegu?a hasta en las naciones extranjeras (He 26,11).

ALCANZADO POR CRISTO

Inmerso con gran apasionamiento en la defensa de la ley y la persecuci?n de quienes considera enemigos de la misma, es alcanzado por Cristo Jes?s (Flp 3, 12). En el camino de Damasco Saulo es llamado a ejercer un nuevo apostolado. Aquel a quien ha perseguido con sa?a largo tiempo El mismo le llama a recorrer un. nuevo camino; y ante su invitaci?n, Saulo manifiesta su disponibilidad, necesaria para hacer posible un nuevo proyecto apost?lico: ?Qu? he de hacer Se?or? (He 22, 10).

-Anan?as le formula en nombre de Jesucristo la nueva misi?n apost?lica: ser? instrumento de elecci?n que lleve mi nombre ante los gentiles, los reyes y los hijos de Israel (He 9, I5).

Constituido ap?stol Pablo confiesa repetidas veces que ?l es testigo de Cristo Resucitado quien le estableci? en el apostolado: despu?s de todos, como un aborto, se me apareci? tambi?n a m?. Recuerda con dolor el tiempo en que persigui? a Cristo y a la Iglesia, pero reconoce que la dignidad de ser ap?s?tol no le alcanza por sus m?ritos, sino por la gracia de Dios:
por la gracia de Dios soy lo que soy; y la gracia de Dios no ha sido est?ril en m?; antes bien he trabajado m?s ue todos ellos(1 Cor 15,10). Dios le ha llamado a ser Ap?stol y le ha concedido su gracia abundantemente para poder ejercer el ministerio apost?lico.

A Pablo se le encomienda el ministerio apost?lico por manos del Resucitado al regreso del martirio de Esteban, cuyos vestidos recibi? antes de ser lapidado y cuya muerte aprob? (Hch 7,58; 8,1). Se dirig?a a Damasco, respirando amenazas de muerte contra los disc?pulos del Se?or, con cartas del Sumo Sacerdote para detener a los seguidores del Camino y conducirlos a Jerusal?n. Llegando a Damasco, Pablo oye una voz que le dice: Saulo, Saulo, ?por qu? me persigues? El respondi?: ?qui?n eres, Se?or? Y El: Yo soy Jes?s a quien t? persigues. Pero lev?ntate, entra en la ciudad y se te dir? lo que debes hacer (Hch 9,1-6).

AP?STOL POR DESIGNIO DE DIOS

Este encuentro con el Resucitado es el fundamento de su nueva vocaci?n al apostolado: ?No soy yo ap?stol? ?Ac?so no he visto yo a Jes?s,Se?or nuestro? (1 Cor 9,1). Al menos en tres oca?siones hace menci?n expresa del encuentro con el Resucitado camino de Damasco: Primera: ?Pablo, Ap?stol por vocaci?n?: Pablo, siervo de Cristo Jes?s, llamado al apostolado (Rm1,1); la misma conciencia de ser ap?stol por elecci?n muestra al dirigir-se a la comunidad de Corinto: Pablo, ap?stol de Jesucristo por designio y llamada de, Dios( klet?s ap?stolos: 1 Cor 1,1). El t?tulo de ap?stol va unido a la llamada que Pablo ha recibido de parte de Dios, por su libre soberan?a e iniciativa: Pablo, ap?stol no por mediaci?n de hombre alguno sino por Jesucristo y Dios Padre (Gal 1,1). El es ap?stol s?lo por voluntad divina.

En,segundo lugar, Pablo confiesa "He visto al Se?or Jes?s". Pablo se considera ap?stol de pleno derecho porque ?l tambi?n se puede aplicar la f?rmula tradicional del encuentro con el Resucitad?: He visto a Jes?s el Se?or (1Cor 9,1). Tambi?n a ?l Cristo se le apareci? (?pthe), como se apareci? a Cefas ya Santiago, bien es cierto que por la gracia de Dios, siendo el ?ltino de los ap?stoles y como un aborto.

Y finalmente: la experiencia del encuentro con el Resucitado Pablo la vive como una fuerza ajena a ?l, que lo ha arrebatado: yo mismo fui alcanzado por Cristo Jes?s (Flp 3,12); siendo ?l hebreo e hijo de hebreos, fariseo y perseguidor de la Iglesia, y sin embargo irreprensible cumplidor de la Ley (3,5-6), como un atleta, fue arrebatado por una fuerza repentina.

El encuentro con el Resucitado provoca en Pablo una radical conversi?n: a partir de este momento crecer? continuamente en !a sublimidad del conocimiento de Cristo Jes?s, mi Se?or, por quien perd? todas las cosas, y las tengo por basura para ganar a Cristo (Flp 3,8). En adelante dejar? de perseguir a los cristianos .a quienes obligaba a blasfemar a fuerza de castigos, loco de furor contra ellos (Hch 26,11).

TRANSMISI?N DE LA FE RECIBIDA

Efecto de su conversi?n y de la llamada al. apostolado ser? la transmisi?n de la fe recibida, la predicaci?n del Evangelio: enseguida se puso a predicar en las sinagogas que Jes?s era el Hijo de Dios'(Hch 9,20). La misi?n que le ha sido encomendada es, probablemente, una novedad para la primera comunidad cristiana: predicar el Evangelio a los gentiles: Jes?s es el Mes?as, muerto y resucitado seg?n las Escrituras, para salvaci?n de los hombres. Es el Evangelio que Pablo proclama a jud?os y paganos, recomend?ndoles encarecidamente que lo guarden fielmente: Os recuerdo, hermanos, el Evangelio que os prediqu?, que hab?is recibido y en el cual permanec?is firmes, y por el que sois salvados, si lo guard?is tal como os lo prediqu? (1Cor 15,1-2).

Pablo ha pasado de perseguidor de los cristianos a ser ap?stol de Jesucristo para los gentiles. Vivir? su vocaci?n con una radicalidad total y una entrega absoluta: Muy gustosamente me gastar? y me desgastar? totalmente por vuestras almas (2Cor 12,15). La salvaci?n de las almas ser? la meta ?ltima que Pablo persiga con su ministerio-apost?lico. Para alcanzarla, se mantendr? con entera firmeza y fidelidad; su evangelio, la Palabra predicada por Pablo no fue s? y no, porque la palabra de Cristo, las promesas de Dios, s?lo han tenido un s? en ?l (2Cor 1,18-20). El fundamento de esta fidelidad no es otro sino la plena identificaci?n de su persona con el Evangelio que predica: Escogido para el Evangelio de Dios... para predicar la obediencia de la fe (Rin 1,1-6). Su predicaci?n no se apoyar? en ,recursos humanos, en persuasivos discursos de la sabidur?a sino en la manifestaci?n del Esp?rito y del poder (1 Cor 2,4).

ENTRE LOS JUD?OS

Las pnmeras tareas post?licas de Pablo tienen._lugar_en las sinagogas de Damasco y van dirigidas a los jud?os, a quienes anuncia que Jes?s era el Hilo de Dios (He 9, 19-20). . Los jud?os quedaban confundidos por el cambio observado en Pablo y por el ardor de su predicaci?n: ?no es ?ste el que en Jerusal?n persegu?a encarnizadamente a los que invocaban ese nombre? Hasta tal punto se sorprenden e indignan que, pasado alg?n tiempo, los jud?os tomaron la decisi?n de matarle (He 9,23); custodiaron las puertas d?a y noche para capturarle, hasta que los disc?pulos le ayudaron a escapar descolg?ndole de noche por la muralla dentro de una espuerta.

De Damasco Pablo march? a Jerusal?n, donde fue presentado a los ap?stoles por Bernab?, quien dio testimonio de ?l diciendo que hab?a visto al Se?or en el camino, y que le hab?a hablado y c?mo hab?a predicado con valent?a en Damasco en el nombre de Jes?s (He 9, 27).

Tambi?n Pablo en Jerusal?n predicaba valientemente en el, nombre del Se?or; hablaba y discut?a con los helenistas pero estos intentaban matarle. Por eso los hermanos, al saberlo, le condujeron a Cesarea y le obligaron a marchar a Tarso (9, 29-30)). La comunidad de Jerusal?n, que en aquellos momentos gozaba de paz, no deseaba poner en peligro la vida de Pablo ni tampoco ser perturbados con una persecuci?n como la que hab?an sufrido llegando hasta el martirio de Esteban. Las Iglesias por entonces gozaban de paz... y estaban llenas de la consolaci?n del Esp?ritu Santo (9, 31). En Tarso permaneci? Pablo hasta que Bernab? fue a buscarle y le llev? a Antioqu?a con el fin de evangelizar juntos aquella comunidad, que creci? en n?mero y en organizaci?n.

MISI?N DESDE ANTIOQU?A: PRIMER GRAN VIAJE

En Antioqu?a se gestaron y. de Antioqu?a partieron los grandes viajes apost?licos de Pablo: Celebrando el culto del Se?or y ayunando, dijo el Esp?ritu Santo:" separadme a Bernab? y a Pablo para la obra a la que los he llamado". Despu?s de haber ayunado y orado, les impusieron las manos y les enviaron (13, 2-3). El primer viaje apost?lico durar?a del a?o 45 al 48: de Antioqu?a parten para Chipre, patria de Bernab?; recorren Salamina y Pafos, convirtiendo al proc?nsul romano; navegan hacia Asia Menor, desembarcando en Perge; despu?s a Antioqu?a de Pisidia, donde predica a los jud?os, siguiendo un prototipo de discurso; se dirige a Iconio, donde intentan apedrearle; huyen a Listra, donde Pablo cura a un tullido y es lapidado, quedando
como muerto; siguen a Derbe y luego regresan a las ciudades evangelizadas, hasta embarcarse en Atal?a regresendo a Antioqu?a: all? contaron cu?nto Dios hab?a hecho juntamente con ellos y c?mo hab?a abierto a los entiles la puerta de la fe Cfr: He 13, 4 -14, 27).

Se hab?a cerrado este primer gran viaje misionero como proyecto de creaci?n de comunidades cristianas y de consolidaci?n de la Iglesia: confortaban los ?nimos de los disc?pulos, exhort?ndoles a perseverar en la fe y dici?ndoles: es necesario que pasemos por muchas tribulaciones para entrar en el Reino de Dios (14, 25). Paulatinamente va tomando cuerpo una organizaci?n embrionaria de la autoridad y del gobierno de la Iglesia en torno a lso preb?teros o gu?as de la comunidad (14,23).

El primer viaje apost?lico entre los gentiles hab?a sido, antes que nada, una obra del Esp?ritu Santo: una misi?n confiada por el Esp?ritu (13,2), una realizaci?n de se?ales y prodigios por la intervenci?n poderosa del Esp?ritu Santo; un testimonio en medio de la persecuci?n y de la tribulaci?n, que se convierte en un motivo de gozo: los disc?pulos quedaron llenos de gozo y del Esp?ritu Santo (13,51); un anuncio de la buena noticia: os anunciamos la Buena Noticia de que la promesa hecha a los padres Dios la ha cumplido en nosotros (13,32-33). El ?xito apost?lico no ha sido una obra humana sino una acci?n que .Dios ha hecho juntamente con ellos, por medio de ellos (14,27).

Finalizado el gran primer viaje, Pablo pasa un largo tiempo con la comunidad de Antioquia hasta que es~enviad?por la Iglesia a Jerusal?n, donde fueron recibidos por los ap?stoles y presb?teros, produciendo gran alegr?a a todos los hermanos, y cont?ndoles cuanto Dios hab?a hecho por medio de ellos (15,3-4). All? tuvo lugar el concilio de Jerusal?n para debatir la propuesta de algunos del grupo de Santiago (Ga 2,12; He 15,1): si no os circuncid?is conforme a la costumbre mosaica no pod?is salva-ros (15,1).

Terminada la asamblea de Jerusal?n Pablo y Bernab? regresan a Antioqu?a, donde permanecieron un tiempo ense?ando y anunciando en compa??a de otros muchos la Buena Nueva, la Palabra del Se?or (He 15,35)_


SEGUNDO VIAJE: CORINTO

El segundo gran viaje Pablo lo emprende con Silas, en lugar de Bernab?, para ver c?mo les va a los hermanos en todas aquellas ciudades en que anunciamos la Palabra del Se?or (15,36). Pretend?an visitar y consolidar las comunidades fundadas en el primer viaje. Se dirigieron a Derbe y Listra, pasando por Siria y Cilici?. En Listra Pablo acogi? un nuevo compa?ero: Timoteo. Con su predicaci?n las iglesias se afianzaban en la fe y crec?an en n?mero de d?a en d?a (16,5). Atraviesan Asia, Bitinia, donde les proh?ben hablar del Esp?ritu, y luego bajan a Tr?ade, donde en una visi?n recibe una s?plica: pasa a Macedonia y ay?danos (16,10).

Llegaron a Filipos; all? encontraron a Lydia y fueron encarcelados y flagelados por expulsar un demonio de una esclava, privando as? de los ingresos econ?micos a sus amos. De Filipos pasaron a Tesal?nica donde convirtieron a algunos jud?os, a multitud de griegos y a no pocas mujeres principales. Movidos por un altercado, huyeron a J3erea: all? creyeron muchos de ellos (17,12) un nuevo conflicto promovido por los jud?os de Tesal?nica hace que los hermanos despidan a toda prisa a Pablo, embarc?ndolo para Atenas.

En Atenas Pablo pronuncia su famoso discurso, dedicado al Dios desconocido, bien tramaado filos?ficamente pero sin conseguir fruto alguno: unos se burlaron y otros le dijeron: sobre esto va te oiremos otra vez (17,32). De Atenas parte_para_Corinto, donde cambia el modo de presentaci?n: olvidando toda sabidur?a humana, predica sencilla y abiertamente a Cristo crucificado. Con el apoyo de Aquila y Priscila permaneci? dieciocho meses y fund? la Iglesia de Corinto, la m?s viva e inquieta de las comunidades paulinas. Perseguido por los jud?os, all? fue entregado a la justicia siendo juzgado por Gali?n, hermano de S?neca. Parti? para Siria, deteni?ndose en Efeso, punto esencial del siguiente viaje, y en Cesarea, hasta regresar de nuevo a Antioquia, saludando previamente a la Iglesia de Jerusal?n.

As? terminaba su -segundo gran viaje, de unos tres a?os de duraci?n, con un ministerio intenso y fecundo , lleno de dificultades, creador de nuevas iglesias. Hab?a salido de Antioqu?a visitando Jerusal?n, ahora regresa al punto de partida, Antioqu?a, saludando a la Iglesia madre, Jerusal?n, fundamento de la comuni?n apost?lica.

TERCER VIAJE APOST?LICO

Permaneci? un tiempo en Antioqu?a y de all? parti? de nuevo para fortalecer a todos los disc?pulos (18,23). Era su tercer gran viaje apost?lico. Lleg? a Efeso, a cuya comunidad hab?a prometido que regresar?a: volver? a vosotros otra vez, si Dios quiere; all? permaneci? unos tres a?os. Hablaba con valent?a, discutiendo acerca del Reino de Dios (19,8). Fund? la Iglesia de Efeso y predic? a las siete Iglesias del Asia Menor, de las que habla el libro del Apocalipsis (1,11). En Efeso acaeci? la revuelta de los orfebres, que temieron peligrar el culto a Artemisa, y con ?l no pocas ganancias (He 19,24). Se despidi? de disc?pulos en ?fes? y march? a Macedonia. Recorri? aquellas regiones y exhort? a los fieles con largos discursos (20,2), permaneciendo en Grecia unos tres meses. Proyecta embarcara ara Siria, pero ante la conjura de los jud?os, decide volver por Macedonia y llegar a Tr?ade: all? resucita a un muchacho cuando estaban reunidos para la fracci?n del pan (20,7-12).

Despu?s, se encamina a Jerusal?n ., pasando por ?feso; all? re?ne a los presb?teros y les dirige un emocionado discurso de despedida, record?ndoles su misi?n y haciendo llorar a todos: me dirijo a Jerusal?n sin saber lo que all? me suceder?... Tened cuidado de vosotros y de toda la grey. en medio de la cual os ha puesto el Esp?ritu Santo como vigilantes (20,17-38).,Pablo y sus acompa?antes pasan .por Corinto, P?tara, Tiro, Tolemaida y Cesarea. Aqu? Agabo le predice grandes sufrimientos, que recuerdan el anuncio de la pasi?n por parte de Jes?s; pero ?l est? dispuesto no s?lo a ser atado sino a morir tambi?n en Jerusal?n por el nombre del Se?or jes?s (21,13). Finalmente llega a Jerusal?n: le recibieron con alegr?a los hermanos, visitando a Santiago y a los presb?teros. Al exponerles las cosas que Dios hab?a obrado entre los gentiles por su ministerio, glorificaban a Dios (21,17-19).


CAMINO DE ROMA (VIAJE A Espa?a)

Pocos d?as despu?s Pablo es arrestado por el ,Tribuno de la cohorte despu?s de un mot?n promovido por jud?os del Asia Menor. Pronuncia un discurso ante los jud?os de Jerusal?n y despu?s ante el Sanedr?n. Es trasladado a Cesarea: all? tiene lugar el proceso ante el procurador romano F?lix y ante Agripa y Berenice (He 22-25). Al apelar al C?sarpor su condici?n de ciudadano romano Pablo es c aducido a Romas donde llega despu?s de naufragar en medio de una tempestad (27), que les llev? a Malta (28).

Salieron a recibirle los hermanos hasta el Foro Apia y Tres Tavernas. En Roma estaba encadenado aunque_gozaba_de cierta libertad en una casa que hab?a alquilado y recib?a a todos los que acud?an a ?l (28,30). El que no permanec?a encadenado era su ministerio apost?lico; fue Ap?stol de Jesucristo hasta el ?ltimo d?a: predicaba el Reino de Dios y ense?aba lo referente al Se?or Jesucristo con toda valent?a, sin estorbo alguno (28,31).

Quiz?s Pablo us? de esa libertad para viajar a Espa?a. Lo hab?a anunciado a los cristianos de Roma en una carta precedente: deseaba ardientemente visitar a la comunidad de Roma yendo de paso para Espa?a (Rm 15,24.28). Pudo, tal vez, haber visitado Tarragona y regresado a Roma no directamente sino por ?feso, Macedonia, Creta, Triade, Mileto y Corinto Cartas pastorales). En el a?o 67 est? de nuevo prisionero enRoma.

PABLO, AP?STOL HASTA EL FINAL

El apostolado de Pablo se fundamenta en su encuentro con el Resucitado, camino de Damasco. El sobreabundante fruto del apostolado de Pablo a los gentiles se fundamenta en la acci?n del Esp?ritu Santo que le env?a y le da su poder para llevar a cabo su misio apost?lica. ?l amor a Jesucristo le apremia y le impulsa a la predicaci?n de su mensaje. Al ministerio de la palabra, Pablo une tan bien el apostolado literario: sus escritos contienen una extraordinaria riqueza sobre el misterio pascual, misterio de Cristo, misterio de la Iglesia, que anima y mantiene vivas sus comunidades y las comunidades de todos los tiempos. No s?lo Jesucristo, tambi?n ama a los jud?os que le persiguen insistentemente (Rm 9,2_41_y a los gentiles.

Pablo ha sufrido intensamente en el ejercicio de su ministerio apost?lico con sus padecimientos completa en su carne lo cae falta a las tribulaciones de Cristo a favor de la Iglesia (Col 1,24); sin embargo, por encima de sus sufrimientos se da una desbordante alegr?a porque sabe que el dolor da frutos a favor de la Iglesia (2Cor 7,4). Son grandes las virtudes humanas pone al servicio del Evangelio: su tes?n y apasionamiento por la misi?n encomendada, su valor y perseverancia frente a las persecuciones (He 25,11), su disposici?n para el trabajo (1Cor 4,13), su ternura (1Ts 2,7), que le lleva por amor al Evangelio a hacerse todo a todos para ganarlos para Cristo (1Cor 9,22). Por amor a Jesucristo y por ardor a las almas muy gustosamente se gast? y desgast? totalmente (2Cor 12,15).

Al final de su vida, cercano ya su martirio en la c?rcel de Roma, puede confesar: he competido en la noble competici?n, he llegado a la meta en la carrera, he conservado la fe (2Tim 4,7).
Publicado por verdenaranja @ 0:44  | Espiritualidad
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