Lunes, 20 de noviembre de 2006
Entrevista a Miguel ?ngel Gil, delegado de catequesis de la di?cesis de Cartagena y a Juan Carlos Garc?a delegado de pastoral juvenil, publicada en la Revista "Iglesia Nivariense", NOVIEMBRE-DICIEMBRE 2006 N? 69.

Carlos P?rez


Miguel ?ngel Gil, delegado de catequesis de la di?cesis de Cartagena y Juan Carlos Garc?a, delegado de Pastoral Juvenil de la misma di?cesis, han estado recientemente en Tenerife para impartir un curso a los catequistas de nuestra tierra. Con el Primer Anuncio como tema central, los asistentes tomaron conciencia de lo importante que es estar enraizado en Cristo. "Ante el nuevo con-texto social ?apunt? Gil- muchos catequistas se sienten un poco perdidos. Por lo tanto, hemos de retornar al punto de partida, es decir, al Primer Anuncio, y ya luego entrar en un proceso m?s sistem?tico de formaci?n". Gran labor, sin duda, la del educador, pieza indispensable en el terreno de la evangelizaci?n. Desde Iglesia Nivariense, queremos tomar como excusa las l?neas de esta entrevista, para desearles a todos un feliz curso y transmitirles mucha esperanza en Dios.

P.- Ha cambiado la sociedad, la cultura, los medios de comunicaci?n, ?debe cambiar tambi?n la forma de transmitir a Cristo?

R (Juan Carlos).- No debemos cambiarla debemos ser fieles a lo que hac?a Jes?s. ?l, a los ni?os los abrazaba y los acog?a. A la persona que ten?a una grave crisis, le daba cari?o; en ocasiones hablaba con palabras prof?ticas pero duras, etc. La Iglesia siempre ha hecho un anuncio seg?n las circunstancias. A m? me gusta decir que el escenario social, pol?tico y econ?mico ha cambiado y, por lo tanto, no podemos seguir con el mismo discurso. Si hemos pasado a tiempos de bonanza econ?mica, debe?mos hablar de un modo, si hemos pasado a tiempos de globalizaci?n universal, es otro el lenguaje. Lo mismo ocurre con el mensaje de Cristo.

P.- A veces escuchamos que la Iglesia va un paso por detr?s de la cultura actual y que deber?a modernizar y adaptar su pensamiento.
Sin embargo, el Santo Padre nos recuerda que la propuesta de Cristo se ha de hacer a todos con confianza. Se ha de dirigir a los adultos, a las familias, a los j?venes y a los ni?os, sin esconder nunca las exigencias m?s radicales del mensaje cristiano. ?Por qu? cuesta tanto que las personas crean y se conviertan al evangelio?

R (Miguel ?ngel).- Yo creo que hay un di?logo con la cultura de hoy que es importante hacerlo desde la fe, pero ese di?logo no puede rebajar, de ning?n modo, lo que es el contenido fundamental de nuestra fe. Por supuesto, los sacra?mentos, las grandes l?neas de la Iglesia est?n ah?, pero hay que tener presente a qui?n tenemos delante, cu?les son sus problemas, sus inquietudes y gozos, y ah? es donde viene el Primer Anuncio como Buena Noticia, porque este men?saje no est? fuera del mundo, sino que hace actual aquel `por nosotros los hom?bres y por nuestra salvaci?n, Cristo se ha encarnado'. El mundo sigue un camino de esperanza, de progreso, de trabajo pero en medio de ese mundo, algunos quieren vivir al margen de la fe. Pero el verbo se ha hecho carne, y Cristo es amor. Esa es la verdad.

P.- ?C?mo reciben los j?venes de hoy d?a el evangelio? ?Les resulta atractivo el mensaje cristiano?

R (J.C).- Los j?venes de hoy d?a est?n mediatizados por las nuevas tecnologias, muy condicionados por el mundo de la imagen y por los medios de com?nicaci?n. Hay que admitir que hoy la imagen p?blica que algunos medios de comunicaci?n, no todos, propician sobre lo que es relativo a la trascendencia, a la espiritualidad, no es siempre positivo. Los j?venes de entrada dicen que quiz? esto sea una cosa de antes, pero cuando se encuentran directamente con testigos, con otros j?venes que conocen a Jes?s, que saben que esa palabra les da vida, no tienen prejuicios. El joven es una per?sona que los prejuicios apenas los acoge. Si tiene una experiencia directa, no tiene verg?enza y puede que se comprometa hasta con m?s radicalidad. Los j?venes de hoy cuando de verdad conocen experiencias vivas de solidaridad cristiana, de espiritualidad cristiana, m?sticas, incluso. o cuando entienden el mensaje de Jes?s en sus ra?ces, pero no en sus deformaciones hist?ricas propiciadas, a veces, por las debilidades de la Iglesia, acogen con alegr?a y entusiasmo el mensaje.

P.- Declararse cristiano y cat?lico en la actualidad va unido a un convencimiento profundo, ?no es as??

R (M. A).- S?. Antes se pensaba que ser cristiano era saber, pero muchos no llegaban a la experiencia de la fe. Se viv?a largo tiempo, incluso toda una vida, recibiendo los sacramentos pero sin entrar en lo que es ese encuentro con Dios. Hoy, las personas cuando viven los sacramentos lo hacen como experiencia personal. Parece que hay menos gente pero no es verdad porque incluso, en las cosas de tipo popular se ven masas de gente, tambi?n en los encuentros como el vivido este verano junto al Santo Padre en Valencia. Es asombroso ver como todo eso lo mueve Dios en este mundo tan descre?do, tan cr?tico ante las cosas de la Iglesia.

R (J.C).- Yo creo que hay cristianos en todos los rincones pero nos falta vertebrarnos especialmente con el mundo juvenil. Cuando un joven va a Colonia el verano pasado y se encuentra con un mill?n de cat?licos del mundo entero, o con, por ejemplo, la delegaci?n de Taiw?n que eran seiscientos cristianos j?venes, los creyentes de nuestra vieja Europa dec?an: ni somos tan pocos, ni somos tan tontos, ni somos tan premodernos. Creo que es muy importante que se univer?salicen estas experiencias de la fe pero siempre pensando y viviendo localmente en nuestra propia comunidad y teniendo un sentido de universalidad. El joven es probablemente el sector m?s receptivo a esa pertenencia local y a ese sentido universal, dicho en t?rminos eclesiales, a la universalidad de la Iglesia y a la localizaci?n de la propia comunidad.

P.- ?Qu? experiencia positiva han vivido, ?ltimamente, en relaci?n a la fe cristiana?

R (J.C).- Yo acabo de vivir un fant?stico encuentro en Loreto, Italia, organizado por la Conferencia Episcopal Italiana. No es un encuentro masivo porque, a veces, nos achacan a los cat?licos que estamos haciendo espect?culo y que estamos llenando de masas los estadios, las plazas y los lugares p?blicos. Pero junto a esa pastoral masiva, la Iglesia va de dos en dos, poquito a poco. La Conferencia Episcopal Italiana, a prop?sito de la guerra de los Balcanes, entendi? que ten?a que recuperar el sentido centro espiritual del Mediterr?neo. Un punto caliente ha sido en los a?os 80 y 90 el muro de Berl?n, la apertura de Europa a la Europa del este. Pero hoy, el punto caliente para Europa es el Mediterr?neo en su di?logo con el Islam. Hay cristianos ?rabes en toda la cuenca mediterr?nea, desde Marruecos hasta Irak y tambi?n en toda la Cuenca de los Balcanes y los pa?ses cat?licos de la ribera mediterr?nea. La Conferencia Episcopal Italiana organiza cada verano, lo que se conoce corno ?gora, la plaza del pueblo de los j?venes del Mediterr?neo, y vienen representantes de las delegaciones de pastoral juvenil de cada pa?s. All? estaban libaneses, sirios, israelitas y cat?licos que trataban de decir que hay un camino que la fe nos propone, el de la paz y el encuentro. La cuna de la fe es el Mediterr?neo y, hoy d?a, a su vez, es el punto m?s caliente que el planeta tiene. Esta ha sido una experiencia bell?sima, en la casa de Mar?a que es Loreto, hemos tratado de hacer reflexi?n, celebraci?n y sobre todo hemos querido ser un signo p?blico de que, de las distintas banderas, puede surgir un arco iris que sea una bandera de paz para este tiempo.

P.- ?Cu?les son los puntos en los que debemos incidir para cuidar y no decaer en la fe?

R (M.A).- Hay algunos elementos que son fundamentales. Ante todo debe haber un encuentro personal con el Se?or. No podemos vivir la vida cristiana sin una experiencia de fe personal. Estarnos en un momento, como dec?a Pablo VI, en el que necesitamos cristianos m?sticos, personas de oraci?n y que celebren la Eucarist?a con gozo. No podemos ser testigos hoy de una trascendencia sin vivir nosotros una espiritualidad. Otro signo ser? el de la comuni?n, es decir, no podemos trabajar cada uno por nuestra cuenta. Jesucristo dec?a en el evangelio, el mundo creer?, Padre, si son uno como t? y yo somos uno. Hoy hay muchos gru?pos en la Iglesia, muchos carismas que el Esp?ritu Santo va suscitando pero no podemos trabajar cada uno en nuestro propio campo. Por otro lado, es importante la valent?a. Parece que hoy mucha gente va de capa ca?da, est? de vuelta o tiene miedo, pero Jesucristo siempre nos recuerda: "No tem?is", "rema mar adentro". Tambi?n el Papa Benedicto nos habla de los desiertos que cubren el mundo entero y el buen pastor va a esos desiertos, sin miedo, a llevar la Buena Noticia, a recoger y a llevar sobre sus hombros a la oveja perdida. Es el reto, en definitiva, de la misi?n. Ning?n cris?tiano ha de contentarse con pensar que es un buen cristiano y que est? gozoso con su fe. El evangelizador que espera la Iglesia es una persona que tenga coraje apost?lico y que sea misionero.
Publicado por verdenaranja @ 21:38  | Entrevistas
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