Martes, 21 de noviembre de 2006
Comentario al Evangelio (Lc 19,41-44) perteneciente al jueves de la trig?simo semana del Tiempo Ordinario, publicado en el libro "Ens??ame tus caminos" de Guillermo Guti?rrez.



El llanto. Es impresionante ver llorar a un hombre. El que llora descubre una impotencia. Jes?s llor? sobre Jerusal?n ante un destino que conoce y es inevitable. Sabe que han decidido matarle en la ciudad de sus desvelos y trabajos. Ser? arrasada y habr? llanto, dolor y luto. Respetuoso con la libertad, llora su impotencia.
La ruina de Jerusal?n se describe con detalles basados en el asedio de la ciudad. Lo mismo escribe Lucas, antes que despu?s del asedio, nos encontramos ante cuadros de horror y crueldad. No es nada nuevo. Vienen a ser similares a los de Ruanda, Nicaragua, Bosnia... lo mismo que sucede en cada contienda, en cada guerra, en cada campo de concentraci?n. El que con mente serena y libre de prejuicios es capaz de analizar la conducta de los hombres en orden a sacar conclusiones de valor universal, deduce que donde el hombre se olvida de Dios suele olvidarse tambi?n de los hombres, que donde falta la moral se demuestra muy en?deble la honradez ?tica, que los humanismos puros terminan por de-mostrarse muy poco humanos, y que donde Dios no est? se impone la ley de la selva, la ley del m?s fuerte. Donde est? y se respeta a Dios brotan otros frutos de justicia, amor y paz.

Jerusal?n fue destruida, pero su castigo no debe interpretarse como castigo de Dios tal como esta expresi?n suele entenderse. La masa que pidi? su crucifixi?n pidi? tambi?n su condena. Por eso permanecen Jerusal?n y su suerte como s?mbolo eterno del mal uso de la libertad. A pesar de todo, Jerusal?n vive eternamente como la ciudad santa donde el Redentor derram? su sangre para salvaci?n del mundo. Y sigue sien-do el s?mbolo de la reuni?n universal de la humanidad entera rescatada por esa sangre.

?Qui?n puede decir que conoce y acepta la venida del Se?or? Las sugerencias del Esp?ritu pueden llegar de diversas partes y ?el que a vosotros oye es a m? a quien oye?.
Publicado por verdenaranja @ 22:32  | Espiritualidad
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