S?bado, 25 de noviembre de 2006
?A santificarme es preciso. ?nicamente siendo yo santo podr? santificar a los dem?s? (Diario Espiritual 3-XI-1931).

?Ser sacerdote santo o no ser sacerdote? (Diario Espiritual 20-X-1945).

??Para qu? quiero la vida sino he de ser sacerdote santo!? (Diario Espiritual 5-X-1946).


?En el Seminario, entre los seminaristas que m?s le trataron, ten?a fama de santidad, y esto se o?a en comentarios: ?Aparici es un santazo?? (Rvdo. Demetrio P?rez Oca?a, compa?ero de Manuel Aparici en el Seminario y testigo en su Causa de Canonizaci?n. C.P. pp. 668/675).

Y este anhelo de santidad es constante en su vida.



?Por mi ordenaci?n de Subdi?cono el 22 de marzo de 1947, consciente, reflexiva, alegre y libremente ?escribe en su Diario Espiritual el 19-IV-1947, Mi?rcoles de Ceniza? me entregu? totalmente a Cristo y El me acept?.

?El Obispo en su nombre nos dijo:

??Hijos amad?simos: Habiendo de ser promovidos al sagrado orden del Subdiaconado, una y otra vez deb?is considerar atentamente cual es la carga que hoy espont?neamente dese?is tomar sobre vosotros. Porque hasta ahora sois libres y pod?is a vuestro arbitrio volver a la vida del mundo; pero, si lleg?is a recibir este Orden, en manera alguna os ser? l?cito abandonar vuestro prop?sito, sino que en ese ministerio deber?is servir perpetuamente a Dios, a quien servir es reinar, y con su ayuda guardar castidad y estar siempre al servicio de la Iglesia. Por tanto, mientras ten?is tiempo pensadlo bien, y si determin?is perseverar en vuestro santo prop?sito ... acercaos ac? en nombre del Se?or?.

?Y nosotros dimos un paso al frente.

?Por mi Ordenaci?n de Di?cono el 18 de mayo de 1947 ratifiqu? mi entrega y ?l me concedi? el Esp?ritu Santo: ?Accipe Spiritum Sanctum ad robur et ad resistendum diabolo et tentationibus ejus?.

?Y por mi Ordenaci?n de Presb?tero el 31 de mayo de 1947 qued? la entrega plenamente ratificada y sellada, yo soy suyo y ?l es m?o. Y porque soy suyo extendi? sus poderes sobre su Cuerpo f?sico y m?stico al nuevo miembro que se hab?a adquirido. Pues Cristo es quien consagra, por boca y manos de sus ministros, Cristo es quien bendice, Cristo es quien absuelve, quien bautiza y quien da unci?n extrema.

?Esto hay que comprenderlo bien, pues si soy de Cristo, todo lo que el pas?, libre y voluntariamente, lo tengo que pasar yo. Y Cristo pas? pobreza extrema hasta vivir de limosna y no tener d?nde reclinar su cabeza; pas? hambre, fr?o, sed y fatigas y trabajos fue incomprendido, injuriado y despreciado y al fin muri? en la Cruz y todo esto por obediencia al Padre que le hab?a enviado a salvarnos.

?Todo esto lo he pensado y meditado desde el mes de septiembre de 1932 y aunque sent?a y siento toda la repugnancia que todo eso inspira a la naturaleza humana, y que Cristo tambi?n sinti?, paso a paso me he ido acercando hasta que el 31 de mayo de 1947 consum? la entrega.

??Comprend?is por qu? hice bordar en mi cinta de manos, junto a cada fecha, un emblema? En la de Subdiaconado, el de Mar?a Sant?sima, pues a Ella, la Pur?sima, consagraba mi voto de castidad; en la de Diaconado, la cruz y la corona de espinas, pues el Di?cono es coministro del Santo Sacrificio; y en la del Presbiterado el pel?cano, pues el pel?cano es s?mbolo de Cristo, porque alimenta a sus hijuelos con su propia sangre.

?Fij?monos en el orden ascendente de las entregas:

?Castidad = Mortificaci?n total del cuerpo.

?Cruz y espinas = Mortificaci?n total del esp?ritu.

?Pel?cano = Morir v?ctima todos los d?as para
alimentar con la sangre del propio sacrificio a los hijuelos de Cristo cuyo ministro soy.

?Y por si todo eso expresara poco hice grabar en mi c?liz, como sab?is, la quinta palabra de Cristo en la Cruz: ?Sitio?; ?cre?is que yo podr?a beber todos los d?as la sangre del Se?or en ese c?liz que me habla incesantemente de su sed sin darle a beber en retorno de la suya preciosa mi propia sangre en forma de oraci?n, sacrificio, penitencia, estudio y trabajo? No. Y por eso, como promesa de lo que con su gracia har?a por ?l, hice grabar debajo de su petici?n angustiosa ?Sitio?, la respuesta que me dict? su gracia con palabras inspiradas por ?l a S. Pablo: ?Adimpleo ea, quae desunt passionum Christi, in carne mea, pro Corpore ejus, quod est Ecclesia?.

?Todo esto lo pens?, lo medit? y lo madur? con la ayuda de su gracia en mis ?ltimos a?os de Seminario. Su queja la ten?a bien grabada porque ella me gui? desde el Jueves Santo de 1930, y con arreglo a esto hice mis prop?sitos de Ejercicios de las distintas ?rdenes de Subdi?cono, Di?cono y Presb?tero y entre ellos inclu? el que con su gracia acabo de cumplir: hacer en el mismo verano de mi Ordenaci?n el mes de Ejercicios.

?Y lo hice, porque vi que igual que pas? con su Nacimiento, pasar?a con el m?o a su sacerdocio, que la cruz que era el pesebre podr?a nublarse con la adoraci?n de los pastores y de los Magos y el c?ntico de Sime?n en el templo, y la cruz de mi sacerdocio se disimular?a con el besamanos de mi primera Misa, las enhorabuenas y los obsequios, y as? como ?l quiso huir a Egipto, quiso tambi?n que su ministro huyera de Ejercicios.

??Para qu?? Para que as? como ?l a su regreso de Egipto comenz? su vida de sacrificio oculto, as? tambi?n su sacerdote comenzara en su nueva etapa de estudios, su vida de sacrificio y cruz oculta.

??Cu?les fueron las caracter?sticas de su vida en Nazaret? Obediencia, oraci?n, pobreza, trabajo hasta la fatiga y ocultamiento humilde y sacrificio. Luego esas deben ser las caracter?sticas de quien se le entreg?.

?Obediencia: Voy a estudiar y completar mi formaci?n a Salamanca porque lo ha dispuesto ?l, por medio de mi Obispo. Y en las ?pocas de vacaci?n escolar, tan sujeto a la obediencia estar?, como durante el curso; ir? y har? lo que me manden.

?Trabajo hasta la fatiga: El estudio ser? mi principal cruz. Aprovechando hasta el minuto todo el tiempo posible para completar mi formaci?n, claro es que para esa formaci?n algo de ministerio sacerdotal: confesiones, visita de pobres, enfermos, etc. habr? de tener. Pero no hay que olvidar que desde que soy sacerdote el tiempo de que disponga no es m?o, sino de Cristo y de sus almas.

?Pobreza: A mam? no le voy a cercenar nada de lo que en conciencia necesite para subsistir, lo necesario tambi?n es voluntad de Dios que se lo procure y facilite, puesto que en lo necesario tambi?n mi madre es miembro del Cuerpo M?stico de Cristo y estoy atendiendo a Cristo cuando la atiendo a ella; pero en lo no necesario, en lo que pueda suponer cierta prodigalidad, no podr?, ser?a robar a Cristo un tiempo y unas energ?as que son suyas, para atender a la carne y a la sangre.

?En cuanto a m?, aspiro a vivir, dentro de la limitaci?n que me imponga el fin principal, para el cual el Se?or me env?a a Salamanca, que es el estudio, con pobreza lo m?s semejante posible a la de Jes?s, pues siendo ?l mi Cabeza y teniendo a mi Cabeza coronada de espinas, ser?a absurdo que yo me coronara de rosas, y claro es que con la pobreza ir? tambi?n la mortificaci?n compatible con el estudio, fin principal? .


Por su parte, Mons. Jos? Luis Guti?rrez, Relator de la Causa de Canonizaci?n del Siervo de Dios, en la presentaci?n de la Positio Super Virtutibus escribe:

?El Siervo de Dios Manuel Aparici Navarro naci? en Madrid el 11 de diciembre de 1902. Ingresa en el Cuerpo T?cnico de Aduanas en 1922 y el a?o de 1927 se?ala un hito en su vida, ya que a partir de ese momento asume con plena conciencia sus deberes de cristiano, practicados hasta entonces sin una convicci?n profunda. En a?os dif?ciles para Espa?a, encuentra en la Juventud de Acci?n Cat?lica el campo en el que desarrolla un apostolado fecundo, en aras del cual renuncia en 1929 a proseguir los estudios de Derecho. Se siente llamado al sacerdocio y, con total disponibilidad, acepta el consejo de retrasar su entrada en el seminario diocesano ?lo har? en 1941? para continuar la labor en la Juventud de Acci?n Cat?lica, de la que fue nombrado Vicepresidente Nacional en 1933 y Presidente Nacional en 1934. Ordenado sacerdote el 31 de mayo de 1947, fue nombrado en 1950 Consiliario Nacional de la Juventud de Acci?n Cat?lica. Tras ocho a?os de enfermedad ofrecida a Dios con esp?ritu sobrenatural, fallece en Madrid el 28 de agosto de 1964, a?n no cumplidos los 62 a?os de edad [1].

?Destaca la Positio el af?n de almas del Siervo de Dios, como laico y despu?s como sacerdote, con una profunda vida interior y de sacrificio y un trabajo constante, hasta el l?mite de las propias fuerzas.

?La instrucci?n procesal de la causa fue iniciada en Madrid en 1994 y su clausura tuvo lugar el 14 de octubre de 1998. Declararon 41 testigos, seis de los cuales llamados de oficio por el tribunal. La b?squeda de documentos fue realizada por la Comisi?n de expertos en Historia y Archiv?stica, y peritos te?logos dieron su parecer sobre el material recogido.

?Fui nombrado Relator de esta causa en el Congreso ordinario de la Congregaci?n para las Causas de los Santos celebrados el 12 de noviembre de 1999. Es Postulador el Rvdo. Jos? Francisco Guijarro Garc?a y en la redacci?n de la Positio ha colaborado el Dr. Carlos Pein? Agrelo.

?Es oportuno evidenciar que el Summarium contiene un amplio muestrario de escritos del Siervo de Dios, as? como algunas cartas a ?l dirigidas por otras personas [2]. Destacan sobre todo amplios fragmentos de su Diario Espiritual, que abarca el periodo comprendido entre septiembre de 1930 y abril de 1961, as? como los cuadernos de meditaciones, ejercicios y retiros del Siervo de Dios [3].

?Las frases que transcribo a continuaci?n forman par-te de un testimonio personal de Juan Pablo II sobre su sacerdocio:

??El sacerdote es el hombre de la Eucarist?a ... La Santa Misa es en t?rminos absolutos el centro de mi vida y de cada una de mis jornadas ...

El sacerdote es hombre de oraci?n. ?Os alimento con aquello de lo cual yo mismo vivo?, afirmaba San Anselmo. Las verdades que anunciamos hemos de descubrirlas y hacerlas carne de nuestra carne en la intimidad de la oraci?n y de la meditaci?n. Nuestro ministerio de la palabra consiste en poner de manifiesto lo que antes ha madurado en la oraci?n. No es ?sta, sin embargo, la ?nica dimensi?n de la oraci?n sacerdotal. Dado que el sacerdote es mediador entre Dios y los hombres, muchos acuden a ?l pidiendo oraciones. Por eso, la oraci?n ?crea? en cierto sentido al sacerdote, sobre todo como pastor. Y, a la vez, cada sacerdote ?se crea a s? mismo? constantemente gracias a la oraci?n ...

La identidad sacerdotal es importante para el presb?tero; es importante para su testimonio ante los hombres, que en ?l no buscan m?s que al sacerdote: un verdadero homo Dei, que ame a la Iglesia como a su Esposa, que sea para los fieles testigo de lo absoluto de Dios y de las realidades invisibles, que sea un hombre de oraci?n y, gracias a ?sta, un verdadero maestro, un gu?a y un amigo.

La identidad sacerdotal es cuesti?n de fidelidad a Cristo y al pueblo de Dios, al que hemos sido enviados ...

?C?mo puede un sacerdote hacer plenamente realidad esta vocaci?n? Bien conoc?is, queridos sacerdotes, el secreto: confiar en la ayuda divina y esforzarse continuamente por alcanzar la santidad? [4].

Los Rvdmos. Consultores te?logos y los Emmos. y Excmos. Miembros de la Congregaci?n disponen en este volumen del material que les permitir? apreciar si la vida de Manuel Aparici refleja el modelo que el Santo Padre pone ante nuestros ojos; y podr?n as? responder a la pregunta que se somete a su parece: an constet de virtutibus ... in gradu heroico, in casu et ad effectum de quo agitur.

Roma, 8 de septiembre de 2000, fiesta de la Natividad de Nuestra Se?ora.


?Manuel Aparici ?afirma Mons. Maximino Romero de Lema, Arzobispo? vivi? ejemplarmente toda su vida y ?sta es su heroicidad en la vida. Y ?ste es hoy su mensaje: Como seglar, un joven que se convierte a Cristo en plena juventud y que valientemente, sin temores humanos, a velas desplegadas, se empe?a en vivir el Evangelio, para llevarlo a todos los j?venes, como luz de Cristo.

?Como sacerdote un ejemplo de fe, de obediencia, de humildad, de trabajo, de transparencia, de dar su vida al pr?jimo y de oraci?n que alimentaba su vida interior?.


?l, anticip?ndose en much?simas cosas al Concilio Vaticano II, dio el matiz peregrinante a esa Juventud; ?l, con su tes?n, hizo revivir, y de qu? modo, el Camino de Santiago; el fue el art?fice y el alma de la magna peregrinaci?n mundial juvenil a Santiago de Compostela el 28 de agosto de 1948; ?l fue el creador en 1940 de los Cursillos de Adelantados, Jefes y Gu?as de Peregrinos para dar base espiritual honda a los j?venes ?adelantados? camino de Santiago, y despu?s antecedente pr?ximo de los Cursillos de Cristiandad que recogen entre otros muchos elementos el esp?ritu peregrinante de Manuel Aparici, y siempre referencia obligada de los mismos; ?l es ?a juicio de Jos? D?az Rinc?n? el pionero de los Cursillos de Cristiandad; ?l es ...

Han pasado los a?os. Y en quienes le conocieron y trataron, o recibieron el influjo de su apostolado, se afianza su fama de santidad, al que el cardenal don ?ngel Herrera Oria calific? de ?coloso de Cristo, de su Iglesia y del Papa?.

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[1] Para un resumen cronol?gico de la vida del Siervo de Dios, cfr. Inform., pp. 87-90.

[2] Cfr. Summ., pp. 399-554.

[3] Cfr. ibid., pp. 399-475 y 477-505.

[4] JUAN PABLO II, Testimonio en el Simposio Internacional con motivo del XXX Aniversario del Decr. Presbyterorum ordinis, 27-X-1995.
Publicado por verdenaranja @ 15:20  | Espiritualidad
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